HACIENDA DE GALINDO, San Juan del Río. Autor: Alejandro Ordaz Martínez

00 HACIENDA DE GALIDO. San Juan del Rio. Imag. Familia Ordaz Martínez

Hernán Cortés regaló la Hacienda de Galindo a Malitzin – allá por 1524- en agradecimiento a su extraordinaria actitud de servicio, a su talento conciliador y a sus conocimientos…


 

Arq. Alejandro Ordaz Martínez 2
Arq. Alejandro Ordaz Martínez

 

 

Es muy grato para este Adobero dar la bienvenida como colaborador en esta su página a mi amigo: el Arq. Alejandro Ordaz Martínez, caminante de la arquitectura y enamorado del patrimonio histórico del campo queretano, de cuya historia es un ameno narrador.

 

 

 


Mi amigo Alejandro Ordaz nos comparte, en esta su primera colaboración para El Adobero, una crónica muy interesante de la Hacienda de Galindo en San Juan del Río, Querétaro. Espacio de su infancia, al que, por razones obvias,  tiene un especial cariño.


Origen de las Haciendas en México

 

01 Acceso Principal a la Casa Grande. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
01 Acceso Principal a la Casa Grande. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

 

Tras la conquista de Tenochtitlán y el reparto que la Corona de España hizo mediante encomienda a sus soldados de más alto rango, sobre las tierras de Nueva España, se consolidó primeramente como el pilar de la economía colonial y la propiedad más característica del México novohispano.

 

 

 

 

 

 

02 Patio Principal, llamado El Patio de los Laureles. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
02 Patio Principal, llamado El Patio de los Laureles. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
03 Vista del Patio de los Laureles, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
03 Vista del Patio de los Laureles, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

La Encomienda fue una institución que permitió consolidar la dominación del espacio que se conquistaba, puesto que organizaba a la población indígena como mano de obra forzada de manera tal que beneficiaran al reino español. El reparto de las encomiendas no fue homogéneo entre todos los españoles. El gobierno virreinal intentó salvaguardar las tierras indígenas prohibiendo su posesión por los españoles; se produjo una violación sistemática de esta disposición, llegando incluso a concederse mercedes de ganado por los virreyes, en estas tierras.

 

 

 

 

04 Vista Interior de una de las Galerías Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
04 Vista Interior de una de las Galerías Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
05 Galería Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
05 Galería Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

La creciente demanda interna y externa de productos agrícolas y ganaderos, propició la expansión territorial y económica de las labores y estancias de ganado, y este fenómeno dio origen al surgimiento de la Hacienda.

La palabra Hacienda aparece usada por primera vez en Nueva España, en la segunda mitad del siglo XVI, en los planos de algunas propiedades de este tipo. Es a partir del siglo XVII, que surge la Hacienda, que constituyó una unidad productiva con una organización compleja, con unas características estructurales muy concretas: Dominio sobre los recursos naturales de una zona (tierra y agua) Dominio sobre la fuerza de trabajo.

 

 

 

 

06 Vista de los Pasillos exteriores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
06 Vista de los Pasillos exteriores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
07 Decoración de la Recamara Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
07 Decoración de la Recamara Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

San Juan del Río está fincado sobre un grande y fértil valle del que, incluso, fue plasmado en crónicas y relatos de grandes personajes de la historia nacional y testimonios de importantes visitantes extranjeros que cruzaron por esta pujante tierra queretana, y que gracias a ellos nos podemos dar idea de diferentes épocas. Sobresalientes son las haciendas, grandes establecimientos rurales cuya principal actividad solía gravitar en torno a la producción de diversos como la viña, maíz, trigo, cebada, chile, frijol, maguey, biznagas silvestres, la milpa en sí, con toda su fantástica y rica dotación de verduras, legumbres y hierbas. Pero también se producía miel, nopal, frutas como uvas, higos, granadas, duraznos, membrillos, limas, naranjas, limones, cidras, manzanas, peras y aguacates. Casi siempre en conjunción con otros aprovechamientos, sobre todo la sembradura y la ganadería.

 

 

 

 

 

08 Arco de Acceso a la Alberca, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
08 Arco de Acceso a la Alberca, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
09 Rincón sobre pasillo interior con vista a la cabeza de miguel ángel en mármol blanco y al fondo el retablo de San Francisco de asís y el cuadro de la Pasión de cristo
09 Rincón sobre pasillo interior con vista a la cabeza de miguel ángel en mármol blanco y al fondo el retablo de San Francisco de asís y el cuadro de la Pasión de cristo

 

 

 

En esta región queretana existieron un número importante de estas fincas de explotación agrícola latifundista, durante la época virreinal (1521 a 1821) y hasta el porfiriato (1876 a 1911). Estas haciendas tenían bajo su control grandes extensiones de tierras donde se desarrollaban actividades agrícolas y ganaderas principalmente. Las haciendas que tenían potencialidad agrícola en la región de San Juan del Río eran San Clemente, La Llave, Ajuchitlancito, Cazadero, Galindo, La Estancia, Santa Matilde, El Ahorcado, El Sauz y Santa Rosa (Xajay), estimado con base en la superficie dedicada a las siembras y en especial por la extensión de las áreas irrigadas con que contaban las cosechas de cereales.

 

 

 

 

 

 

10 Vista del Patio de los Laureles, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
10 Vista del Patio de los Laureles, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
11 Vista Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
11 Vista Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

Por otra parte, estaban las haciendas de las que la ganadería era su principal actividad: Galindo, Ajuchitlancito, Cazadero, La Llave y La Estancia, con producción de ganado bovino, ovino y, en el caso de La Estancia, además caprino.

Las haciendas de La Llave, Ajuchitlancito, Galindo y Cazadero registraban el mayor número de caballos; en tanto que San Germán, El Sauz, Santa Matilde, Santa Lucía y Santa Cruz (Nieto) fueron importantes criadores de ovinos, y los caprinos distinguían a Banthí y Cerro Gordo.

 

 

 

 

 

12 Vista del Patio Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
12 Vista del Patio Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
13 Vista del Arco que da acceso a la Zona de Alberca, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
13 Vista del Arco que da acceso a la Zona de Alberca, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

La organización de cada hacienda en el aspecto productivo dependía en buena medida de sus características fisiográficas, comunicaciones, extensión e infraestructura. En lo social, un esquema general colocaba al dueño –status de patrón- hacendado o “l’amo” en el nivel más alto de la sociedad hacendaria, aun cuando pasara temporadas fuera de la hacienda, como en el caso de Galindo, cuyos dueños vivían en la ciudad de México, o de La Llave, que permanecía largos periodos en el extranjero; presentándose en la región de manera esporádica y generalmente sólo para los tiempos de cosecha. En un segundo nivel estaban los mayordomos junto con los administradores quienes, por ausencia de los dueños, eran considerados en el primer rango como responsables de la buena marcha de la hacienda en cuanto a unidad productiva y comunidad humana; si bien para San Juan del Río fue señalada en este aspecto una mayoría de propiedades atendidas en forma directa por sus propios dueños.

 

 

 

 

 

14 Vista de los pasillos exteriores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
14 Vista de los pasillos exteriores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
15 Vista Interior del Salón de Música, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
15 Vista Interior del Salón de Música, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

En la base de la estructura social hacendaria se encontraban los sirvientes, a su vez subdivididos en categorías de acuerdo a sus roles y con pago diferenciado de una a otra hacienda:

a) La gente de a caballo –caporales, vaqueros, caballerangos, bueyeros, arrieros, pastores- que trabajaban todo el año por un sueldo mensual en pesos y centavos, más determinada cantidad de maíz en cuartillos semanales; para el trabajo fuerte dependían de los caballos de la propia hacienda, aunque era frecuente la propiedad de algún animal que significaba para el trabajador prestigio y confianza.

 

 

 

 

 

16 Vista de uno de los Jardines, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
16 Vista de uno de los Jardines, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
17 Vista Interior de una de las Galerías Interiores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
17 Vista Interior de una de las Galerías Interiores de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

b) Los peones de rayacasillados- que vivían de manera permanente en la cuadrilla de la hacienda y tenían un salario por mes en pesos y centavos, más una dotación de maíz en cuarterones por mes, en ocasiones les asignaban una parcela para su cultivo personal y su tiempo promedio de trabajo para el patrón era de nueve meses al año, los instrumentos de labranza así como las yuntas y aperos eran de la hacienda, pero al igual que los anteriores cada trabajador tenía, según sus posibilidades, algunas herramientas e incluso animales.

c) Los alquilados, jornaleros que trabajaban por tempo – rada en siembras y cosechas, se empleaban tres meses al año en promedio y eran pagados en centavos por día de trabajo.

d) Los muchachos empleados por temporadas y de – dicados a labores complementarias dentro del casco o en el campo, se ocupaban tres meses por año en promedio y se pagaban en centavos por día de trabajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas haciendas, particularmente las de tipo ganadero, por su extensión, contaban con determinado número de ranchos, pueblos o estancias, donde los vaqueros podían pernoctar debido al trabajo de cuidado del ganado que podía llegar a tener miles de cabezas, como Galindo (36,107 hectáreas) y Ajuchitlancito (16,902 hectáreas)

20 Vista interior del acceso al salón de música, Estofado de la Virgen Coronada del siglo XVII, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
20 Vista interior del acceso al salón de música, Estofado de la Virgen Coronada del siglo XVII, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
21 Vista de la Galería Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
21 Vista de la Galería Interior de la Casa Grande, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

Hacienda Galindo

 

(1524- 1977- 2018) Hernán Cortés regaló la Hacienda de Galindo a Malitzin – allá por 1524- en agradecimiento a su extraordinaria actitud de servicio, a su talento conciliador y a sus conocimientos.

 

 

 

 

 

22 Vista del Tentadero, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
22 Vista del Tentadero, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
23 Restaurante en Pasillos Exteriores, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
23 Restaurante en Pasillos Exteriores, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

 

Según cuenta la Leyenda. Como toda leyenda, la nuestra también tiene algo de verdad. Recordemos primero que Ce-Malinalli –nombre náhuatl cuya forma reverencial era Malitzin (Princesa India), en el año de 1519 cuando contaba con 18 años de edad, fue enviada por el cacique maya Chocan Putùn como obsequio de bienvenida, junto a otras 19 esclavas a Hernán Cortés y sus capitanes; así, La Malitzin paso a ser propiedad del español Hernán Cortez, que en un principio la desecho y se la paso a uno de sus capitanes Alfonso Hernández Porto Carrero.

 

 

 

 

 

25 Acceso Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
25 Acceso Principal, Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

 

Cuando este fue enviado a España, Hernán Cortes tomó a Malitzin como concubina, y Hernán Cortez tomo el nombre de MALINCHE que significa señor de Malitzin, y que erróneamente le dan el nombre de Malinche a Malintzin, procreando con ella un hijo: llamado Martin Cortés. Convertida al cristianismo, Malitzin es bautizada con el nombre de Marina quedando al servicio de Cortes como intérprete, conciliadora y consejera hasta 1524. En ese año, llega de España la esposa del conquistador razón por la cual éste promueve el matrimonio de Marina con el capitán Español Juan Jaramillo.

 

 

 

 

26 Accesoa Jardín interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
26 Accesoa Jardín interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
27 Retablo Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
27 Retablo Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

Por tal motivo Hernán Cortez premia a Don Juan Jaramillo con tierras. La nueva pareja recibe las encomiendas de Xilotepec, Oluta y Tetiquipape y dos solares en San Ángel y Chapultepec. De este hecho, pensamos que nace la leyenda pues es evidente que el Capitán Juan Jaramillo y su esposa Marina (Malitzin), llegan en 1524 a la región de San Juan del Rio. Según lo establece en sus escritos el propio fundador de esta ciudad Don Nicolás de San Luis Montañés. También se establece que Don Juan Jaramillo – por indicaciones del señor Gobernador Hernán Cortes- erigió una finca para Doña Marina (Malitzin) cerca de un poblado de San Juan del Rio, propiedad que con el tiempo se fue conociendo como El Mayorazgo de “La Llave”.

 

 

 

 

 

28 Acceso a la Capilla. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
28 Acceso a la Capilla. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
29 Capilla Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
29 Capilla Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

En ese mismo año, Marina da a luz una hija de Jaramillo bautizada como María quien a su vez, años más tarde se casa con el Capitán Español Luis Quezada engendrando un hijo: llamado Pedro de Quezada. La historia demuestra que Doña Marina (Malitzin) solo vivió unos meses en “La Llave”; las versiones sobre el lugar y el año de muerte son inciertos y contradictorios; ya que fluctúan entre 1525 y 1550. Sin embargo, se narra que para 1531 el viudo Juan Jaramillo contrae segundas nupcias con una española de alta alcurnia llamada Doña Beatriz de Andrade Cervantes; de esta manera logran amplias mercedes para lo que posteriormente sería el Gran Mayorazgo de La Llave formalizado como tal en 1585.

 

 

 

 

 

30 Acceso a la Zona de Alberca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
30 Acceso a la Zona de Alberca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
31 Comedor Principal. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
31 Comedor Principal. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

Muerto Don Juan Jaramillo, Doña Beatriz contrae segundas nupcias con Don Francisco de Velasco, que era hermano del Virrey Don Luis de Velasco, momento en la cual los Quezada exigen la mitad de la propiedades de Doña Beatriz quien accede y entrega vastas extensiones del mayorazgo que comprendía la zona de La Llave, La Lira, La Estancia, El Sauz y Galindo. Al conseguir esta valiosa herencia, Don Pedro de Quezada –nieto de la “Malitzin”- toma a su cargo estas tierras siendo así el Primer tenedor de la Hacienda Galindo en el año de 1582. Dos años más tarde en 1584, ya con el nombre de Galindo, aparece registrado como propietario de estas tierras en la Jurisdicción de San Juan del Rio el Señor Don Alfonso Pérez de Bocanegra a quien se le concede el aprovechamiento del agua del Rio Galindo como energía para el funcionamiento de un Molino.

 

 

 

 

 

32 Palco del Tentadero. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
32 Palco del Tentadero. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
33 Pasillo Principal. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
33 Pasillo Principal. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
34 Fachada Pasillo Exterior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
34 Fachada Pasillo Exterior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

Casi un siglo después en 1645, tal y como se acredita en el Archivo Histórico de Querétaro, aparece mencionando entre las personas que contaban con propiedades urbanas y rurales en la jurisdicción de San Juan del Rio, el Capitán Juan Frías Valenzuela como propietario de Galindo, Hacienda entonces considerada como tierra de labor y ganado mayor. De esta época data la construcción de la hermosa Capilla de la Hacienda Galindo, único testimonio arquitectónico conservado en su forma original. Para el año de 1793, en el Archivo General de la Nación, señala que las Haciendas de Galindo, El Batán y San Mateo eran propiedad de Don Juan Ignacio González quien además poseía otras Haciendas como La Llave, y La Fuente. Todo esto demuestra que con el tiempo ese Gran Mayorazgo de La Llave va fraccionándose gradualmente hasta perder su hegemonía, permitiendo que la Hacienda de Galindo alcance a ser la Hacienda más importante de la Zona.

35 Calzada. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
35 Calzada. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

En el siguiente siglo encontramos, el padrón de Haciendas Rurales de San Juan del Rio, que para 1862 la Hacienda de Galindo esta Seccionada: pertenece en una sección, a Don Julián Velázquez y en otra a Doña Manuela y Cayetano Chávez. Dos años más tarde en 1864 se acredita la propiedad de la Hacienda a Don Pedro Berruecos – uno de los hombres más ricos de la Región- quien lo compra para sus hijas. Según nos relata el actual cronista y distinguido historiador Don José Guadalupe Velázquez Quintanar, hacia fines del siglo XIX la Hacienda de Galindo pasa a ser propiedad de Don Ramón Ibarrola y Berruecos, elegante caballero perteneciente a una familia importante que administraba la hacienda desde sus oficinas ubicadas en San Juan del Rio. Para entonces – era costumbre- las tierras se rentaban a los campesinos ò bien se las entregaban para producción a medias; así mismo, se sabe que, en esa época, la Hacienda Galindo ya era importante en la crianza de ganado Mayor y Menor.

 

 

 

 

36 Fachada Exterior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
36 Fachada Exterior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
37 Biblioteca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
37 Biblioteca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

 

 

Ya para 1894 el principal propietario de Galindo era Don Francisco Rincón Gallardo, caballero respetadísimo, De una familia de Hacendados, Importantes de la Historia de nuestro País. Para entonces la Municipalidad de San Juan del Rio estaba conformada por 15 Haciendas y 41 Ranchos de gran productividad; destacando la Hacienda Galindo con 36,107 Hectáreas en la que incluían La Lira y El Sauz. Por su parte, La Llave ya solo contaba con 12,760 Hectáreas.

 

 

 

 

38 Cobertizo de los Corrales. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
38 Cobertizo de los Corrales. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
39 Alberca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
39 Alberca. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

En el Archivo Histórico del Gobierno del Estado de Querétaro queda establecido que entre 1900 y 1910 los dueños de Galindo son el Sr. Don Francisco Rincón Gallardo, Carlos Loyola, María de Jesús Heaghambeck, Arnulfo Larrauro y Helguera; todos ellos, posiblemente propietarios por secciones. Años más tarde, los hijos de Don Francisco – Carlos y José Rincón Gallardo- se hicieron cargo de la Hacienda siendo ellos quienes importaron sementales para la reproducción de toros de lidia; trajeron hermosos ejemplares de las afamadas Ganaderías Españolas: Márquez de Saltillo, Palardé, Pérez, Tabernero y Miuras. De esta manera la Hacienda Galindo se convirtió en uno de los principales proveedores de Toros de Lidia más importantes, para las plazas del País. Hacia 1923 los hermanos Rincón Gallardo – en circunstancias históricas bien conocidas- se ven obligados a ceder vastas extensiones como consecuencia del reparto de tierras. Así mermada, la propiedad es cedida al Lic. Daniel Quiroz quien a su vez, la vende al Ing. Carlos Arellano Valle.

 

 

 

40 Corredor Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
40 Corredor Interior. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
41 Obras de Arte. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
41 Obras de Arte. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

Tiempo después en 1939, los propietarios del casco de la Hacienda Galindo, por aquellos años ocurre la repartición agraria donde pierde la mayoría de sus tierras, y de lo poco que quedó de aquella inmensa propiedad, son los Hermanos Rule Cárdenas. Ellos hacen uso de la Hacienda con espíritu muy distinto al de la acostumbrada historia. La convierten en un Museo Particular dotándola de hermosas Obras de Arte: Pinturas – Cristóbal de Talavera, por ejemplo-, esculturas, gobelinos, y finos muebles que decoran pasillos y patios. Son ellos también, quienes dan albergue a un grupo de religiosos. Dos décadas después, Francisco Rule, en octubre de 1959 vende la propiedad al Sr. Ramón Jiménez Arias.

 

 

 

42 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
42 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
43 Camino. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
43 Camino. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

Días después Jiménez Arias vende el casco de Galindo a Ma. Teresa Martínez esposa del Lic. Felipe Ordaz Chico; ambos atienden la finca –que ya solo cuenta con 49 hectáreas de tierra de labor y casco de la hacienda y 600 hectáreas de cerril para crianza de ganado bravo, durante varios años. Sin embargo, es hasta 1964 cuando queda escriturado el casco de la Hacienda a favor de la pareja Ordaz Chico. Por aquella época se empieza la construcción de la presa Constitución, la cual inundaría el casco de Galindo y gracias a la intervención del Lic. Luis Felipe Ordaz Chico se construyó un bordo protector a la hacienda, pero afectando la presa alrededor de 18 hectáreas de cultivo, y perdiendo una serie de árboles milenarios (sabinos) hermosísimos que iban por el recorrido del Rio Galindo que se los trago la Presa de La Constitución.

 

 

 

 

44 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
44 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
45 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
45 Huerto. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

Entonces, en 1975 realiza su venta la Sra. María Teresa Martínez de Ordaz al Baco Industrial del Estado de México, S.A. 1975 es el año en que Hoteles la Mansión realiza trámites para la compra de este bien rustico. Sin embargo, solo es hasta el 29 de diciembre de 1975 que el casco de la Ex – Hacienda Galindo – ahora 17 Hectáreas- se escritura a favor de dicha empresa hotelera. El representante de esta empresa, Sr. Pedro Ricci Palomar – notable empresario de origen italiano, Es aquí que deja de funcionar como Hacienda, transforma del Viejo casco de Hacienda y emprende la difícil tarea de remodelarlo y ampliarlo a su manera, para convertirlo en un lujoso hotel. Se estrena el 17 de septiembre del año 1977.

 

 

 

 

46 Campo Bravo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
46 Campo Bravo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
47 Campo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
47 Campo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

 

 

Se conservan las trojes que hoy son salones para eventos, excepto uno de ellos que fue ampliado; cuatro trojes menores y una mayor con gavillero. La capilla, que tiene una escalera helicoidal en cantera y coro añadido. La casa del escribano, hoy es almacén. La casa del administrador, son oficinas. Se conserva en excelente estado la casa del hacendado y silos. El partido arquitectónico ha sufrido bastantes alteraciones espaciales y conceptuales para adaptarse al hotel. El Jacal de Vaquerías fue troje de la Hacienda Galindo, su uso original fue almacén y hoy es la capilla de la comunidad que lleva el nombre de Vaquerías. Es una construcción del siglo XIX.

 

 

 

 

48 Ganado Bravo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
48 Ganado Bravo. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
49 Galería. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez
49 Galería. Hacienda Galindo. Imag Familia Ordaz Martínez

Desgraciadamente se perdieron muchos espacios en su remodelación, como fue el Tentadero y plaza de toros, todos los pasillos interiores, recamaras, capillas interiores y galerías en la casa principal, los molinos que fueron parte de la hacienda, así como la desaparición de una vasta colección de obras de arte dejadas en la finca por la familia Ordaz, Decorados con la artística participación del gran pintor John Beadle; decorado por Merle Wachter en 1992, también fue notable el trabajo de artesanos cantereros de Escolásticas de Pedro Escobedo y San Juan del Rio, que labraron mágicamente diversos rincones del hotel.

 

 

 

 

 

 

 

 

La inauguración fue matizada, con la presencia del entonces Presidente de la República Lic. José López Portillo develando una placa en la entrada al casco. (1524- 1977- 2014) Así con más de 37 años como un centro turístico la Ex Hacienda de Galindo ha pertenecido a distintas empresas hoteleras, las cuales le dieron mayor auge, y desde 1997 la empresa hotelera Fiesta Americana toma el manejo de este centro turístico que inicia un cuidadoso reacondicionamiento de sus instalaciones y en reconocimiento a la belleza arquitectónica e histórica del lugar, convirtiéndolo en una primorosa joya de colección dentro de su cadena hotelera que destaca por su gran prestigio.

“Hoy la Hacienda Galindo es, simultáneamente, patrimonio cultural y hotel de majestuoso tributo de Fiesta Americana a tantos siglos de historia.”

 

 


Arq. Alejandro Ordaz Martínez.
Arq. Alejandro Ordaz Martínez.

 

 

 

 

Esta descripción Histórica de la Hacienda de Galindo, San Juan del Rio, Qro. Fue elaborada por el Despacho del Arq. Alejandro Ordaz Martínez.

 

 

 


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One Thought to “HACIENDA DE GALINDO, San Juan del Río. Autor: Alejandro Ordaz Martínez”

  1. Eduardo Ruiz Corzo

    Excelente articulo!! Felicidades Alejandro y felicidades al Adobero!

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