ÉTICA PROFESIONAL. Autor: M. en A. P. Silvia Borbolla Suárez

Ética Profesional. Google images

El abogado deberá ser visto como sinónimo de: conocimiento, rectitud, profesionalismo, honestidad, lealtad, eficacia, congruencia e inteligencia.


Silvia Borbolla Suárez
Silvia Borbolla Suárez

 

 

Es muy grato para el equipo de El Adobero dar la bienvenida a una nueva colaboradora a la M. en A. P. Silvia Borbolla Suárez. Ella es Licenciada en Derecho y Maestra en Administración Pública Estatal y Municipal por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, profesora de licenciatura y bachillerato en diferentes universidades y escuelas en el Edo. De Qro., Ex servidor público a nivel estatal.

 

 

 


La Ética Profesional desde mi muy personal opinión debe de ser uno de los temas que, con mayor profundidad, seriedad y formalidad, deben inculcarse desde la cátedra, independientemente de la carrera que se estudie.

La razón de ser de toda actividad humana, en especial la profesional; que para poder ejercerse de forma legal, se debe contar con el reconocimiento del Estado, una vez obtenido el título profesional emitido por una universidad que goce del validez oficial y en consecuencia de ello, se expida la correspondiente cédula profesional, con “efectos de patente para ejercer la profesión de …”; será el bienestar y desarrollo de la humanidad.

Toda profesión en tal virtud, es en éste orden de ideas de corte humanista, el humanismo en consecuencia debe inspirarse además de los conocimientos científicos y técnicos, en una actuación apegada a los más sólidos valores.

He tenido oportunidad de impartir desde hace varios años a nivel universitario entre otras asignaturas las de: Valores del Profesionista y Deontología Jurídica, lo que me ha permitido dimensionar la importancia de éstas materias en el profesional del derecho.

Hoy día la profesión de Licenciado en Derecho, se encuentra en cuestionamientos de la sociedad, el abogado, depositario de la confianza social en la que los individuos ponen en su actuación preciados aspectos como: su patrimonio y libertad, debe hacer conciencia de ésa enorme responsabilidad y desempeñarse de la forma más profesional posible.

Eduardo J Couture de origen uruguayo, nos ha legado lo que los abogados conocemos como el “Decálogo del Abogado” una serie de postulados que todo Licenciado en Derecho, debería tener enmarcados en sus despachos, como un eterno recordatorio de la gran responsabilidad social que significa el desempeño de ésta noble y honrosa profesión:

“… IV Lucha, tu deber es luchar por el Derecho pero el día que encuentres en conflicto el Derecho con la Justicia, lucha por la Justicia.

V. Sé leal. Leal como tu cliente al que no puedes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el Juez que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices y que, en cuanto al Derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tú le invocas…”

Aristóteles nos enseñó:

“Ni la estrella de la mañana, ni la estrella vespertina, son tan hermosas como la justicia”

“La más excelente de todas las virtudes es la justicia”

El Derecho y la Justicia. Google images
El Derecho y la Justicia. Google images

Los valores en toda la historia del Derecho, siempre han estado presentes como su fuente inspiradora. Derecho sin justicia, simplemente no puede ser llamado Derecho.

El estudiante de derecho, en consecuencia independientemente de conocer la norma, debe ser un agente que contribuya a su aplicación de forma íntegra y honesta, y no ser factor para la desviación y la simulación.

Los tiempos modernos que el Derecho vive en nuestro país, por los cuales transitaremos de modelos donde predominaba la escritura hacia la oralidad, exigirán de un nuevo perfil profesional que regrese a los cimientos y principios de la profesión, dónde el abogado contribuya en su actuar a la construcción en primera instancia de acuerdos justos que permitan acelerar la impartición de justicia, que se traduzcan en beneficios inmediatos o en mediano plazo para sus clientes, y cuando esto no sea posible llevar el patrocinio de sus asuntos pero siempre de forma ética, y no utilizando sus conocimientos para dañar a quien le asiste la razón y se vea en la desventura de no contar con la asesoría de un profesional del derecho.

El abogado deberá ser visto como sinónimo de: conocimiento, rectitud, profesionalismo, honestidad, lealtad, eficacia, congruencia e inteligencia.

Quien aspire a estudiar la carrera de Licenciado en Derecho deberá hacerlo por vocación, y la vocación implica un llamado para destinarse a una actividad de la cual el ser humano se considera personalmente apto, y respetuoso de ella, a la que dignificará y honrara en cada uno de sus actos.

Ética profesional entonces la definiremos como la actividad humana que se pone al servicio de la sociedad de forma seria, honesta, responsable, diligente a partir de una sólida vocación, de la cual obtendremos beneficio propio y a partir de nuestro actuar satisfacer los requerimientos de la sociedad de nuestros servicios.

Si bien es cierto las universidades deben contribuir desde su currículo académico sobre el particular, cada profesionista debe, desde su trinchera, dignificar con su quehacer la profesión, lo mismo que los colegios de profesionistas deben de involucrase en tal fortalecimiento.

Por su atención respetable lector, muchas gracias.

 

M. en A. P. Silvia Borbolla Suárez


Participa con tus comentarios abajo en este mismo espacio.

Compártelo con tus amigos y así integraremos una comunidad pensante y positiva.

Date la oportunidad de enviar lo que produce tu pensamiento a:

pioxsalgado@eladobero.com
adobero21@gmail.com

¡Hasta el próximo adobe!

Related posts

Deja un comentario