CATEDRAL DE MORELIA. HISTORIA, LEYENDAS Y PERSONAJES. Autor: El Adobero

00 Catedral de Morelia. Img. El Adobero

CATEDRAL DE MORELIA. HISTORIA, LEYENDAS Y PERSONAJES. Autor: El Adobero


…Mientras tanto en el valle de Guayangareo se construyó la primitiva iglesia catedral hacia el primer tercio del siglo XVII o sea por el año 1530…


Continuando con las reseñas de mi recorrido por la hermosa ciudad de Morelia, en esta ocasión les comparto mi visita a la Catedral. El símbolo religioso y urbano de esta ciudad.

A lo largo de la historia las construcciones de índole religioso han manifestado el sentido religioso de la civilización. Dichos monumentos son el resultado de los esfuerzos de muchos miles de hombres que agruparon su fe, su trabajo y sus recursos en un solo proyecto. Algunos buscando la gloria de Dios y su futura salvación y muchos otros, aspirando a la gloria terrenal y después, si la hubiere, la salvación eterna.

La sumisión y el conquistador, el pobre y el rico, Dios y el diablo, el poder y la riqueza, la envidia y la gloria, la devoción y el miedo, todos sentimientos muy humanos fueron los que movieron los esfuerzos de mucha gente para lograr una construcción como la Catedral de Morelia.


 HISTORIA

01 Vasco de Quiroga. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
01 Vasco de Quiroga. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

Como platicamos en un artículo anterior a cerca del Museo Regional de Michoacán, la Diócesis de Michoacán, hoy Arquidiócesis de Morelia, fue creada en 1536 por Don Vasco de Quiroga. La primera sede episcopal estuvo originalmente ubicada en Tzintzuntzan, que al mismo tiempo fue la última ciudad del Gran Señorío Purépecha. Posteriormente y a influencias de Don Vasco, esta sede fue trasladada a la ciudad de Pátzcuaro.

Mientras tanto en el valle de Guayangareo se construyó la primitiva iglesia catedral hacia el primer tercio del siglo XVII o sea por el año 1530 y estaba ubicada en la parte sur oriente de la actual, hacia la actual plaza y en la frontera con el monasterio del señor San Agustín. Se sabe que la iglesia era pequeña y no tenía capacidad para contener a toda la afluencia de numerosas gentes del campo y feligreses de muchas comunidades cercanas y lejanas al centro episcopal. Medía 18 pies o sea unos 51 metros de largo, sus paredes eran de adobe, contaba con tres naves y techos de viguería, y tenía una sola torre que miraba al oriente y la puerta principal al poniente. Desde ésta se miraba hacia la calle de San Francisco.

A la muerte de Don Vasco en el año de 1565 y después de la terrible peste que causó la muerte de muchos indígenas entre 1576 y 1577, las gestiones de los influyentes habitantes de Valladolid se hicieron más fuertes y constantes

La falta creciente de espacio fue una constante preocupación del cabildo eclesiástico por construir una iglesia definitiva, por lo que en el año de 1577 el obispo Juan de Medina Rincón dio cuenta al rey que ya se estaba construyendo una nueva iglesia en Guayangareo y le decía: “pasarnos hemos a ella en haciéndose una de prestado que se hace, se acabará mediante Dios en año y medio si la peste cesa”.

En el año de 1580 las gestiones del cabildo dieron fruto y junto con el traslado de la capital de Michoacán, de Pátzcuaro a Valladolid, al mismo tiempo se logró el cambio de la sede episcopal a la misma ciudad.

Sin embargo, en el año de 1583 la Real Audiencia negó la petición para construir una iglesia nueva diciendo “…que hay iglesia bastante para muchos años y que los indios no están en estado de poder edificar, y tienen harto quehacer en sustentarse”

Para colmo, la noche del 22 de enero de 1584 ocurrió un incendio en la recién establecida catedral de Valladolid que afectó su sacristía mayor. “Todo lo cual se quemó y abrasó sin poderse escapar ni sacar cosa alguna de todo cuanto dentro estaba…”

Los vallisoletanos no perdieron tiempo. Mientras tanto, de 1586 a 1660 se estuvieron preparando varios proyectos arquitectónicos y se hicieron las solicitudes correspondientes ante la corona española para obtener la autorización de la construcción y los recursos correspondientes para la catedral definitiva.

Fue hasta el 22 de marzo de 1660 que el virrey Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Alburquerque, autorizó la construcción, colocándose la primera piedra el 6 de agosto de 1660, siendo obispo Fray Marcos Ramírez del Prado, con el los trazos del arquitecto italiano Vicenzo Baroccio de la Escayola, el cual posteriormente terminó por llamarse Vicente Barroso de la Escayola.

Una gran parte de los documentos relativos a la construcción de la Catedral de Valladolid, fueron saqueados y no con fines de lucro sino por desconocimiento de lo trascendente del contenido de los mismos. Muchos se perdieron por reutilización del papel, inclusive otros fueron vendidos como materia prima a un “indio cohetero”

02 La Catedral. Referente Urbano de Morelia. Img. El Adobero
02 La Catedral. Referente Urbano de Morelia. Img. El Adobero

Se estableció que la nueva Catedral fuese construida al centro de la loma que establecía la parte más alta del perímetro urbano de la época, sirviendo de referencia para el trazo del desarrollo urbano de la naciente ciudad.

En 1675 el canónigo Felipe de Cabalza y Amézquita levantó una grave acusación contra Barroso en la que se le acusaba de no haber observado bien la traza y errado en las medidas de las tres naves de la iglesia, ya que se estimaba que la anchura de 10 varas menos tres dedos en la nave central así como de 6 1/2 varas menos tres dedos en las naves laterales, era lastimosamente fea, tosca y estrecha. Dicha querella no surtió efecto.

Vicente Barroso de la Escayola, dirigió la obra hasta su muerte, ocurrida en el año de 1692.

05b Bóvedas del Crucero Mayor de la Catedral de Morelia. Img El Adobero
05b Bóvedas del Crucero Mayor de la Catedral de Morelia. Img El Adobero

Después de él participaron en la dirección de la obra: Antonio de Chavira, Pedro Nolasco de Guedea, Juan de Silva, Lucas Durán y José Medina con la edificación de las fachadas y las torres, las cuales tienen la fecha de 1742 y la fachada 1744. Se dice que en la construcción estuvieron involucrados algunos de los artistas más famosos del virreinato, como Jerónimo e Isidoro Vicente de Balbás, Felipe Ureña y el queretano Mariano de las Casas.

La cantera que se usó para la construcción provino de los bancos de cantera situados al norte oriente de la ciudad.

La obra fue suspendida en el año de 1705 y se reanudó hasta el año de 1738.

03 Las torres de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero
03 Las torres de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero

En el año de 1744, el poblano José Medina concluyó las obras, siendo autor del diseño de las torres y las cinco portadas que están hasta el día de hoy. Por fin, el Obispo Martín de Elizacoechea celebró la dedicación definitiva bajo la advocación de la Transfiguración del Señor el 9 de mayo de 1745.

En el año de 1765 el obispo Pedro Sánchez de Tagle complementó la obra con la construcción de los anexos para la Mitra, siendo éstos los más amplios de origen colonial de cualquier catedral del país.

El interior originalmente estuvo ornamentado con numerosos retablos de estilo churrigueresco, los cuales en 1898, como impacto de la corriente francesa que proliferó en México durante el gobierno de Porfirio Díaz, fueron sustituidos por los actuales de estilo neoclásico, además se modificó la distribución de la planta interior eliminándose el coro de la nave central y se reubicó en el ábside. La decoración se hizo por medio de grutescos italianizantes en pilares y bóvedas, complementados con casetones floreados y en relieve, en el intradós de los arcos y la cúpula.

DESCRIPCIÓN:

 

04 La Catedral de Morelia. Joya del Barroco de México. Imag. El Adobero
04 La Catedral de Morelia. Joya del Barroco de México. Imag. El Adobero

Esta catedral es una joya del barroco en México. La ubicación del edificio en su entorno y la composición volumétrica del mismo fueron el resultado de la aplicación de las normas de armonía arquitectónicas derivadas de la “sección áurea”.

Las torres son el elemento de más alto impacto estético, sobrepasan los sesenta metros de altura desde el piso y se dice que, por ello, son las torres barrocas más altas del continente. Sobresalen en el diseño las cuatro carátulas de los relojes, uno en cada torre, dando un total de ocho, las que dan la medida del tiempo a los cuatro vientos así como las horas santas para la oración de los fieles.

05 Portada principal de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero
05 Portada principal de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero

La portada principal de la catedral está dedicada principalmente a la Trasfiguración de Cristo. Los relieves que ocupan los dos cuerpos correspondientes a las calles laterales y la del cuerpo central hacen alusión a tal acontecimiento.

La composición de las fachadas muestras 172 pilastras combinadas con un sinfín de tableros, lo que da a sus fachadas y torres el aspecto de relieves de colosales grabados arquitectónicos de piedra.

06 Fachada poniente de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero
06 Fachada poniente de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero

La iconografía de las fachadas, en su mayoría de piedra blanca destaca con los tonos rosa y violeta de cantera moreliana. Cuenta con cuarenta y una esculturas, nueve relieves y veintiún grandes escudos labrados de piedra, además anteriormente hubo ocho enormes escudos de España, los cuales fueron retirados en 1826 por el efecto del decreto que obligaba a retirar los escudos nobiliarios. La fachada oriente está dedicada a San José y la poniente a la Virgen de Guadalupe.

07 Interior de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero
07 Interior de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero

El edificio de la Catedral de Morelia está integrado por tres naves longitudinales, una central y dos procesionales. Con siete entre ejes transversales más un crucero principal, se separan por catorce grandes columnas, siete de cada lado. Los anexos como la Sala Capitular, La Sacristía, Sala de Ornamentos y la Sala Nueva de Cabildos se ubican en el extremo poniente de la construcción. Cuenta además con varias capillas distribuidas a lo largo del templo, consagradas a varias advocaciones de la Virgen María, a la Sagrada Familia y a diversos santos.

08 Organo Monumental de la Catedral de Morelia. Img. Colegio de Michoacán
08 Organo Monumental de la Catedral de Morelia. Img. Colegio de Michoacán

La churrigueresca fachada del monumental órgano catedralicio fue donde anteriormente se ubicaba el coro y el cabildo y que posteriormente se cambió al ábside detrás del altar principal. Esta fachada actualmente recubre la maquinaria del órgano alemán construido a principios del siglo XX que está catalogado como uno de los mejores de México.

En el exterior cabe resaltar el diseño de la reja circundante del atrio y sus ocho portadas, jerarquizadas correctamente conforme a los órdenes clásicos.

LEYENDAS:

LOS TÚNELES DE LA CATEDRAL

Esta creencia es recurrente en muchas de las ciudades del virreinato. En casi todas las ciudades coloniales se tiene la leyenda de los túneles que conectan varios edificios religiosos, civiles y mansiones de algunos ricos mediante un sistema complejo de túneles para la seguridad de las personas y las riquezas de quienes habitaron en esos tiempos.

09 Modelo 3D de la exploración del Insituto de Geofísica de la UNAM. Img. Portal Político TV
09 Modelo 3D de la exploración del Insituto de Geofísica de la UNAM. Img. Portal Político TV

En el año de 2006, el Instituto de Geofísica de la UNAM hizo algunas exploraciones por medio de Geo radar en el suelo de la ciudad de Morelia, encabezados por el Dr. René Chávez con las herramientas tecnológicas con que contaban en esos tiempos no fue posible detectar la existencia de túneles o cavernas de trayectoria regular que los hicieran concluir la existencia de los mismos. Posteriormente, en el año de 2009, utilizando la tecnología de resistividad eléctrica si detectaron varios espacios vacíos de trayectoria regular que los llevaron a declarar la posibilidad de que éstos túneles urbanos de la época colonial sí existan en la ciudad de Morelia.

Sin embargo, el INAH declaró el 26 de julio de 2017 que la leyenda de los túneles de la ciudad de Morelia no tenía ningún sustento y que esta ciudad no se han encontrado vestigios de su existencia. “Esos túneles son como el hombre de las nieves: todo mundo dice que existe, pero nadie los ha visto”, declaró Ricardo González Garrido, perito de monumentos históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Morelia. (mimorelia.com)

LA DAMA Y EL SACRISTÁN (Síntesis por El Adobero).

 

Era una mañana muy temprano del año de 1726 en la que todo el pueblo preparó sus mejores galas, adornando las fachadas de sus casas y haciendo una gran valla por la Calle Real, por donde una gran comitiva integrada por las autoridades civiles y el cabildo de la Catedral con su obispo a la cabeza se encaminaron a recibir a la ilustre condesita de Linares, doña Martha Jimena de Monserrat, sobrina del Excelentísimo Virrey, don Joaquín de Monserrat, Marqués de Cruillas, que venía a Valladolid por prescripción médica, ya que estaba convaleciendo de una larga enfermedad y a decir de sus médicos, el mejor clima para lograr una pronta recuperación era el de la ciudad de Valladolid, ya que era el mejor clima de la Nueva España.

Después de un retraso de varias horas, por el rumbo de Charo se divisó una polvareda que anunciaba la llegada de las diligencias. En medio de vivas al rey y a la condesita, las campanas de todos los templos, incluyendo las de la catedral, que aún estaba en construcción, sonaban con alegría singular para dar la bienvenida a la esperada dama.

En medio del tañer de las campanas, los coros de los niños, las flores que se iban tirando a su paso, la condesita hizo su entrada a la catedral por el pasillo central para la ceremonia del “Te Deum” que se había de celebrar para dar gracias a Dios por su llegada. El obispo cantó la estrofa inicial y se dio inicio a la ceremonia. Un joven criollo de unos veintiocho años de edad contemplaba extasiado la hermosura de la ilustre viajera, perdiendo la noción de donde se encontraba y de su trabajo como sacristán, hasta que el ceremoniero llamó su atención para que rápidamente llevar el incensario que necesitaba el obispo.

El sacristán Pedro González y Domínguez no pudo dormir en esa noche por la impresión que le causó la bella dama, cerraba sus ojos y se le aparecía su imagen, se le hizo larga la noche para el amanecer y venturosamente ir a la catedral para preparar la misa de las ocho de la mañana a la que asistiría la condesa.

Al ver que al paso de los días y pese a sus empeños de no pasar desapercibido ante los ojos de aquella beldad de la que se iba enamorando cada vez más y más, como no lograba que le clavara sus ojos o al menos un ligera mirada, se resolvió a preparar una misiva en la que comunicaba todo el amor que por ella sentía. Mediante una ingeniosa maniobra en la que la condesita tropezó con el sacristán, haciéndole caer su devocionario, éste introdujo su carta entre las páginas del libro pidiendo mil disculpas. Al llegar la noche, la condesa tomó su libro para rezar sus oraciones, con sorpresa se enteró del contenido de la carta por lo que dijo: – ¿Cómo es posible que la sobrina del virrey sea cortejada por esta persona? Desde mañana, mi indiferencia hacia ese señor será marcada.

Días después, en el momento de la comunión, ante la falta de monaguillos, el sacristán ayudó al sacerdote a dar la comunión, cuando llegó al lugar donde se arrodilló la condesa, el corazón del sacristán lo traicionó y le hizo escapar dos furtivas lágrimas que, con el fulgor de las velas, hicieron destellar en los ojos del enamorado. En ese momento la bella dama se percató del enorme amor que le profesaba el humilde criollo.

A la mañana siguiente, al depositar la limosna, la condesa depositó, en señal de que su amor le era correspondido, un anillo en el cesto de las ofrendas. El sacristán al notarlo, no cupo de gozo y subió hasta el campanario de la catedral e hizo sonar todas esquilas solemnemente, gritando. -¡Soy el más dichoso y feliz, me quiere la condesa! Ésta felicidad se elevó a la locura cuando la condesita, desde al aposento donde se encontraba alojada y que daba vista a la catedral, salió y con un gracioso gesto saludó a su enamorado.

Poco después, salió un mozo de confianza de la condesa y entregó una carta perfumada al sacristán, en la que le decía que su amor le era correspondido, pero que por su elevada posición, su romance deberá permanecer escondido.

Usando sus influencias, la condesa consiguió que el obispo le permitiera encargarse de la capilla de las ánimas de la catedral, lo que le fue concedido y así con la ayuda del sacristán se encargaron de los adornos y las devociones y gracias a ello, aprovecharon para hacer crecer su amor.

Pasó el tiempo y la condesa decidió hacer un viaje para ir a ver al rey y gestionar se le concediera un título nobiliario a su enamorado para poder contraer nupcias. El sacristán le juró amor eterno y que le esperaría a su regreso.

Pasaron varios meses hasta que el sacristán recibió una carta donde se le comunicaba que la condesa llegaría en cinco meses al puerto de Veracruz., por lo que el sacristán pidió permiso al obispo para hacer un viaje de recreo al puerto. Por fin, llego el momento en que el buque ancló en puerto pero la condesa no descendía. En cierto momento el capitán español gritó: ¿Quién es don Pedro González y Domínguez, sacristán de la catedral de Valladolid? A lo que aquél repuso: – Servidor de su majestad el Rey y vos.

– Necesario es que os comunique que traigo dos nuevas, la primera muy dolorosa, ya que mi prima la condesita de Linares ha muerto pronunciando vuestro nombre, víctima de grave enfermedad. Y complementó diciendo:

– El Rey, como premio al amor que le tuvo a mi prima, os ha nombrado intendente de Nueva Galicia.

El sacristán sumido en una gran tristeza renunció a dicho nombramiento y se volvió taciturno y callado.

Al paso de los meses, su tristeza era tan grande que murió después de los oficios en la capilla de las ánimas.

Se dice que hasta nuestros días, la víspera de difuntos, en un rincón de la capilla de las ánimas en el lado oriente de la catedral se alcanza a ver la sombra del sacristán que rinde culto al recuerdo de su amada.

ALGUNOS RECUERDOS:

Les platico de algunos personajes que en mi infancia estaban relacionados con la Catedral:

Monseñor Don Luis María Altamirano y Bulnes.– Arzobispo de Morelia en mi infancia, fue el primer obispo que conocí. De impactante personalidad en los tiempos en que debía uno arrodillarse cuando veía o saludaba uno al Sr. Obispo.

Monseñor Manuel Martín del Campo.- Nombrado Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia cuando aún estudiaba mi educación primaria. Me tocó ser testigo de la recepción que se le hizo a su llegada a Morelia por el año de 1965. Recuerdo que en la celebración del cincuenta aniversario de su ordenación sacerdotal hubo un banquete muy grande en el comedor del Seminario Menor, y de su personalidad se me viene a la mente el buen apetito del que gozaba y las dificultades que tenía para respirar por su gran volumen.

Monseñor Severiano Bravo.- Miembro del cabildo de canónigos de la Catedral y catedrático del Seminario Tridentino de Morelia. En el tiempo en que estuve en el Seminario recuerdo que algunas veces, además de ser confesor, también nos impartía clases de Historia Sagrada. En algún texto que encontré se dice que también daba la clase de liturgia a los alumnos más avanzados de latín y del seminario mayor.

Padre Saturnino García Lara.- Sacerdote ejemplar que siempre dio ejemplo de humildad, caridad, solidaridad con los necesitados. Su humildad no concordaba con el glamour que implicaba su nombramiento como canónigo. Siempre vistió la misma sotana de canónigo hasta su muerte, sin importar si estaba rota o en mal estado.

Monseñor Román Acevedo.- Rector del Seminario cuando estuve por ahí. En el transcurso de su rectoría fue nombrado Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia.

Padre Francisco Navarrete Ruiz.- El padre “Quico”, paisano, también originario de Salvatierra, Guanajuato. Grandilocuente orador, en sus últimos años estuvo trabajando en las oficinas de la Mitra anexas a la catedral.

Padre Juan Berber.- Organista excepcional, de gran calidad que emocionaba con solo tocar los primeros acordes, especialmente las obras e Johan Sebastian Bach, las que interpretaba con maestría y perfección.

Maestro Tarsicio Medina Reséndiz.- Maestro de Música en el Seminario Tridentino, al mismo tiempo maestro de varios coros de Morelia. Excelente maestro y amigo. Tengo en mi memoria un recuerdo de un coro monumental, por decirles que contaba con más de doscientos cantores, que organizó el Maestro Tarsicio y que dio un gran concierto con el coro distribuido en las terrazas de la fachada poniente de la Catedral y que fue trasmitido por televisión en el programa de Raúl Velazco. Desgraciadamente en ese concierto yo ya no participé, porque al ser enviado a reflexionar a cerca de mi vocación sacerdotal en esas fechas, yo ya andaba de rockero y hippie, y solamente lo vi por televisión.

09b El Papa Francisco I visita la Catedral de Morelia en 2016. Img de Atiempo.mx
09b El Papa Francisco I visita la Catedral de Morelia en 2016. Img de Atiempo.mx

Papa Francisco I.- Visitó la Catedral de Morelia el 16 de febrero de 2016, durante su visita a nuestro país. Un evento que culmina una gran historia de uno de los espacios religiosos más importante de América.

SUGERENCIAS:

 

10 Mal uso del atrio de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero
10 Mal uso del atrio de la Catedral de Morelia. Img. El Adobero

1. Estando en el atrio de la Catedral, me di cuenta de la entrada de una camioneta y varios coches a estacionarse cerca del acceso principal en la fachada norte de la catedral. De uno de los coches, descendió una novia y de los demás varias señoras muy engalanadas para la ceremonia, permaneciendo los vehículos estacionados en el atrio hasta el final del evento.

Mi sugerencia va en el sentido de no permitir este tipo de usos del espacio atrial, como estacionamiento de los feligreses, ni de ningún otra persona por más importante que ésta sea.

El atrio forma parte integral del monumento. Se tiene que respetar y dejar de darle este tipo de usos.

11 Alumbrado de la Catedral de Morelia. Google images
11 Alumbrado de la Catedral de Morelia. Google images

2.- Por la noche hubo un espectáculo de luz y sonido, ya que se está estrenando un nuevo sistema de iluminación espectacular donde el monumento es iluminado de muchos colores, cual cabaret de las Vegas.

Mi sugerencia es que el INAH deberá establecer un catálogo de los tipos de iluminación que son permitidos para los monumentos. Hay que tener presente la arquitectura de los mismos, la historia y respetarla. Los monumentos no son elementos para la generación de espectáculos luminosos tipo cabaret que en nada benefician a los mismos.

En próximos artículos seguiré compartiendo con ustedes otros lugares de esta maravillosa ciudad de Morelia, Michoacán. México.


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