CAMINANDO POR LA NUEVA VALLADOLID. Autor: El Adobero

00 Caminando por las calles de Morelia. Foto El Adobero

Salí a la Calle Real, la hoy Av. Francisco I. Madero; y recordando las tareas que había compartido con todos ustedes para esta visita, inicié con rumbo hacia el corazón del Centro Histórico…


Después de aprender lo más que pude – a estas alturas de uso mi disco duro ya está casi lleno y con poca velocidad – en el Museo Regional de Michoacán, me dispuse a continuar con mi recorrido, ahora deambulando por las calles de la Nueva Valladolid, ahora Morelia.

Quiero compartir mis pensamientos tal y como se presentaron en el momento de cada imagen del recorrido, sin más investigación monumental que la que puede apreciar cualquier transeúnte con tiempo para ver, leer y reflexionar…


Llegué a la ciudad de Morelia un sábado alrededor del mediodía, me hospedé en un hotel ubicado cerca del jardín de Villalongín, donde se ubica la “Fuente de las Tarascas”, de buena calidad y a precios accesibles, el hotel Howard Johnson, sobre la Avenida Francisco I. Madero.

Rápidamente me registré y tuve que dejar mi equipaje en la recepción debido a que en estos tiempos los hoteles nos roban unas horas de nuestro hospedaje al hacer la entrada a las 15:00 hs y la salida a las 12:00 hs. Y eso, es en todos los hoteles que he visitado. Ni modo, relajadamente dejé mi auto en el estacionamiento y me dispuse a caminar lo más posible.

Salí a la Calle Real, la hoy Av. Francisco I. Madero; y recordando las tareas que había compartido con todos ustedes para esta visita, inicié con rumbo hacia el corazón del Centro Histórico; una calle monumental con baquetas anchas y con buena movilidad. Ideal para pasear.

01 Palacio Federal. Morelia. Foto El Adobero
01 Palacio Federal. Morelia. Foto El Adobero

Un poco hacia adelante, en la esquina de Madero con Serapio Rendón, me encontré un edificio fastuoso junto al Templo de las Monjas, el Palacio Federal, donde se encuentra la librería del Fondo de Cultura Económica, de un estilo afrancesado de finales del siglo XIX, que tanto floreció en el México de Porfirio Díaz. Me dije – Aquí voy a regresar para comprar algunos libros con la historia de Morelia y sus monumentos – pero…, después les cuento… Al salir de la librería, traté de entrar al edificio, pero por ser días no laborables, no se me permitió. Parece ser que ahí se encuentran ahora las oficinas del Centro INAH de Michoacán. La cultura descansa cuando la gente tiene tiempo para disfrutarla…

03 Edificio de la Secretaría de Educación Pública. Morelia, Foto El Adobero
03 Edificio de la Secretaría de Educación Pública. Morelia, Foto El Adobero

Pasando por el Templo de las Monjas, del cual platicaremos en un artículo especial, en la esquina de Madero con Álvaro Obregón, me encontré con el edificio de la Secretaría de Educación Pública. Edificio en muy malas condiciones de conservación, muy dañado. Será porque esa es la educación a la que puede aspirar el pueblo de México y el de Michoacán en particular. Lo interesante es que en este edificio podemos apreciar que Morelia no era una ciudad desnuda, o sea que las piedras de sus edificios no se encontraban en la intemperie como están en la actualidad. Esto debido a que a algún gobernante se le ocurrió la brillante idea de desnudar la ciudad quitando los recubrimientos de argamasa que los protegían de la humedad y actualmente los podrían proteger de los rayos del sol, independientemente de la pérdida de la armonía original de la arquitectura de los edificios

04 Palacio Legislativo. Morelia. Foto El Adobero
04 Palacio Legislativo. Morelia. Foto El Adobero

Más adelante, en la esquina de Madero con Pino Suárez, encontré el Palacio Legislativo, en el número 97, donde una placa un la fachada nos dice que ahí vivió Don José María Anzorena, primer intendente del México insurgente.

05 Casa de Don José María García de Obeso. Morelia. Foto El Adobero.
05 Casa de Don José María García de Obeso. Morelia. Foto El Adobero.

En la siguiente esquina, con la calle Morelos Norte, se encuentra un edificio donde se ubica actualmente una sucursal de Bancomer. Lo interesante es que la placa de la fachada dice que esa era la casa del Capitán de Regimiento José María García de Obeso, que fue uno de los sitios donde se reunían los conspiradores de Valladolid en 1809. Aquí entre nos, muchas ciudades, como Querétaro, Morelia, Guanajuato y posiblemente algotras, se pelean por ser la madre de la independencia, porque en sus casa se reunían los conspiradores. Es algo gracioso de la historia, se hacen los héroes después de que se sabe el epílogo.

06 Palacio de los Poderes del Estado. Morelia. Foto El Adobero
06 Palacio de los Poderes del Estado. Morelia. Foto El Adobero

El Palacio de los Poderes del Estado, en la esquina con la calle Benito Juárez, en frente de la Catedral de Morelia, que es sede de los poderes religiosos – Los poderes, frente a frente – En este edifico se ubicó, por allá del año de 1770, el Seminario Tridentino de Morelia.

07 Panorámica de la Avenida Madero hacia el poniente. Morelia. Foto El Adobero
07 Panorámica de la Avenida Madero hacia el poniente. Morelia. Foto El Adobero

Después de la esquina con la calle Juárez, un vistazo a la monumental Avenida Madero hacia el poniente, a la derecha los famosos portales, el portal Hidalgo, donde en la primera mitad del siglo XX se ubicó el mercado de dulces y artesanías. En seguida del mismo lado, el armatoste edificio del Hotel Alameda, del Arq. Mario Pani. Al lado izquierdo la Plaza de Armas, al fondo, del mismo lado, el Hotel Virrey de Mendoza, el que recordamos en el artículo anterior, fue el fundador de la ciudad de Valladolid.

08 Calle Juárez. Morelia. Foto El Adobero
08 Calle Juárez. Morelia. Foto El Adobero

Un vistazo hacia el norte en la calle Juárez, donde se hozo recientemente un adecuado y muy vívido rescate como andador peatonal, a la que regresaría un poco más tarde…

09 Plaza de Armas. Morelia. Foto El Adobero
09 Plaza de Armas. Morelia. Foto El Adobero

Después de mi visita al Museo Regional de Michoacán, de la que anteriormente les compartí mi visita, llegué a la Plaza de Armas a descansar un poco en una de las frescas bancas de cantera rosa, bajo la sombra de un frondoso fresno. Se respira una tranquilidad y paz tal, que no es posible imaginar los problemas de violencia que se viven en este estado. Muchos parroquianos y sus familias descansando en este sábado ya no tan fresco.

10 Artistas luchasndo por la vida. Morelia. Foto El Adobero
10 Artistas luchando por la vida. Morelia. Foto El Adobero

Niños jugueteando con las palomas. Artistas en la lucha por la vida, exponiendo sus trabajos en la calle lateral a pleno rayo de sol. Un vistazo hacia el norte, se devisa el convento de San Agustín. Al que algún día visitaremos para compartir con ustedes su historia y sus riqueza monumental.

11 Músico callejero en el Portal de Dolores. Morelia. Foto El Adobero
11 Músico callejero en el Portal de Dolores. Morelia. Foto El Adobero

Un recorrido obligado en el centro de Morelia, los portales. Inicié por el Portal Aldama o anteriormente Portal de Dolores, exactamente a la espalda sur de la Catedral, aquí cumplí uno de mis objetivos de este recorrido escuchas música clásica interpretada por un músico callejero. Un joven chelista interpretando música de Vivaldi, con una maestría digna de mejor espacio. Disfruté al máximo el momento y recordé las palabras que un día dijo mi padre – El artista nunca será rico solamente interpretando su arte, necesita venderse, en persona y conciencia para tener riqueza –

12 Portal de los Consistoriales. Morelia. Foto El Adobero
12 Portal de los Consistoriales. Morelia. Foto El Adobero

Más hacia adelante continué con el Portal Allende, al sur de la Plaza de Armas, anteriormente llamado el Portal de los Consistoriales. Me encontré con una casa donde una placa nos dice que vivió el Gobernador Mariano Jiménez, quien fundó el Museo Regional de Michoacán, y se dice que en ese lugar se alojó Porfirio Díaz, presidente en ese entonces de México. Exactamente en el frente del acceso principal de esta casa me encontré un grupo de músicos callejeros, un acordeón, una guitarra y un violín, tocando música instrumental, en mi suerte, música italiana. Igual que en el caso anterior, su arte merece mejores oportunidades.

13 Casa de Dona Mariano Michelena y Músicos Callejeros. Portal de los Consistoriales. Morelia. Foto El Adobero
13 Casa de Dona Mariano Michelena y Músicos Callejeros. Portal de los Consistoriales. Morelia. Foto El Adobero

Más hacia el poniente, en la casa marcada con el número 209 me encontré con la casa de Don Mariano Michelena. En este lugar se celebraron las reuniones de la conspiración de la independencia y que fue disuelta en el año de 1809.

14 Portal de Matamoros. Morelia. Foto El Adobero
14 Portal de Matamoros. Morelia. Foto El Adobero

En el costado poniente de la Plaza de Armas, sobre la calle Abasolo, se ubica el Portal Matamoros, con un recorrido que ha sido sobrio desde hace muchos años, en la esquina sur poniente, en contra esquina con el Museo Regional se encuentra el restaurante Panoli, que aprovecha muy bien el espacio del portal para atender a sus clientes, se percibe el clásico aroma de la cocina italiana y se me hizo agua la boca de un vino blanco que degustaba una turista.

En la esquina contraria hacia el norte poniente, me encontré con el Hotel Virrey de Mendoza, una casona colonial del siglo XVIII estilo barroco. Tan sólo pasar por su frente es una experiencia, hospedarse implica viajar en el tiempo por medio de los olores a madera antigua y el rechinido de sus pisos de madera.

En ese mismo portal se encuentra en una de sus columnas una placa conmemorativa que marca para la historia: “Por haber defendido la Yndependencia de Méjico fue fusilado en este lugar el día 3 de febrero de 1814, por orden del Gobierno Español, el Benemérito Ciudadano Mariano Matamoros – La Junta Patriótica de 1860”. A un lado por el interior se encuentra lo que será el acceso al Teatro Mariano Matamoros que se encuentra en obras de remodelación.

De aquí me decidí caminar hasta la librería del Fondo de Cultura Económica en el Palacio Federal junto al Templo de las Monjas con la idea de adquirir algún libro relativo a los monumentos históricos de Morelia. Ya traía un poco cansados los pies, no es lo mismo caminar que correr… Me apresuré por el temor de que fueran a cerrar y cuál va siendo mi frustración, que no tienen en su acervo ningún libro con ese contenido –me lleva…- Vaya al Palacio Clavijero, posiblemente ahí lo encontrará – me dijo la dependienta, por cierto de no malos bigotes… Al salir de la librería recordé que en mis tiempos de seminarista, por ahí cercano al frente de las Monjas, estaba una Tortería muy famosa, me parece que se llamaba “Los Globos” con tortas únicas y que nunca había vuelto a probar en mi vida… Pero, recordando mi deseo de adquirir libros, nuevamente apreté el paso.

15 Palacio Clavijero. Morelia. Foto El Adobero
15 Palacio Clavijero. Morelia. Foto El Adobero

Llegué a la librería del Palacio de Clavijero, uno de los monumentos más importantes de Morelia al que haré una visita especial en otra ocasión ya que a esta hora ya estaba cerrado y el próximo lunes es día de asueto y en nuestro México la cultura descansa en los mismos días en que descansan los ciudadanos. Procedí a hacer rápidamente un recorrido por la librería y al no encontrar lo que buscaba, mejor solicité ayuda del dependiente, quien muy gentilmente de dijo – No “joven”, no tenemos de esos libros, mejor sería que si tiene oportunidad acuda a la librería del Museo de Santa Rosa de Viterbo en Querétaro – Pues si de allá vengo – ¡pues ya ve! es más fácil que los encuentre allá. Ahora sí, libros de Morelia pues en Querétaro. No puede ser… Cansado, enfadado, hambriento y sediento procedí a caminar nuevamente por las calles de Valladolid.

16 Calle Melchor Ocampo. Morelia. Foto El Adobero
16 Calle Melchor Ocampo. Morelia. Foto El Adobero

Ahora por la calle Melchor Ocampo. Volví a apreciar la desfachatez, no sé si estará bien empleado el término para describir la desnudez de las fachadas, que por idea de algún político ocurrente, desnudó las mamposterías de la ciudad y las exhibió cual miserias embarradas a las auténticas fachadas arquitectónicas de la ciudad barroca.

17 Teatro Ocampo. Morelia. Foto El Adobero
17 Teatro Ocampo. Morelia. Foto El Adobero

Llegué a la esquina con la calle Guillermo Prieto y me encontré con el Teatro Ocampo. En una placa descriptiva del sitio se nos dice que el actual es la segunda versión de este teatro. La primera fue construida en el año de 1828 y se le dio el nombre de Melchor Ocampo cuando se conoció del fusilamiento de este personaje el 3 de junio de 1861. En el año de 1868 el gobernador en turno ordenó la reconstrucción y fue reinaugurado el 15 de septiembre de 1870 con una capacidad de 1,086 asientos.

18 Calle Juárez. Morelia. Foto El Adobero
18 Calle Juárez. Morelia. Foto El Adobero

Llegué a la calle Juárez, convertida atinadamente en un andador que se vuelve monumental al admirar en su remate hacia el sur la portada de la fachada principal de la Catedral de Morelia.

Descansé un rato en una de las bancas admirando la fachada de la catedral, me dispuse a buscar un lugar donde comer y, cuál va siendo mi sorpresa, a mi mano derecha una librería de libros usados, la “Librería Juárez”, me preparé para continuar con la búsqueda de los libros que quería, y afortunadamente y con el apoyo de la encargada del negocio me hice de algunos libros muy interesantes a cerca de Morelia. Le pregunté si sabía de la historia de la Tortería que estaba cercana al frente del Templo de las Monjas y me contó que hace varios años se convirtió en una cadena de torterías muy famosas en Morelia, las “Tortas la Imperial” y que conservaban la tradición original de las tortas y el agua fresca de las antiguas tortas de “Los Globos”. – ¿Y en dónde están? – Pregunté – Aquí adelantito, en la esquina con Madero. Para luego es tarde.

19 Tortas La Imperial. Morelia. Foto El Adobero
19 Tortas La Imperial. Morelia. Foto El Adobero

Hice mi pedido, no recordaba el tamaño de las tortas, dos para empezar: una de frijoles y otra de mole. El bolillo de muy buen tamaño, macizo, no bofo como se usa ahora, cocido en horno de leña, no en esos hornos modernos que sacan pan pero a destajo ah y para desatóramelas, un vaso grande de agua fresca de guayaba. Rápidamente llegó mi pedido, primero la de frijoles refritos en manteca de puerco, con unas rebanadas de queso ranchero fresco y unos chilitos en vinagre. Después la de mole rojo, de ese de Michoacán, con una generosa dotación de pollo deshebrado con un poco de cebollita… ¡Santo Dios, qué ricura!…Y atendido con mucha amabilidad por el personal de la tortería y a precios súper económicos. Lleno hasta tantito abajo de la garganta, me dispuse a buscar un “desempanze”.

20 Café Europa. Morelia. Foto El Adobero
20 Café Europa. Morelia. Foto El Adobero

Nuevamente mi suerte me sonrió, dando vuelta en los portales, un aromático café me motivó a sentarme en una mesa frente a la baqueta que daba la vista hacia la Catedral, en el “Café Europa”, admirando la maravilla arquitectónica y el desfile de visitantes y locales de belleza generosas, con una copa de brandy al lado y una reconfortante taza de café, disfruté de una gran momento de solaz disfrute…

Más tarde me dirigí a la Catedral de la que compartiré con ustedes mis impresiones en un artículo aparte. Igualmente por la noche mi caminata hacia el Mercado Gastronómico de la Inmaculada y mi paso por la fuente de las Tarascas.

21 Avenida Francisco I. Madero. Domingo por la mañana. Morelia. Foto El adobero
21 Avenida Francisco I. Madero. Domingo por la mañana. Morelia. Foto El adobero

Al siguiente día, el domingo temprano, un vistazo rápido a la Avenida Francisco I. Madero, vacía para el disfrute de los caminantes, corredores, ciclistas, pasea perros, etc, envidia de la buena, me hubiera gustado echar una ligera corridita, pero mis pies estaban muy adoloridos. De ahí proseguí con mi visita al Mercado Revolución y más tarde el convivio en el Seminario Tridentino. Todo esto en artículos por separado.

Llegó el lunes y a continuar con mi recorrido por las calles de la monumental Nueva Valladolid, hoy Morelia.

22 Palacio Municipal. Morelia. Foto El Adobero
22 Palacio Municipal. Morelia. Foto El Adobero

Me dirigí nuevamente a la zona centro. Me encontré en la calle de Allende esquina con la calle de Galeana el Palacio Municipal. Tiene una placa conmemorativa que dice: “Por decreto de la Legislatura del Estado expedido el 12 de septiembre de 1826 se cambió el nombre a la Ciudad de Valladolid por el de Morelia, en honor del Generalísimo Don José M. Morelos que nació en esta capital. Septiembre 12 de 1923”

23 Galeana 70. Morelia. Foto El Adobero
23 Galeana 70. Morelia. Foto El Adobero

Caminando sobre la calle de Galeana hacia el norte en la acera poniente en el número 70, me encontré con un edificio hermoso, descuidado, como los hay muchos de los centros históricos de las ciudades de México, del que no obtuve mayor información.

24 Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Morelia. Foto El Adobero
24 Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Morelia. Foto El Adobero

Llegué a la Avenida Madero y en la esquina con la Calle Allende me ubiqué en el Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo, del que mis recuerdos me llevan a lo que les compartí del Museo Regional de Michoacán. Este edificio alojó al Colegio de San Nicolás que fundó Don Vasco de Quiroga en Pátzcuaro en el año de 1540, y cuando se traslada la sede del obispado a esta ciudad, en el año de 1580, este edificio fue la sede de este colegio que es uno de los antecedentes del Seminario Tridentino de Morelia. Posteriormente y después del triunfo de la Reforma, este edificio se reedificó para el Colegio Civil y actualmente son las instalaciones de la Escuela Preparatoria de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo. En su fachada principal se encuentra una placa que hace homenaje a Don Miguel Hidalgo como maestro de las generaciones Nicolaítas. Esto cuando era Seminario Tridentino del que fue maestro de filosofía y teología y posteriormente rector del mismo en el año de 1788.

Me dispuse a hacer una visita especial al Templo de las Rosas, el mercado de dulces y la Plaza de las Rosas del que les compartiré mis impresiones en un artículo posterior.

Las calles de Morelia contienen mucha historia que ha sido fundamental para la Nación Mexicana.

Más adelante les compartiré las reflexiones de mis visitas a algunos edificios y monumentos de esta maravillosa ciudad.

Hasta la próxima…

 


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