EL AMOR ES LA RAZÓN DE VIVIR. Autor: Manuel Alvarado Escalante

El amor brota en todo momento. Google images

 

El amor mueve al mundo…


Nuestro amigo Manuel Alvarado nos comparte un artículo que escribió a propósito del día del amor, el pasada 14 de febrero, pero dado el enfoque mercantilista que ha tomado esta celebración, escogimos cualquier día para dárselo a todos ustedes. El amor no tiene día, es de los sentimientos eternos…


Donde no hay amor hay conflictos. Donde el ser humano cambia el amor por otro valor surgen problemas. Lo más común en el Mundo y más notable en esta época es cambiar el amor por el dinero, cambiar el amor por cosas materiales, cambiar el amor por el poder.

Claro que hay amores pasionales que también hacen daño. De esto hay por todas partes y por toda época.

Marco Antonio y Cleopatra causaron un trastorno en la historia de Egipto Antiguo y Roma. Se enamoran plenamente y viven unos meses en Egipto pero Marco Antonio, por asuntos políticos, tiene que regresar a Roma y se casa en Octavia, hermana de Cesar Augusto. Deja así a Cleopatra aunque ésta última lo ayudó en sus conflictos políticos y de guerra interna de Roma.

Recuerdo ahora también un caso de amor de Inglaterra que conmovió al Mundo y modifico la historia, relativamente reciente y muy divulgado por la película “El Discurso del Rey”. Se trata de un heredero del trono de la Gran Bretaña.

Esto sucedió en el año 1936. Eduardo VIII, hijo y heredero del rey Jorge V de Inglaterra, tomó el trono a la muerte de su padre pero como quiso casarse con una plebeya, Wallis Simpson, que además se había divorciado dos veces, y la política y la religión de Inglaterra la prohibían, abdicó al trono.

Esto es: el amor fue más poderoso que el gran poder y la majestuosidad que tenía la Gran Bretaña en esa época.

Así tomó el trono Jorge VI, el protagonista de “El Discurso del Rey”, hermano menor de Eduardo VIII. Jorge VI, a la vez, heredó el trono a Isabel II, la actual reina de Inglaterra.

Isabel la Católica y Fernando de Aragón. Google images
Isabel la Católica y Fernando de Aragón. Google images

Un suceso de amor fortuito y afortunado es el de Isabel. La Católica de Castilla y Fernando de Aragón, en los años de 1400, siglo XV. En mi opinión, este amor y matrimonio dio por iniciado el poderío de España por varios siglos.

Además de unirse dos reinos, Castilla y Aragón, y así tener fuerza en toda la península ibérica, logran vencer a los moros y desterrarlos de lo que es hoy España.

Viene después el descubrimiento de Cristóbal Colón, de Las Indias, que es el continente americano lo que da a España un poderío enorme.

Hernán Cortés, después de vencer a los aztecas y formarse la Nueva España como virreinato, manda conquistar las Filipinas. Antes de esto y poco después de la conquista del Imperio Azteca por Hernán Cortés, Ignacio Pizarro conquista el Reino Inca, lo que es hoy Perú, y se forma otro virreinato.

Aunado a todo lo anterior y con las gracias que hace la fortuna y el destino, Carlos I, hijo de Felipe El Hermoso, se convierte en Emperador del Sacro Imperio Romano al ser nieto por vía paterna de Maximiliano I y María de Habsburgo. Por el lado materno era nieto de Isabel y Fernando.

Bueno… Así las cosas, por esto se dice que en el imperio de Carlos I (Carlos V de Alemania) “el sol nunca se ponía”.

Las extensiones de tierra y el poderío del Reino Español eran inmensas, quizás las más grandes que ha tenido algún reinado o estado en la historia de la humanidad. Y, hablando de Hernán Cortés, él y La Malinche tuvieron un amor que influyó y ayudó a la conquista del Reino Azteca.

Hernán Cortés y la Malinche. Google images
Hernán Cortés y la Malinche. Google images

La Malinche era muy inteligente, conocía las regiones de la conquista y a los aztecas. Sus advertencias y recomendaciones fueron, más de una vez, definitivos en las batallas que tuvo Hernán Cortés contra los aztecas. Posiblemente ella aconsejo que se hiciera un pacto con los tlaxcaltecas.

La Malinche cuyo nombre completo era Malinalli, era nahua de la región sur del estado de Veracruz actual. Su actitud con Hernán Cortés y la conquista del Reino Azteca tiene dos aspectos. Por un lado puede verse como traidora de su gente, de su raza, por ayudar a extranjeros a conquistar su país, aunque, por otro lado, el otro aspecto s que salvó a su gente del yugo azteca que los oprimía con impuestos, los esclavizaba y los sacrificaba.

Ella no se casó con Hernán Cortés sino que fue su concubina. Cortés ya estaba casado cuando la conoció a ella y respeto su matrimonio.

Finalmente la casó con uno de sus hidalgos. Juan Jaramillo. Ella acompaño a Cortés a la conquista de La Hibueras, hoy Honduras, y se sabe que allá se quedó a vivir.

Bernal Diaz del Castillo, soldado de Hernán Cortés. A quien le debemos “La Verdadera Historia de la Conquista de la Nueva España”, libro inmensamente valioso, menciona a Doña Marina, como también se le conoce, como la gran mujer que sin ella no hubiéramos podido entender los idiomas.

Ya casi he convertido el tema de “el día del amor” en el caso de una heroína. Pero sigamos con el primer tema.

El día 14 de Febrero se celebra el día del amor. Este día y esta costumbre surgió en el siglo XIV entre los anglosajones y, a través del tiempo, se ha ido aceptando en muchos países.

Ese mismo día coincide con la celebración de san Valentín pero es solamente coincidencia, que una y otra no tienen relación entre sí. Sin embargo, la influencia de san Valentín en los Estados Unidos ha sido inevitable porque alguien editó en el siglo XIX tarjetas de felicitación y las llamaron Valentines.

De esto viene la confusión de pensar que san Valentín tuviera que ver con el día del amor. (1)

En varios países se celebra el mismo día al amor y la amistad pero ya para hoy se han separado las celebraciones casi en todas partes y ahora el 14 de Febrero es solamente para el día del amor. En México, el día de la amistad se celebra “oficialmente” el 30 de Junio, día Internacional de la Amistad.

En mi opinión podrían celebrarse el mismo día pues amistad es un acto de amor, quizás con menos intensidad pero es amor. En cambio, se identifica más el Día del Amor como el día de los enamorados, parejas de mujer y hombre.

(Aunque con esta situación de querer reconocer a las parejas del mismo sexo, se podría aceptar que fuera también el día de los enamorados del mismo sexo. ¡Dios nos libre!)

Es hermoso y hasta emocionante ver a los enamorados llevar flores a sus novias el Día del Amor, llevarles serenatas y celebrarlas con un paseo, una comida o una cena.

Y no para allí, que también se celebra a las mamás y a las abuelas de la misma manera.

Estamos llenos de expresión de amor en la música, en las canciones, en la poesía y en la prosa. Van aquí algunos versos de canciones mexicanas que hablan de amor.

Serenata. Google images
Serenata. Google images

Allá tras de los nopales, me juraste tu cariño, vida mía.

Júrame que aunque pase mucho tiempo pensarás en el momento en que yo te conocí.

Porque hoy que te perdí, debiéndote olvidar, me acuerdo más de ti.

Caminito de Contreras, subidita del Ajusco de las verdes magueyeras, de allí se me viene el gusto y subo corriendo al Ajusco sólo por venir a ver.

El día que me quieras, para nosotros dos, cabrá en un solo beso la beatitud de Dios. (2)

Que de dónde amigo vengo, de una casita que tengo más abajo del trigal, para una mujer bonita que me quiera acompañar.

Mujer, abre tu ventana para que escuches mi voz, te está cantando el que te ama con el permiso de Dios.

“Alevántate”, dulce amor mío, lo que yo siento en venir a verte a quitarte el sueño. Por un amor me desvelo y vivo apasionado, tengo un amor.

¿Dónde andará la prenda más querida, dónde andará aquel, aquel amor?

Despierta, mi bien, despierta, mira que ya amaneció, ya los pajaritos cantan, la luna ya se metió.

Espero lector amable, que te “arriesgas” a leer mi artículo, que lo hayas encontrado agradable, que te haya dado la razón de la celebración del Día del Amor, acompañado con un poco de historia y otro poco de poesía-música que dice mucho de nosotros.

1. En mi Juventud, en México, no se celebraba el “Día de Valentine”. Yo viví tres meses en EE.UU. para aprender inglés. La profesora que promovió esto junto con mi mamá, organizó el grupo de mi clase Hight School de Kenosha, Wisconsin, para que el día 14 de Febrero de 1957 cada compañero me enviara una tarjeta de Valentine. Esto fue formidable e inolvidable. Mi sorpresa fue llegar a mi pupitre y ver 30 tarjetas en sus sobres. La profesora, miss Barbará Duncan, interrumpió la clase para que yo abriera todos y uno por uno de los sobres. Cada tarjeta fue hermosa y las guarde por años.

2. Así Termina el Poema de Amado Nervio “el día que me quieras”.

 

Manuelae66@yahoo.com.mx


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