EL JUICIO DE JESÚS DE NAZARET. Autor: M. en D. Adolfo H. Vega Perales

El Juicio de Jesús de Nazaret. Google images

Jesús, muere condenado a la crucifixión por delitos que no cometió…


A unos días de celebrar la semana santa estimado lector, comparto a ustedes el siguiente artículo que abordará los últimos días de Jesús de Nazaret, de manera particular el juicio que le lleva a la crucifixión.


La figura de Jesús, independientemente del trascendente papel que tiene para las religiones católica y cristiana, es un referente de la humanidad; nuestra era se cuenta a partir de su nacimiento lo que se ubica de acuerdo con algunos historiadores e investigadores, contrario a la actual fecha de celebración del 25 de diciembre, en un lapso entre abril y octubre en el comienzo de nuestra era, aunque al parecer los últimos descubrimientos se inclinan más hacia el otoño que a la primavera, sobre todo si se toma como referente que su primo Juan el Bautista, nace en abril y de acuerdo con distintas fuentes por lo menos hay una diferencia de 6 meses de edad ( Lucas 1-26) entre Cristo y el Bautista, otro elemento que confirma la diferencia en la fecha actual, serían los aspectos climáticos, los cuales hacia diciembre hacen imposible el movimiento del pastoreo, algo citado en los evangelios.

LUCAS 1:39-45 39 Por aquellos días, María se fue de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea, 40 y entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se le estremeció en el vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo.

Nacimiento de Jesús. Google images
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La celebración del 25 de diciembre como la fecha del natalicio de Jesús, se debe a que los romanos consagraban esa fecha a celebrar el nacimiento del “Sol invencible’” durante el solsticio de invierno, una festividad muy importante para ellos, y fue por costumbre que finalmente se aceptó ésta fecha, así como un signo de triunfo del cristianismo sobre los paganos.

Otro dato interesante al margen del tema principal que hoy nos ocupa, es que el año que consideramos 1, no sería exactamente el primero, esto derivado a que el actual calendario fue definido por el papa Gregorio XIII, de ahí su nombre “Gregoriano” en 1582, sustituyendo al calendario que Julio César implantó “Juliano”, entre estos dos calendarios existen diferencias en horas por cada año, lo que lleva a que tengamos años bisiestos, que sumadas en siglos nos dan una suma distinta en tiempo, de ahí que Jesús, se estima naciera un par de años antes de lo que hoy estimamos como nuestra era, en consideración del calendario “Gregoriano” vs “Juliano”.

Al abordar el Juicio de Jesús estimado lector, lo haremos con un enfoque eminentemente histórico-jurídico, tratando de dejar a un lado apreciaciones desde el punto de vista religioso.

Las fuentes más importantes de nuestro tema las encontramos en la Biblia, en el antiguo y nuevo testamento, los cuatro Evangelios en dónde se narran las últimas horas de Jesús de Nazaret, así como la obra del Proceso de Cristo del Doctor Ignacio Burgoa Orihuela, ésta última, resulta una lectura obligada para quien desee profundizar sobre el particular.

La Biblia. Google images
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En cuanto a la Biblia, tendríamos que entender desde el punto de vista histórico, es una recopilación de textos, que en un principio conformaban documentos separados, denominados “Libros”, el contenido de su información en un principio se transmitió de forma oral, hasta que entre los siglos IX y I a.C. ( en esa época en américa apenas se desarrollaba la cultura madre la Olmeca) se estima fueron escritos, en la actualidad se compone del antiguo testamento, que contiene información relativa hasta antes del nacimiento de Jesús y el nuevo testamento conformado por los cuatro evangelios que narran el legado de Jesús de Nazaret, en consecuencia en tiempos de Jesús no existía el nuevo testamento.

Nociones Previas:

Cristo significa el ungido como hijo de Dios hecho hombre, a quien también se le denomina como el Salvador, Nazareno y el Mesías.

El Sanedrín era un órgano colegiado, tribunal supremo del pueblo Judío, se cree que se formó desde la época de Moisés. Estaba integrado por setenta ancianos y maestros en la ley; se consideraban como el “Tribunal de Jehová” cuyas resoluciones tenían el rango de “fallos de Dios”, conocían de delitos graves como la blasfemia (delito por el que fue condenado Cristo) castigaban con pena de muerte, pero esta pena debía de ser homologada por el Prefecto Romano. Caifás en la época de Cristo, era el sumo sacerdote de este órgano.

En Judea las leyes eran simultáneamente religiosas y jurídicas, y se contenían en el antiguo testamento, la Biblia, era el conjunto de libros que regían la vida del pueblo hebreo.

En la Biblia encontramos la Torá que significa instrucción enseñanza, y se cree se comenzó a escribir por Moisés a partir de los 10 mandamientos, ésta define gran parte de las normas de conducta del pueblo de Israel, así como sus ordenamientos jurídicos.

Judea en tiempos de Jesús fue conquistada por el imperio Romano, los romanos acostumbraban respecto de los territorios conquistados permitirles cierta autonomía, al ser Judea una provincia imperial (que no independiente de Roma), les concedieron conservar su organización político-religiosa, sus tribunales, leyes y costumbres, en tanto no se opusieran a los intereses romanos, y pagaran sus impuestos. Es oportuno citar que el pueblo Hebreo siempre manifestó movimientos armados tratando de independizarse de Roma, por ello dentro de las libertades mencionadas, siempre existió mano firme y dureza del imperio.

La Autoridad Romana en Jerusalén en los últimos años de Cristo era el Prefecto Poncio Pilato, de hecho el “credo” también menciona su nombre, al igual que los evangelios.

Breve Comentario sobre el actuar y decir de Cristo

Antes de abordar los motivos que dan origen al Juicio de Jesús, es conveniente citar algunos aspectos de su filosofía y actuación pública, que llegan a nosotros a través de los cuatro Evangelios reconocidos por la iglesia católica y que conforman el nuevo testamento: Lucas, Marcos, Juan y Mateo. Evangelio significa buena nueva, no todos los apóstoles escribieron lo que vivieron con Jesús, de hecho son discípulos de estos los que toman en su mayoría la decisión de escribir lo que los apóstoles les enseñaron, el más antiguo es posiblemente el de Marcos, dese el concilio de Nicea ( un encuentro de obispos en el año de 325) se definen las bases de la iglesia católica y se da a partir de ello una depuración de los evangelios, ya que existen otros que son ubicados como Evangelios apócrifos (ocultos) que no son reconocidos por la iglesia, pero que pueden servir de fuentes históricas.

Mateo Capitulo 5- 17: “No penséis que he venido a abrogar la ley de los profetas, sino a darle cumplimiento”.

Jesús habla con los fariseos. Google images
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Jesús no actuó como revolucionario, ni como político, no tenía el propósito de liberar al pueblo Judío de la dominación Romana, que en la concepción cultural esperaba a un Mesías, que les liberara del yugo Romano, él fue un renovador espiritual para la humanidad. No entró en conflicto directo con la autoridad romana, de hecho los evangelios señalan que en una ocasión al ser tentado por los miembros del sanedrín, él contesta a su pregunta de una forma impecable, Mateo 22, 15-21 -15- “Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones.-16- Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie.-17- Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?»-18- Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? -19- Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto». Ellos le presentaron un denario. -20- Y él les preguntó: « ¿De quién es esta figura y esta inscripción?». -21- Le respondieron: «Del César». Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios».

De haber dicho lo contrario hubiera cometido un delito, de ponerse del lado de los romanos se expondría al rechazo de sus seguidores, su respuesta aguda, hoy todavía es digna de estudio.

El sermón de la montaña, que registran los evangelios nos refleja claramente cuál era su pensamiento, por medio de las bienaventuranzas, de las que solo citaré algunas y podemos encontrarlas en Mateo 5:1-12:

“Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra.

Bienaventurados los que han hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.

Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios

Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”

La raíz de estas ideas, radica en el profundo amor por el semejante y a Dios, enseñaba amaras a Dios sobre todas las cosas y amaras a tu prójimo como a ti mismo; han oído, que fue dicho ojo por ojo y diente por diente, “más yo les digo que no resistáis al mal antes si alguien te hiere en la mejilla derecha ofrécele también la otra; hagan lo que les dicen los doctores de la ley, pero no sean como ellos”, a quienes se refería como “sepulcros blanqueados”.

El actuar y el decir de Cristo, comenzó a incomodar a las altas autoridades del Sanedrín, recordemos el malestar que causó cuando azotó y expulsó a los mercaderes del templo, diciéndoles: “escrito está que la casa de mi padre es casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”.

Como se puede observar de esta muy breve síntesis del pensamiento y obra de Cristo, en ningún momento violentó la “Torá” o Ley Judía, como tampoco atacó al régimen Romano. Situación que es muy importante no perder de vista, ya que para que alguien sea condenado por algún delito, primero debe cometerlo, (salvo en el caso de la tentativa punible), y después demostrase su culpabilidad, en un juicio donde se cumplan las formalidades del proceso, ser oído y vencido, hoy en día así es, y así era en la legislación judía y romana, lo que no sucedió en el proceso que se llevó en contra de Cristo.

Un comentario sobre Claudia Prócula

Claudia Prócula. Google images
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Claudia Prócula, fue esposa del Prefecto Romano Poncio Pilato, máxima autoridad política, militar, penal y civil en representación del imperio Romano en Judea, ésta mujer tuvo un papel importante en el destino jurídico de Cristo, el hecho de que el prefecto Pilato, rehusará hasta en cuatro ocasiones homologar la pena de muerte de Jesús de Nazaret, muy posiblemente se debiera a sus comentarios.

Claudia se considera tuvo interés en conocer cultura Judía, sus costumbres y tradiciones, pero sobre todo estuvo cerca la vida de Cristo, se estima que acudió a escucharle hablar, y pidió a su marido que no se manchara las manos con la sangre de quien consideraba un hombre bueno y justo. Pilato también conocedor del Derecho Romano (de la obligación del debido proceso, y a partir de ello sólo condenar si había culpabilidad demostrada con pruebas) y con tal influencia, intentó en vano de salvar la vida del Nazareno.

 

 

Las violaciones en el Juicio de Cristo

El Juicio. Google images
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Cada semana santa tenemos la oportunidad de ver películas que refieren la vida de Cristo, quienes acuden a misa, o a los servicios, o bien han leído la Biblia, conocen los evangelios, por lo que los últimos días de la pasión de Cristo no resultan un tema ajeno, la detención de Jesús, el interrogatorio ante el Sanedrín, la presencia ante Pilato para la homologación de la pena, los cuatro intentos del Prefecto Romano por salvarle la vida, hasta llegar al acto lavarse las manos diciendo que la sangre que habrá de derramarse no es culpa suya, son temas del dominio público. Simplemente aquí antes de entrar en materia valdría la pena precisar los siguientes datos:

Durante todo el juicio Jesús no exclamo ninguna palabra, hasta una pregunta en particular, escucho a los testigos que deponían su contra, testimoniales de las que es oportuno citar, no se desprendían elementos objetivos que pudieran ser causa suficiente para enviarle a la condena de muerte.

Al ser interrogado Jesús por Caifás el gran pontífice del Sanedrín, (Mateo 26-63) Y éste le preguntó “¿eres tú el hijo de Dios?” A lo que Cristo respondió, “tú lo has dicho”, esa respuesta fue de la que se valió Caifás para decir que era reo de blasfemia y llevarlo ante Pilato, para solicitar que homologara la pena de muerte. Aquí valdría la pena preguntarse, que no todo católico hoy en día y todo judío en aquella época ¿no era hijo de Dios en alguna forma? No obstante ello Jesús fue encontrado culpable de blasfemia, ésta sola respuesta fue suficiente para condenarle, ya no hubo necesidad de más testigos.

El Dr. Ignacio Burgoa en su obra el Proceso de Cristo, refiere que Gamaliel era uno de los integrantes del Sanhedrín, a quien se le atribuye la siguiente frase Jesús de Nazaret morirá, y también la honra y prestigio del Sanedrín, la defensa de Jesús fue llevada por Nicodemus, que muy poco pudo hacer ante la sentencia anticipada que ya se tenía preparada, en materia jurídica hay una frase que aprendemos en la escuela, “Quien tiene al juez de acusador, necesita a Dios de defensor.”

Estas son las violaciones que se dieron en el Juicio de Cristo, y que eran suficientes para atacar la sentencia:

  • Al principio de Publicidad, ya que el proceso se llevó a cabo en la casa de Caifás y no en el recinto oficial denominado “Gazith”.
  • Al principio de Diurnidad, los procesos debían de ser en el día, el de Cristo fue de noche.
  • Al principio de Libertad defensiva, no se le permitió a Jesús presentar testigos en su defensa.
  • Al principio que señalaba que antes de la sentencia, tres días después de la votación que lo declaraba culpable, debía nuevamente someterse a votación, cosa que no sucedió.

Estas son las más relevantes de las violaciones (que no las únicas), pero que eran suficientes para afectar al juicio e invalidar la sentencia condenatoria, también tomando como referencia al Dr. Ignacio Burgoa, de 65 votos en contra y seis absolutorios, entre estos últimos se encontraban los de Nicodemus y José de Arimatea, es decir fue una votación no por unanimidad.

La pena por el delito de blasfemia que es por el que se condenó a Jesús era la lapidación, y no la crucifixión, esta última no era una pena Hebrea sino Romana. En consecuencia, el Sanedrín aplicó a Jesús una pena no prevista en la ley Judía, lo que violaría un principio que los estados democráticos en la actualidad tenemos “No hay delito sin pena, ni pena sin ley”

La crucifixión pena romana se daba por delitos graves como: piratería, sedición, rebelión, donde el Estado era la parte ofendida, tal pena no se aplicaba a los ciudadanos romanos, ni a los delitos religiosos, aquí encontramos otra violación en este proceso.

Esta forma de aplicar la pena capital, consistía en clavar a las personas en una cruz, provocando su muerte lentamente por asfixia, por el propio peso del cuerpo y efecto de la ley de gravedad, a veces se aceleraba quebrando con un mazo las espinillas, lo que sumaba mayor sufrimiento (lo que no sucedió en el caso de Cristo, cuya muerte fue más rápida de lo normal, quizá derivada de la tortura que sufrió previamente), y con una lanza un soldado verificaba que no sangrara la persona para cerciorarse de la muerte.

El Sanedrín al solicitar la homologación acusó a Jesús, además de blasfemia, de sedición, delito que de ninguna forma se acreditaba.

La sentencia de Pilatos. Goolge images
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El propio Pilato interrogó a Jesús y su conclusión fue que no encontraba delito alguno en contra de él, (una contradicción más) y se rehusó a juzgarlo argumentando que por haber nacido en Galilea, debía de ser Herodes quien le juzgara. Herodes no tenía competencia para homologar la sentencia, recibió a Cristo, se cercioró que no fuera Juan el Bautista, a quien tiempo atrás había mandado cortarle la cabeza, (situación que siempre le atormentó, porque consideraba a Juan un profeta) y lo regresó a Pilato.

Al regresar Jesús al Prefecto Romano, éste hizo hincapié en que Herodes, tampoco había encontrado delito alguno en él, y que lo dejaría en libertad después de reprenderle, cosa que hizo. Ordenó su flagelación, estimando que después de verle seriamente lesionado sus acusadores quedarían conformes, y podría salvar su vida, lo exhibió lacerado ante los judíos, quienes no obstante manipulados por los miembros del Sanedrín pidieron que le crucificara, en un intento más de salvarle la vida, y por ser la Pascua, recordó que en esta época del año se acostumbraba a dejar en libertad a un preso; mandó llamar a Barrabás un revolucionario, que luchaba contra la dominación Romana, y preguntando al pueblo a quien debía dejar en libertad, ellos contestaron que a Barrabás . El pueblo gritó: “si no ordenas la crucifixión del Nazareno, que se dice rey de los Judíos, no serás amigo del Cesar, pues sólo a éste reconocemos como tal”, sin duda alguna esto provocó temor en Pilato, de verse señalado ante el César Tiberio y lo llevó a homologar la pena, solicitando en ése acto agua en una vasija para lavarse las manos, tratando de demostrar que no tenía la culpa de lo que habría de suceder, nuevamente otra contradicción.

Jesús, muere condenado a la crucifixión por delitos que no cometió: el de sedición y el de blasfemia. No puede de tal suerte excusarse del todo a Pilato, quien cedió ante las presiones del Sanedrín.

Jesus Nazarenus Rex Judeorum. Google images
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Pilato, ordenó que se pusiera una leyenda en la cruz, la costumbre era señalar el delito que cometía quien era condenado a ésta pena, en este caso la leyenda fue “INRI”, “Iesus Nazarenus Rex Iudeorum” (Jesús de Nazaret Rey de los Judíos), esta inscripción provocó incomodidad del Sanedrín, quien pidió que se cambiara la leyenda, por la de: “Jesús Nazareno, quien se dijo Rey de los Judíos”, a lo que Pilato contesto “Quod scripsi, scriptum manet” que quiere decir “lo que escribí queda escrito”.

Al hablar de la vida de Cristo, aunque sólo sea el juicio que se llevó en su contra, resulta difícil el poder sintetizar toda la información que yo quisiera, sin omitir datos importantes, independientemente del enfoque con que se estudie la vida de Jesús de Nazaret, nadie podrá negar su legado de amor por la humanidad y que hoy en día sigue teniendo vigencia.

Por la gentileza de haber prestado atención a estas líneas, muchas gracias.

 

Bibliografía:

Burgoa Ignacio, El Proceso de Cristo, Porrúa, México, 3ª, 2002.

Adolfo Humberto Vega Perales es Licenciado en Derecho y Maestro en Derecho Penal; ex servidor público a nivel estatal y municipal; Profesor universitario tanto de licenciatura y posgrado en diferentes universidades del Estado de Querétaro, actualmente coordina el programa de la Maestría en Derecho en la División de Posgrado de la Facultad de Derecho en la Universidad Autónoma de Querétaro.


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