MUSEO REGIONAL DE MICHOACÁN. 1a parte. Autor: El Adobero

1. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

El edificio fue construido a mediados del siglo XVIII. En el año de 1772 fue adquirido por un comerciante y sobresaliente político español, Don Isidro Huarte…


Quiero compartir con ustedes algunas memorias de mi pasada visita a la ciudad de Morelia. Tuve que hacer varias correcciones a los textos que había iniciado tipo crónica, debido a que no me gustaron. Me pareció mejor el compartir con ustedes mis impresiones personales de lo que estaba viendo y de lo que aprendí, así como algunas reflexiones.

He tratado de seguir un programa en cualquier visita que hago a diferentes lugares de primero conocer su historia, de porqué existe este lugar, quiénes lo fundaron, en qué tiempo, cómo ha trascendido hacia otras regiones o en la historia de su país; y posteriormente proceder a conocer en vivo sus espacios, su gente, su cultura y, todo esto, compartirlo con ustedes que me hacen el favor de leerme y me motivan a seguir aprendiendo cosas que son nuevas para mí.


¿TARASCOS?

Quiero iniciar con un dato que llamó mucho mi atención. Siempre había yo pensado que el nombre “Tarasco” correspondía al nombre original de la cultura del estado de Michoacán, y cuál va siendo mi sorpresa que este término es una deformación española del término “tarascue” que significa “parentesco por matrimonio”, equivalente a cuñados.

Esto resultó porque los indígenas usaban ese término para llamar así a los españoles que “se casaban” con sus hijas, o sea los yernos. Pero los ignorantes colonizadores procedieron a llamar así a todo un pueblo. A los indígenas no les agradaba este término despectivo por lo que escogieron llamarse “purépechas”, que significa “gente de trabajo” o “gente del pueblo”.

Aunque actualmente el término tarasco es aceptado equivocadamente por todos, para nombrar a una cultura tan importante.

EL EDIFICIO

 

El lugar que escogí para rápidamente enterarme del porqué y cómo fue que existe esta ciudad, que es parte muy importante de la historia de mi vida, fue el Museo Regional de Michoacán. Y procedo a compartir con ustedes mis impresiones de lo que aprendí y disfruté de este espacio.

Primeramente una buena observación, la gente de Morelia es muy amable, siempre me atendieron de muy buena manera y con ganas de orientar el visitante, son muy amables y cálidos.

En mis traslados por la ciudad, la mayor parte de los recorridos los hice a pie, apoyado en algunos casos, cuando la memoria no me ayudaba a recordar la ubicación de algún lugar que quería visitar me apoyé en el “Google maps” con la opción de caminar y, oh bendita tecnología, qué fácil llegué a todos los lugares.

Llegue al Museo Regional, ubicado al sur poniente de la Plaza de Armas al poniente de la Catedral. Un edificio majestuoso, como muchos de esta ciudad, con una fachada desnuda de cantera labrada, con una arquitectura del barroco del siglo de oro del barroco en México, el siglo XVIII.

Balcones y cornisas de una alta calidad en el trabajo de labrado de la cantera. En la arquitectura de la Nueva Valladolid, hoy Morelia, como me decían en mis clases de historia de la primaria del siglo pasado, el labrado de la cantera se hacía muy semejante a los trabajos artísticos del labrado de la madera. Me llamó mucho la atención la belleza de los balcones de la planta alta, desplantados y rematados por grandes y hermosas cornisas, así como los marcos de las ventanas, de entre ellos, uno en especial, el balcón de la esquina que da a la Plaza de Armas, con vista a la Catedral, me hizo recordar el balcón esquinero de la ventana ciega de la Casa de Don Bartolo en Querétaro.

Ya ubicado en el interior, primeramente te registras en el mostrador de la recepción, con mucha amabilidad la chica que atendía respondió a mi pregunta de cuanto era el costo de la visita al Museo y muy amable me contestó –para usted nada… -Ah caray me dije y luego vi un aviso donde estaban los precios y decía: “tercera edad gratis”, ni la credencial de INAPAN me pidió, será porque ¿ahora si ya se me nota la edad?, mejor no me contesté esa pregunta… solamente recordé la broma que nos hacemos con algunos compañeros de lo que es entrar a la edad de los metales: “Plata en el pelo, oro en la dentadura y plomo en el p…, pie”…

Aún con la sonrisa en los labios, entré al patio principal enmarcado por dos niveles de habitaciones con corredores soportados arcadas desplantadas de columnas de una pieza. Una escalera muy hermosa que en su arranque, en la planta baja tiene un doble arco, del cual, en el desplante central sin columna, cuelga un remate. En el centro una fuente de cantera, que me da la impresión que no es la original, sin embargo seguramente en la antigua residencia existió una fuente similar que servía para abastecer de agua potable a la casa, ya que en esta caso era imposible que faltara el agua. Adelante les platico porqué…

El estilo de construcción de la época era que las habitaciones de la planta baja que daban con frente a la calle generalmente se dedicaban para las actividades comerciales o a talleres de artesanos, las de la misma planta baja hacia el interior para las áreas de recepción, estudios, bibliotecas u oficinas, así como la zona de salas y comedor. Hay un patio en la parte de atrás que seguramente servía para los espacios de los servicios y los cuartos de la servidumbre, la cocina, la despensa y seguramente las pilas y lavaderos y las letrinas de hoyito y seguramente así era la distribución del uso de las habitaciones de esta casona.

Primeramente la historia de este museo. El edificio fue construido a mediados del siglo XVIII. En el año de 1772 fue adquirido por un comerciante y sobresaliente político español, Don Isidro Huarte; quien en el año de 1805 fue suegro de Agustín de Iturbide, primer emperador de México, también originario de la Nueva Valladolid; y por allá del año de 1775 terminó la construcción de la planta alta. Algo que se me quedó grabado, y regresando a la fuente del patio central, fue que, este mismo Isidro Huarte fue el encargado de la reconstrucción del acueducto de la ciudad, por eso es que les decía antes que en esta casa no podía faltar el agua.

Ya en el siglo XIX la casa tuvo varios propietarios, entre ellos a Manuel María Malo, quien la adquirió en 1851, su esposa; Francisca Román de Malo fue dama de honor de la emperatriz Carlota y entre las historias de esta casa es que el emperador Maximiliano de Habsburgo se alojó en la residencia en su visita que hizo a la ciudad en el año de 1864. Más tarde, en el año de 1876 fue adquirida por el estado en el gobierno de Mariano Jiménez y fue destinada a escuela de niñas desde 1888 hasta 1915.

Mientras tanto, el 30 de enero de 1886, este mismo gobernador Jiménez, fundó el Museo con el objeto de recopilar y exhibir las reliquias del pueblo tarasco y las producciones naturales del estado. El acervo inicial del museo anduvo en varios lugares como el Colegio de San Nicolás y el Palacio de Gobierno y finalmente, en el año de 1915, se le asignó como domicilio definitivo la antigua casa de Isidro Huarte.

En el año de 1943, mediante un convenio firmado entre la Universidad Nicolaíta, el Gobierno del Estado de Michoacán y el INAH, se le dio el nombre de Museo Regional Michoacano.

EL RECORRIDO

Para empezar me di cuenta que este territorio ha sido ocupado por diferentes pueblos desde hace más de 4,000 años, principalmente en las cuencas de los lagos de Cuitzeo, Pázcuaro y la Ciénega de Zacapu. Algunos más en Tierra Calientes y cerca de la costa. En todos los lugares se desarrollaron culturas sobresalientes.

7. Chac-Mool. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
7. Chac-Mool. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

En el acceso al recorrido del Antiguo Michoacán me encontré con un Chac-Mool de la zona de Ihuatzio el cual algunos investigadores han interpretado como que éstos representaban a los intermediarios de los hombres delante de los dioses. De esto me quedé con dos conceptos, primero que yo no sabía que en las culturas del antiguo Michoacán existían los Chac-Mool, y segundo que este procedía de la región de Ihuatzio que es la zona de donde era originaria mi bisabuela.

 

 

 

 

 

EL ANTIGUO MICHOACÁN (2000 AC a 1521 DC)

En la región Occidental del Altiplano Central, entre los ríos Lerma y Balsas, se desarrolló una de las culturas prehispánicas más grande, la cultura purépecha.

Los antecedentes de los primeros pobladores de esta región datan de hace 20,000 años, que eran cazadores – recolectores, y dejaron sus huellas en diferentes lugares de esta región.

Para el año 2,500 AC estos pueblos ya tenían su propia lengua y sus propias creencias a cerca de la vida y la muerte.

Poco a poco la cultura de los purépechas impusieron su cultura a los demás pueblos y ésta ha perdurado hasta nuestros días.

TRES MOMENTOS DEL PASADO MICHOACANO

Hay tres períodos que marcan claramente las etapas o evolución de las primeras culturas hasta llegar al florecimiento de la cultura purépecha.

El Opeño es la más antigua de la región, entre el año 1,500 al año 1,200 AC, y se desarrolló en las zonas que actualmente son los estados de Colima y Jalisco. Una característica de esta cultura fueron las costumbres funerarias, que son antecedentes de las tumbas de tiro.

La cultura de Chupícuaro floreció entre los años 500 AC al año “0”. Su característica los diseños y la magnífica calidad de su cerámica.

El señorío Purépecha tuvo su esplendor entre los años 90º a ,1500 DC. Se integró por las culturas de Tzintzuntzan, Pátzcuaro e Ihuatzio, las tres en la cuenca del Lago de Pátzcuaro. Tuvieron muy buenas relaciones comerciales con los demás pueblos lejanos a esta región. Se caracterizaron por el trato igualitario que daban a sus tributarios y por la forma de elegir a sus gobernantes. Tuvieron una gran capacidad guerrera que logró detener a los ambiciosos mexicas en sus incursiones a estos territorios.

EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS DE OCCIDENTE

El Preclásico (3,000 AC a 200 DC)

En este periodo iniciaron su desarrollo las culturas de occidente. Eran pueblos agrícolas y sedentarios. Construyeron aldeas, centros ceremoniales y enterraban a sus muertos. Desarrollaron avanzadas técnicas y estilos de cerámica.

El Clásico. (200 a 90 DC)

Mientras en otras culturas de Mesoamérica se desarrollaban grandes ciudades, en la región de occidente se conservaron aldeas y centros con tendencias ceremoniales.

La zona de Zacapu alcanzó una pizca de la cultura teotihuacana.

Una de las innovaciones de este período fue la metalurgia.

El Posclásico. (900 a 1500 DC)

En este período en esta región hubo una gran inestabilidad política y se tuvieron grandes desplazamientos de población.

Se mejoraron las técnicas de la metalurgia y se ampliaron las rutas comerciales con los nuevos centros de poder

Fue en este período cuando se unificaron las diferentes poblaciones en un solo estado expansionista, el Señorío Purépecha, cuyo centro estratégico fue el Lago de Pátzcuaro. Gracias a esta unidad fueron capaces de enfrentar con éxito a los invasores mexicas.

LA CULTURA DE CHUPÍCUARO

12. Figurillas de la Cultura de Chupícuaro. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
12. Figurillas de la Cultura de Chupícuaro. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

Esta cultura se desarrolló en la región de Acámbaro, de la que mi pueblo Salvatierra forma parte. En toda la región es fácil encontrar vestigios de obsidiana, así como tepalcates en las tierras de cultivo que han aflorado a través del tiempo. Está cultura sobresale por su gran calidad en sus piezas de cerámica. Sus habitantes vivían en casas sencillas de vara recubiertas de arcilla. Desgraciadamente con la construcción de la Presa de Solís en la cuenca del Rio Lerma, cerca de Acámbaro mucha de este patrimonio arqueológico quedó inundado.

EL JUEGO DE PELOTA

13. Juego de Pelota de Tingambato. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
13. Juego de Pelota de Tingambato. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

Me llamó especialmente la atención que en Michoacán también existió el juego de pelota desde hace más de 3000 años. En las tumbas de El Opeño se han encontrado figurillas de jugadores y de algunas mujeres observando el juego.

TINGAMBATO (Tinganio)

 

Se encuentra en la frontera entre Tierra Caliente y la Tierra Fría, entre las ciudades actuales de Uruapan y Pátzcuaro. Fue un centro ceremonial muy importante. Sus primeros pobladores llegaron hace 1800 años y se consideran que son el antecedente del señorío tarasco que floreció hacia el año 1450 d. C.

Su arquitectura presenta un parecido con la arquitectura de Teotihuacan aunque se duda que haya existido alguna influencia de esa cultura en este asentamiento.

EL ESPLENDOR PURÉPECHA

14. La Consolidación del Señorío Tarasco. Tzintzuntzan. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
14. La Consolidación del Señorío Tarasco. Tzintzuntzan. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

TZINTZUNTZAN: CONSOLIDACIÓN DEL SEÑORÍO TARASCO.

Muy interesante para mí reconocer mi gran ignorancia en cuanto a la historia de Michoacán. Por ejemplo. Yo no sabía que Tzintzuntzan fue la primera capital después de la colonización y así muchos otros datos que no me imaginé nunca y he aprendido hasta ahora que me ha dado por aprender lo más posible de muchas cosas.

Ubicada al norte oriente de la cuenca del Lago de Pátzcuaro, significa “lugar de los colibríes” fue la última capital del “señorío” tarasco. El cazonci Tariácuri la fundó alrededor del año 1325 d. C. Fue una ciudad grande de aproximadamente 40,000 habitantes. Desde ahí controlaban las regiones del actual estado de Michoacán, la costa y tierra caliente, la región del Bajío guanajuatense y algunas pequeñas partes de Jalisco y Guerrero.

La cultura tarasca fue una de las más importantes del Posclásico. Se destacó por su habilidad para trabajar la turquesa, la obsidiana, los metales y la alfarería. Fue una gran cultura cuyo espíritu pervive hasta nuestros días.

LA CONQUISTA DE MICHOACÁN

LA RELACIÓN DE MICHOACÁN

 

Se atribuye a fray Jerónimo de Alcalá, fue escrita hacia 1540 a petición del primer virrey de la Nueva España, Don Antonio de Mendoza. Aparece con frecuencia la tradición guerrera y se emplea para legitimar al señorío tarasco, se enumeran los pueblos sometidos, las alianzas y vínculos entre vasallos y gobernantes. Tariácuri es el personaje principal de la Relación y de la historia de este pueblo.

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE UN LINAJE

 

Hacia el año de 1520, el “señorío tarasco” había consolidado su dominio y había establecido relaciones con pueblos lejanos como Zacatula en la desembocadura del Río Balsas, y tan distantes como los que habitaban en los actuales Ecuador y Perú.

Sus enemigos, los mexicas, pidieron al cazonci aliarse para pelear contra los españoles, pero los tarascos por desconfianza se negaron. El Cazonci Tangaxoan II, enfrentó el desplome de su mundo. Su muerte, debida a la ambición de Nuño de Guzmán en 1530, representa la desintegración total del estado tarasco.

Esto cambió el rumbo del pueblo tarasco, muchos de los rasgos ancestrales se conservan, como el lenguaje, la metalurgia, los textiles, la alfarería. Actualmente existen en Michoacán más de 200,000 gentes que hablan purépecha.

TZINTZUNTZAN, ZINZONZA O UCHICHILA, “PRIMERA CIUDAD DE MECHUACAN”.

 

17. Plano de Tzintzuntzan Primer Ciudad de Michoacán. Museo Regional de Michoacán. El Adobero.
17. Plano de Tzintzuntzan Primer Ciudad de Michoacán. Museo Regional de Michoacán. El Adobero.

La última capital del imperio tarasco pasó a ser la primera ciudad del territorio colonizado de Michoacán. Los españoles reconocieron su importancia y la reconocieron como la cabecera de la provincia de Michoacán.

El corregidor Pedro de Arellano se instaló en ella en 1531y comenzó a ser llamada “ciudad de Mechuacán”. Sin embargo, y a pesar, del prestigio de Tzintzuntzan, los poderes administrativos y eclesiásticos fueron trasladados a Pátzcuaro, con lo que perdió en título de ciudad.

La nobleza indígena se resistió a la degradación y recuperaron su estatus en 1593.

PÁTZCUARO, “SEGUNDA CIUDAD DE MECHUACAN”

 

18. Plano de los pueblos en la zona de Páztcuaro. Museo Regiosl de Michoacán. El Adobero.
18. Plano de los pueblos en la zona de Páztcuaro. Museo Regiosl de Michoacán. El Adobero.

Vasco de Quiroga, obispo electo de Michoacán, decidió cambiar la sede episcopal de Tzintzuntzan a Pátzcuaro, ciudad que se construyó inspirada en la Utopía de Tomás de Moro, se convirtió en “ciudad de Mechuacan” y, por cédula real se le concedió escudo y blasón de armas. Pátzcuaro reemplazó como ciudad receptora de tributos de la jurisdicción administrativa del antiguo señorío tarasco, lo que originó grandes tensiones sociales y una reestructuración del territorio.

NUEVA “CIUDAD DE MECHUACAN”, GUAYANGAREO – VALLADOLID

 

Después de que Pátzcuaro se convirtió en la “ciudad de Mechuacan”, algunos españoles residentes del valle de Guayangareo reclamaron al virrey Antonio de Mendoza el mismo título para su villa. El virrey aceptó la propuesta pero se topó con la oposición del obispo Vasco de Quiroga, quien conservó para Pátzcuaro el nombramiento de “ciudad de Mechuacan”.

Al morir don Vasco en el año de 1565, se revivió la antigua querella entre Pátzcuaro y Guayangareo. Y fue entre 1576 y 1580 que se logró que la capital política y la sede episcopal fueran trasladadas a Guayangareo. Así fue como ésta última obtuvo el codiciado título de ciudad y en 1578 le dieron el nombre de “Valladolid de Mechuacan” (hoy Morelia)

VASCO DE QUIROGA

19. Vasco de Quiroga. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
19. Vasco de Quiroga. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

Un personaje que yo casi imaginaba como santo, que siempre tuve la idea que fue el gran apóstol de la evangelización de los indios purépechas, y que además les enseñó todas la artes y oficios de los tarascos y de los que hoy tanto nos enorgullecemos. Les comparto lo que aprendí de la verdadera historia.

Vasco de Quiroga nació en la villa de Madrigal de las Altas Torres, en Castilla la Vieja, por el año de 1480. Se formó como abogado y posteriormente se incorporó a al servicio de la Corona Española.

Su trabajo como funcionario lo hizo fuera de la península ibérica, principalmente en las colonias españolas del norte de África.

Fue en el año de 1531 que llegó a la Nueva España donde se desempeñó como oidor de la Segunda Audiencia de México. Ahí conoció la complicada y cruel realidad de la conquista: la explotación y el abuso de los indios por parte de los encomenderos; y una crisis política ocasionada por el mal gobierno de la Primera Audiencia.

En el año de 1533 llegó a Michoacán como visitador de la Real Audiencia para atender las quejas de los indios e indagar sobre la actividad minera en la región.

Aquí desarrolló su labor en la pacificación, evangelización y organización social. Por lo trascendente de su trabajo y a pesar de que no tenía formación eclesiástica, o sea, no era sacerdote, la Corono lo propuso como el primer obispo de Michoacán, cargo que ostentó desde 1538 hasta su muerte en 1565. Sus principales obras: El Colegio de San Nicolás y los pueblos hospitales de Santa Fe inspirados en la Utopía de Tomás Moro.

FUNDACIÓN DEL OBISPADO DE MICHOACÁN

 

20. Plano del Obispado de Michoacán. Museo Regional de Michoacán. El Adobero
20. Plano del Obispado de Michoacán. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

El 20 de febrero de 1534, la Corona española ordenó la división eclesiástica de la Nueva España en cuatro obispados: Tlaxcala, Puebla, México, Oaxaca y Michoacán.

En el caso de Michoacán, de acuerdo a lo ordenado por la Corona, los límites del obispado se establecieron a 15 leguas en el entorno de la Iglesia Catedral que en ese tiempo estaba en Tzintzuntzan. Desde finales del siglo XVI hasta el XVIII, el obispado alcanzó los actuales estados de Michoacán, Guanajuato, parte de Querétaro, Colima y partes de Jalisco, Guerrero y San Luis Potosí.

Después de la renuncia de dos candidatos el Consejo de Indias se inclinó por Vasco de Quiroga.

El 6 de agosto de 1538, Vasco de Quiroga celebró la instauración de del obispado de Michoacán en la antigua capilla franciscana de Tzintzuntzan. Casi inmediatamente decidió trasladar la sede episcopal al entonces “barrio” de Pátzcuaro, argumentando una mejor ubicación.

A pesar de las protestas, en 1540 Pátzcuaro se convirtió en la nueva sede episcopal.

En el año de 1580, después de la muerte de Quiroga, la sede se trasladó definitivamente a la ciudad de Valladolid.

VIRGEN DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD

 

21. Virgen de Nuestra Señora de la Salud. Museo regial de Michoacán. El Adobero
21. Virgen de Nuestra Señora de la Salud. Museo Regional de Michoacán. El Adobero

El origen de esta imagen conocida como Nuestra Señora de la Salud, data de la época en que Quiroga se encontraba en Pátzcuaro. Según su biógrafo, Quiroga mandó hacer una Virgen María de pasta de caña, a la que grabó la inscripción “Salus infirmorum”, “Salud de los Enfermos”, tras advertir que “la señora se constituía en aquel lugar… patrona de los enfermos de aquel hospital”.

CÓDICES SIGLOS XVI – XVIII

 

Me encontré con una sala especial de los códices de Michoacán. Me pareció muy interesante saber cómo a la fecha no se ha encontrado ningún códice o lienzo prehispánico, lo cual me hizo pensar que, como parte de la conquista de los españoles era muy importante la destrucción de los elementos más importantes de las culturas de los indios, éstos documentos fuero destruidos con los procesos de colonización y evangelización de los purépechas.

Sin embargo, se conservan algunos realizados durante los tres siglos de dominio español, en los que se nota la influencia de occidental, tanto en la técnica como en la incorporación de símbolos europeos, además de textos en alfabeto latino por parte de los escribanos tarascos, “los cariecha”.

En seguida les comparto tres reproducciones de historias de éstos últimos que demuestran la influencia de la técnica europea y posiblemente nos encontremos ante los primeros antecedentes de las historietas. (Podrás ampliar las imágenes al seleccionarlas)

 

En la siguiente publicación continuaremos con la segunda parte de estas memorias de mi visita al Museo Regional de Michoacán, donde he aprendido tantas cosas de mis antepasados, los indios purépechas… Hasta la próxima.

CONTINUARÁ…

 


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