UN TOUR POR LA SIERRA GORDA QUERETANA. Autor: José Luis Sordo Cacho

Sierra Gorda Queretana.- Google images

…Espero que esta probadita de mi Querétaro del Alma los emocione como a mí y decidan venir a conocerlo…


En diciembre pasado le hablé a mi hija Tania para que me visitara ya que haríamos un recorrido por la sierra de Querétaro, básicamente por las Misiones Franciscanas y el río Ayutla. Aceptó gustosamente la invitación y les los voy a contar tal como sucedió este recorrido.

Partimos de Querétaro como a las 8 de la mañana, cruzamos los municipios de El Marqués, Colón, aquí en Colón existe una iglesia y capilla donde se venera a la Virgen de Soriano, los edificios muy bonitos y con mucha historia, la virgen es milagrosísima, hasta hay un salón donde se exhiben los milagros que ha realizado.

Después pasamos junto a la Peña de Bernal de la cual escribiré en otra ocasión, porque ésa es otra historia. Seguimos por otros Municipios, el de Tolimán y el de Peñamiller, en la comunidad de Peña Blanca, al inicio de la sierra, empezó la subida. Le había dicho a mi hija que en la carretera había como chorrocientas mil curvas y que si no tomaba una pastilla de Dramamine se iba a marear, y quien sabe…, pero no me lo creyó. Gracias a “mi pericia” en el manejo, el asunto no paso a mayores.

Pinal de Amoles.- Google images
Pinal de Amoles.- Google images

Como a las 10:00 de la mañana, y sin ningún percance, llegamos a Pinal de Amoles, El solo espacio con tanto verde y algo de friyecito, y como ya casi había terminado el serpentín de curvas, además del hambrita, nos invitaron a almorzar en un típico restaurancito en el centro, allí frente al monumento del minero. Por cierto ya llegando a Pinal se ve la pequeña ciudad con techos rojos de dos aguas, en una orografía bastante intrincada, lo más hermoso que se pueden imaginar. ¡Pero en que estaba la cigüeña pensando cuando me llevo a la Ciudad de México!, de seguro que si hubiera pasado por aquí hace unos 55 años, aquí se hubiera quedado ella y me hubiera dejado a mí…

Bueno, pues nos dimos a la difícil tarea de almorzar, frijolitos con cecina de esa famosa de por acá, después me recordé que la cecina más famosa era la que servían en una fondita sobre la carretera con una señora “la güera”, ¡ah!, tengo que comer allí de regreso me dije a mi mismo. (Estimados “defeños” esta cecina esta mejor que la de Yecapixtla, de por allá en el estado de Morelos).

Puerta del Cielo. Pinal de Amoles.- Google images
Puerta del Cielo. Pinal de Amoles.- Google images

Continuamos el camino… Arriba, la sierra es otro planeta, todo verde, árboles por todos lados, cañaditas y montañas, pudiéndose ver en el horizonte hasta siete niveles de profundidad. Por cierto, yo creía, hace muchos años, que entre más lejos el paisaje, todo se veía más oscuro y es exactamente al revés, es más claro, es una delicia. Si tan solo pudiera sentarme a ver la panorámica, mimetizarme, ser absorto por el entorno y permanecer así por toda la vida… sería feliz…

Regresando un poquito…, Pinal es la parte más alta de la Sierra, a partir de ese punto inicia la bajada, no sin antes pasar por la famosa Puerta del Cielo, que como su nombre lo dice, es un corte en ambos lados de la carretera que al final solo se puede ver el cielo, azulito con nubes.

 

 

Misión de Jalpan.- Google images
Misión de Jalpan.- Google images

De bajada ya casi llegando a Jalpan de Serra la temperatura ambiente se torna húmeda y muy caliente, hasta la flora cambia, y en el fondo de los cerros y las cañadas se puede encontrar a Jalpan, Jalpan de Serra, por eso de Fray Junípero de Serra.

Como yo era el guía de turistas, establecí de base este Municipio por ser un lugar donde se bifurcan los caminos para otros lugares de interés, además de que cuenta con la primera misión: JALPAN. Primero lo primero, y ya hospedados, fuimos al centro, con tan buena suerte que ese día daba inicio el Festival de Santiago donde estaban programados un sinfín de actividades musicales, teatrales y culturales.

Ese día en la noche estuvimos en la inauguración del festival, el clima estaba estupendo, calorcito húmedo, cielo abierto y transparente y con una nieve de limón en la mano y después un cafecito, gozamos de algo que movió mi alma, sacudió mi ser, tan es así, que hasta hoy en día forma parte permanente de mi repertorio musical, me refiero al Huapango… bueno, bueno… ok, ya lo conocía, pero no en este ambiente y circunstancias.

Río Ayutla.- Google images
Río Ayutla.- Google images

Ya de mañana temprano emprendimos la aventura al Río Ayutla, en el camino nos encontramos un viejito como esperando el camión y le preguntamos que: ¿cuánto faltaba para el río?, nos indicó donde y nos dijo que había perdido el camión y que el próximo pasaba en 30 minutos, le ofrecimos llevarlo y aceptó. Lo llevamos hasta su casa que estaba en un caserío muy cercano al río y en agradecimiento nos llevó a una cascada, chiquita pero agradable y bonita, no recuerdo el nombre. Más tarde, ya en el Río Ayutla, vale la pena mencionar que convergen dos ríos , el Ayutla obviamente y el Santa María, lo increíble es que donde se unen se observa una corriente de agua verde y otra azul, una de ellas lleva agua tibia y otra fría, así que sí te recuestas en donde se juntan puedes sentir las dos temperaturas, este lugar, además de que por su riqueza natural, es famoso porque en las fonditas puedes comer acamayas o sea langostinos de río, caras pero deliciosas. Por supuesto, nos metimos al río, pero “sorry” ese día ya no había acamayas…

Una vez haciendo este paréntesis, continuamos nuestro viaje hacia la Misión de Concá, siendo ésta la segunda misión franciscana visitada. Muy cerca se encuentra el Hotel Misión Concá el cual visitamos por curiosidad. Había un letrero en la recepción que mencionaba el baño de temazcal y masajes relajantes, bueno a petición de mi hija, tomamos el baño de temazcal, súper rico y relajante, además que se incluía otro baño de lodo o algo así, el caso es que nos cubrimos como de tierrita o lodo, que se supone te limpia y purifica la piel y te quita todos los males habidos y por haber. Yo no tomé el masaje, pero Tania mi hija sí. Después volvimos un rato al temascal y al final nos dimos una remojada en una alberca de agua natural sin químicos, bueno adema de salir rechinando de limpios, se nos fueron las malas vibras, chamacos, y a hasta los espíritus chocarreros. Sinceramente les recomiendo la limpia, híper relajante, estimulante, así como así, ya estábamos listos para continuar. Regresamos a Jalpan, comimos, yo una mojarrita al mojo de ajo y Tania repitió cecina.

En la noche volvimos al Festival de Santiago donde disfrutamos de danzantes prehispánicos, que curiosamente eran todos avecindados de mi tierra adoptiva, El Marqués, nieve y cafecito para acompañar, y un cielo, un cielo que bastaba alzar la mano para alcanzar las estrellas…

¡Híjole!, creo que ya le estoy exagerando en el detalle. Pero seguimos… Se me olvidaba decirles que el festival se desarrolló en el atrio de la misión y en la calle junto al zocalito, nada más imaginen ustedes el escenario, cerros verdes, clima perfecto en la noche, de fondo la iglesia iluminada, y un cielo estrellado y limpio. ¡Qué más podíamos pedir a la vida!

El siguiente recorrido fueron las misiones que se encuentran en Landa de Matamoros, allá en los confines de Querétaro. A saber, como nos decían en la escuela, Misión Landa, Misión de Tilaco y Misión de Tancoyol.

Cómo me gustaría tener en este momento más conocimientos de historia de la arquitectura para poder describirles el contenido de las fachadas de las misiones. Lo que si les puedo decir es que cada iglesia está enclavada en un ambiente extraordinario, cerros, cañadas, arboles, peñas, cielo azul, patios amplios con una cruz en el centro del patio y tres cuerpos de fachada con símbolos franciscanos que se repiten en cada monumento histórico.

Misión de Tilaco.- Google images
Misión de Tilaco.- Google images

Bien vale la pena poner atención en la Misión de Tilaco. Aquí todavía hace algunos años, vivía un sacerdote famosísimo, el Padre Miracle de cuyo apellido puedo mencionar que le hacía honor, además siempre vestía un atuendo como en el siglo ante antepasado, sotana con capucha café obscura, un cordel blanco en la cintura, y lo más impresionante, una barba blanca de muchos años. Uno se podía sentir transportado con un personaje de la historia, el monje franciscano recorrió a pie toda la Sierra Gorda y caminó hasta las Misiones de la misma orden en California EUA. A mí, todavía en años anteriores, me toco conocerlo personalmente, comer con él y hasta sacarme una foto en su estudio y en el jardín de la misión. A él se le atribuye la evangelización moderna de toda la zona y lleva consigo una historia formidable en la que se involucra un camión, el cual permanece como monumento en una placita junto a la iglesia. Para más información busquen en internet: “Padre Miracle”. A este bienhechor de la Sierra, según tengo entendido, lo van a canonizar, o sea que tuve la oportunidad de convivir con un santo, que privilegio, ¿no?

Ese día, de regreso a nuestra base de operaciones en Jalpan, nos tocó ver una obra de teatro que representaba una situación familiar y la lucha contra las adicciones, y otra más sobre mitología moderna, muy didáctica y entretenida, ¡ah!, por supuesto, que acompañada de nuestra nieve y cafecito de grano.

Esa noche, en la plaza, nos encontramos al Contralor Municipal, un joven comprometido con el trabajo de transparencia, rendición de cuentas y legalidad, buen amigo y colega, estaba con su esposa y su niña, una bebé que de inmediato enamoró a mi hija. Esa puesta en escena mi llevó a imaginarme como abuelo, lo cual está más cerca de suceder de lo que creo, ya que mi hija hoy tiene 24 años, en fin… fué una situación agradable y gratificante, lo interesante del asunto, es que ellos nos mencionaron de un lugar singular muy cercano a estos municipios queretanos llamado El Castillo de Edward James, ubicado en Xilitla San Luis Potosí.

Xilitla.- Google images
Xilitla.- Google images

Al día siguiente decidimos ir al lugar mencionado y emprendimos el viaje. Camino al Castillo, cruzando el Municipio de Landa, es parada obligada conocer El Madroño, un lugar boscoso, con tierra roja donde puedes ver fósiles marinos a simple vista… – pero ¿que “jijos” estaban haciendo los animales marinos en la Sierra Gorda Queretana?. Bueno, eso fue hace millones de años y aunque es fácil de recoger uno que otro fósil, hay solo un letrero que te lo pide, por favor no lo hagas, ¡eh!. En fin, después de unos pocos minutos de travesía cruzamos la frontera estatal y llegamos a Xilitla, había mucha gente. Nos bajamos del coche y entramos a territorio del castillo, no me reservo decirles que yo me quede extasiado. ¡Qué bárbaro!, ¡qué belleza!, ¡qué impresionante!

Ubicado en la ladera de un cerro cubierto de árboles y plantas, así como una bajada de agua en la cual se construyeron varias pozas, puedes encontrarte con un sinnúmero de pequeñas construcciones de un estilo yo diría arquitectura orgánica, es decir las construcciones se mimetizan con la naturaleza, escaleras que no llegan a algún lado, laberintos de veredas y caminos con portales, esculturas y arcos, de verdad ésta experiencia fue inolvidable. Los que hemos tenido la oportunidad de conocer la obra de Antonio Gaudi en Barcelona, según yo, podemos hallar una similitud en los diseños, aunque tal vez un poco más burdos por el inglés Mr. James, con todo respeto, y con admiración a ambos genios creativos. Por favor vayan a El Castillo de Edgard James, no se lo pierdan, es una de las experiencia más bellas de mi vida y seguramente lo será para ustedes.

Ya de vuelta a Jalpan, con ese sabor del asombro y la satisfacción, acudimos nuevamente al Festival de Santiago donde, para culminar con broche de oro nuestra estancia en el centro de la sierra gorda, nos tocó la presentación de cuatro grupos de Huapango. Fue formidable, y se quedó grabado en nuestra mente. El tema “El Querreque”, un personaje central en el Huapango, con un estribillo movido y pegajoso. Y así terminamos ese último día en Jalpan, con pura gloria y sin nada de pena. Querreque… si querreque.

A la mañana siguiente, ya estábamos listos para regresar a Querétaro, pero ahora por el lado de San Joaquín, Cadereyta, Ezequiel Montes, Tequisquiapan, San Juan, y anexas. Bajando la Sierra, por el semidesierto, y volviendo a subir, pero por el lado sur del estado, rumbo a San Joaquín, de repente, lo gris y café y árido de la tierra en esta zona del semidesierto, se tornaba poco a poco y nuevamente en tonos verdes, peñas, acantilados y coníferas, muchas coníferas.

La frase célebre que define a San Joaquín es la de “La Catedral del Huapango”, por lo que no casualmente aquí se celebra el festival anual del Huapango . Varios días de fiestas, pachangas y bailables en torno al conocido son. ¡Qué bonito es lo bonito! y que feo es lo feo…

Grutas de Los Herrera. San Joaquín.- Google images
Grutas de Los Herrera. San Joaquín.- Google images

Pocos kilómetros antes de la Cabecera Municipal, nos encontramos en las Grutas de los Herrera. Por favor vayan y bajen a verlas. Además de bonitas, las instalaciones y el acceso están perfectamente adaptado para los turistas. ¡Ah!, y no olviden comprar su licor de manzana, también conocido y famoso en toda la región.

Junto muy cerca de la ciudad, se encuentra la zona arqueológica llamada Ranas, un lugar diferente, de pequeñas pirámides entre los cerros y montañas, con una vista esplendorosa. Estos hallazgos no terminan. Dicen los expertos que esta ciudad prehispánica abarca varios kilómetros cuadrados, es un lugar que no puedes dejar de conocer.

Bajando por la carretera llegamos a Vizarrón, una población rica en piedra caliza (Cal) y mármoles, es más, la calle principal está hecha y cubierta de piedras redondeadas de mármol, creo que por allí hasta hicieron un documental de ello en Discovery Channel.

Pasamos Vizarrón y aprovechamos de comer en Las Cavas de Freixenet. Éste es un lugar de cosecha de uvas en el cual puedes visitar las cavas, los sembradíos de vid, ver el proceso de fabricación, comprar los diferentes tipos de vinos y comer, comer rico, muy rico, y vale la pena informarles que hay programado un evento anual de la vendimia, evento extraordinario para también saber descorchar con sable las botellas, pisar las uvas para hacer vino y degustar platillos como la paella, queso de cabra de la zona, fabada, cocina regional, etc. etc.

Oigan amigos, alguien leyó lo que estoy escribiendo y me regaño, me dijo que además de lo descrito hay muchas, muchas más atracciones turísticas, culinarias y lugares con cultura e historia que visitar, entonces, si entonces, tú que me estás leyendo ¡Asómate a Querétaro!. ¿Qué esperas?

Para no hacerles el cuento más largo, aquí le paro… Espero que esta probadita de mi Querétaro del Alma los emocione como a mí y decidan venir a conocerlo.

No se olviden de buscar en google estas referencias: Padre Miracle, El Castillo de Edgard James, el Huapango Querreque, las misiones franciscanas de Querétaro, Ranas San Joaquín, Cavas Freixenet , Antonio Gaudí, Querétaro.gob.mx, San Joaquín, Landa de Matamoros, Arroyo seco, Colón, Pinal de Amoles.

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2 Thoughts to “UN TOUR POR LA SIERRA GORDA QUERETANA. Autor: José Luis Sordo Cacho”

  1. […] UN TOUR POR LA SIERRA GORDA QUERETANA. Autor: José Luis Sordo Cacho […]

  2. Anónimo

    Realmente es una belleza la Sierra y sus pueblos

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