LOS PERROS DE LA FUENTE. Autor: Tarsicio Salgado Tovar

Los perros de la fuente

No, definitivamente esos no son los perros de la tan cacareada Fuente de los Fundadores, esos canes dentones y de cachetes inflados no son de estos rumbos…


Esa ceremonia me recordó a Caltzontzin, el de los cuentos de Ríus, y a su Señor Presidente, Don Ruperto.

Tamaña solemnidad no era para menos, se había recobrado el primer monumento de la ciudad, el de la mentada “Fuente de los Perros”, que debe su fama más que nada a la ignorancia de los ciudadanos de ayer y a la candidez de los de hoy, que necesitan inventar historias para dar prestigio a una ciudad que ya lo tiene.

Esa fuente no tenía esos perros. Es más, ni siquiera se parece a la que se llevó de la Avenida de Guerrero a su residencia de Puebla un tal Antonio de Quintanilla.

Verán ustedes: en aquellos tiempos, las reses, cerdos, chivos y corderos se pasaban a cuchillo a vista de quienes quisieran darse ese espectáculo y, si un perro se acercaba al lugar de la matanza, debía estar realmente famélico y atarantado, pues corría la misma suerte de los sacrificados y, dicen las malas lenguas, que su destino era aumentar el volumen de las birrias y barbacoas que se servían como manjar de dioses en las pulquerías de Don Melquiades Flores y de Don Atanasio Magaña, el viejo.

Los perros. Salvatierra. Gto.
Los perros. Salvatierra. Gto.

No, definitivamente esos no son los perros de la tan cacareada Fuente de los Fundadores, esos canes dentones y de cachetes inflados no son de estos rumbos, han de haber llegado también de España, porque los perros de por acá son flacos, despellejados y no se mean por el hocico.

Los perros de la famosa fuente de seguro los ideó la banda del negro Gabriel, el contrabandista, el que inventó marcianos en el cerro de Tetillas para descargar sus trafiques.

A poco no se han fijado que ya falta uno de los tan cacareados canes, sí, el que tenía orejas paradas y como cuernos de chivo.

Ahí se los encargo, andaba en celo, ¡cuídense!

 

 


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One Thought to “LOS PERROS DE LA FUENTE. Autor: Tarsicio Salgado Tovar”

  1. Muy buen artículo estimado Tarsicio, solo aclarar que el presidente de San Garabato se llama (Porque todavía sigue) Don Perpetuo de Rosal. Saludos.

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