DOS LUGARES POCO COMUNES DE PUERTO VALLARTA. Autor: El Adobero.

Puerto Vallarta

Además de la playa, la gastronomía, el paisaje, las puestas de sol, las cervecitas, los cocteles…Dos lugares especiales e inesperados…


Lo normal es que en unas vacaciones en la playa lo más interesante sea el mar, la playa, la gastronomía, el paisaje, las puestas de sol, las cervecitas, los cocteles, la compra de chucherías para los parientes y amigos, el sol, la alberca, dormir, reposar, andar en chanclas, etc.

En mis pasadas vacaciones a Puerto Vallarta, además de disfrutar lo que más me gusta que es correr en los alrededores del hotel y en dos ocasiones desde el hotel, cerca del aeropuerto, hasta el malecón. En estas vacaciones tuve la fortuna de conocer dos lugares especiales que quiero compartir con ustedes.

Cabe mencionar que todas las imágenes fueron tomadas en vivo, tanto del templo como de la museografía.

 

TEMPLO DE LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Interior del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe
Interior del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe

Después del ejercicio por la mañana y un regular desayuno, me dispuse a visitar el centro del pueblo antiguo de Puerto Vallarta. Tomé un taxi desde el hotel y en medio de una sabrosa charla con el conductor llegué a donde inicia el malecón. Cabe resaltar la amabilidad de todas las personas del pueblo y de los prestadores de servicios, siempre dispuestos a orientar y ayudar al turista.

Paseo al final del Malecón
Paseo al final del Malecón

Tomé la calle paralela hacia arriba del malecón para ir conociendo las calles del pueblo, muy pintoresco y con poco movimiento por la mañana.

Algunos negocios con apariencia de antros, despiden un aroma característico de recién cerrados, huelen a tequila, cerveza y sus derivados orgánicos. Pero, a pesar de todo, están limpias las calles. Los lugareños me saludan al pasar, pregunto a una señora por la hora de la misa y me contesta que en la parroquia de la Virgen de Guadalupe es a las 12:00. Me queda muy buen tiempo para caminar por un rato.

Bajé nuevamente a la calle del malecón y me encontré con un restaurante que anunciaba; dos cervezas por $20 pesos. Me pareció excelente la idea para después de misa y antes de comer.

 

 

La Nada en la Inmensidad
La Nada en la Inmensidad

Alcancé a escuchar las campanadas de la iglesia que estaban dando la primera llamada. Me dirigí a una banca que estaba en una plaza donde estaban unos pintores callejeros, cerca de la estatua de los delfines y descubrí la fachada del Museo Naval. Que buena idea para una posterior visita y tal vez, hacer un reportaje para El Adobero, reposé un momento viendo la nada en la inmensidad del mar. Dan la segunda llamada…

Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe

Me dirigí a las cercanías de la parroquia, gozando de la inocencia de unos niños correteando a las palomas que se acercaban a los parroquianos a comer de las migajas que les arrojaban. Desde ahí se veía magnífica la fachada del templo. Observé que mucha gente se dirigía hacia allá por lo que me levanté y a buen paso caminé cuesta arriba hacia la escalinata. Faltaban más de 10 minutos y ya estaba casi llena la iglesia, varios turistas extranjeros y alguno que otro mexicano. Se escuchaba la interpretación de un órgano de alguna pieza de Johan Sebastián Bach que me hizo recordar a mi padre. Por la calidad del sonido, busqué inmediatamente, en el coro del templo, el órgano, no lo encontré, caminando más hacia dentro, ubiqué en el crucero derecho un grupo de mujeres y hombres del pueblo y a un organista interpretando las melodías. Era un órgano Hammond, me dije a mí mismo, por la calidad del sonido y al mismo tiempo, me sorprendió la calidad de la interpretación del organista.

Coro de Guadalupe
Coro de Guadalupe

La última llamada y puntualmente se inicia la ceremonia. Otra muy buena sorpresa, el coro interpretando el canto de entrada, voces claras, recias, limpias y armoniosas, que transmitían una alegría singular. El coro estaba formado por un buen número de señoras del pueblo, amas de casa, alegres; acompañadas de algunos hombres con buenas voces que en conjunto hacían un magnífico coro. Los cantos por las señoras, como buenas pobladoras del litoral, eran acompañadas de suave vaivén inconsciente, casi danza, de las mujeres del coro. Me trasmitieron una gran alegría y me dije a mi mismo – Con solo este momento me doy por satisfecho en esta mañana de domingo –

Continuó la ceremonia y entre un sacerdote celebrante con mucha devoción y buen espíritu para dirigir la asamblea y el magnífico coro, animaban alegremente a la concurrencia a participar en ella. La misa se me hizo realmente corta, cuando la verdad era que había durado una hora con veinte minutos. El canto de despedida y la gente, al final, brindado un aplauso, tanto al sacerdote como al coro.

Les comparto en seguida una grabación en vivo del canto de las ofrendas y un video del canto de despedida:

Ofertorio:

 

Canto de Despedida:

 

Mi reflexión: cuando las cosas se hacen con amor, llegan al corazón de todas las personas…


MUSEO NAVAL

Museo Naval
Museo Naval

Parecería algo singular que en unas vacaciones en la playa sea interesante visitar un museo. Sin embargo, visitar el Museo Naval me pareció algo importante además de que va muy bien con mi lema actual: “Nunca es tarde para aprender”.

Después de una corrida de 10 km por la mañana temprano desde el hotel hasta el malecón, volví a ver la fachada del Museo Naval y me propuse, hoy es cuando.

Salí del hotel en un taxi y nuevamente me tocó un conductor bastante cotorro, que me recomendó fuera a comer a un lugar que se llama “La Jaiba Loca”. Me dije – después del museo y una caminada por el malecón, no es mala idea –

Accedí al vestíbulo del museo, me registré como adulto mayor y a iniciar el recorrido. Me llamó inicialmente la atención la lámina con los valores de la Secretaría de Marina Armada de México:

“En el servicio a la patria, todos los integrantes de la Marina Armada de México se rigen por los más altos estándares morales y éticos. Nuestros principales valores son: el honor, deber, lealtad, justicia y disciplina. De esta manera nos aseguramos de que el respeto y esmero hacia los mexicanos sea esencial para el óptimo cumplimiento de nuestras labores”

En seguida les comparto algunas de los elementos que más llamaron mi atención de la museografía de este recinto.

PLANTA BAJA

LA EVOLUCIÓN DE LOS MAPAS

Siglos atrás, los mapas fueron la vía para conocer y controlar las rutas comerciales. Posteriormente se convirtieron en expresión de un mundo en construcción. Tras el descubrimiento de América se necesitó ubicar puertos, ciudades, ríos, caminos terrestres y rutas marítimas. En ellos se acumularon datos botánicos, zoológicos, antropológicos, leyendas y mitos que, por la visión y técnica de los cartógrafos, se volvieron verdaderas obras de arte. Hoy en día es posible hallar en ellos nuevos significados y visiones del mundo.

COORDENADAS DE PTOLOMEO

Aunque no existen mapas trazados por Claudio Ptolomeo (ca. 100 d. c. – 170 d. c.), en su Geographia existen coordenadas de territorios y mares que fueron reconstruidos en el siglo XVI por cartógrafos árabes, quienes recuperaron sus manuscrito y con él, la visión griega del mundo.

En su obra cataloga cerca de 5000 lugares del ecúmene o mundo conocido. Ptolomeo desconocía América, por lo que subestimó la circunferencia de la tierra en un cuarto de su tamaño real. Sin embargo, Europa occidental y el Próximo Oriente fueron plasmados de forma similar a la de los mapas actuales.

Imagenes satelitales
Imagenes satelitales

CARTOGRAFÍA HOY

La cartografía actual dista mucho de la antigua. En el siglo XX hubo grandes innovaciones técnicas gracias a la fotografía aérea hecha en la 1ª Guerra Mundial. Los Estados Unidos lanzaron en 1966 el satélite Pageos y en la década de 1970 los tres Landsat, que han realizado estudios detallados de alta resolución. En la actualidad esos mapas pueden ser consultados en internet por cualquier persona. No obstante, aún falta realizar estudios y levantamientos topográficos de extensas áreas de la superficie terrestre.

 

Un mapa puede describirnos un espacio,
Llevarnos de la mano a terrenos insospechados,
A tiempo remotos y contarnos historias
Tanto evidentes como encubiertas.

 

CONOCEDOR DE ESTRELLAS

Cristóbal Colón, acostumbrado a guiarse por las estrellas, tenía conocimientos prácticos sobre astronomía. Así lo demostró en los primeros días de octubre de 1492, cuando los tripulantes de la San María, hartos de navegar sin hallar tierra, planearon arrojarle al mar para librarse de la obstinación, “publicando luego que el Almirante al observar las estrellas y los indicios, se había caído sin querer”, sabedores de que, para guiarse por el cielo nocturno, llegaba a aferrarse a lugares peligrosos por encima de la borda y así evitar el estorbo de las velas.

EL CIELO ANTES DE LA TIERRA

Las tres carableas de Colón. La Niña, La Pinta y La Santa María
Las tres carableas de Colón. La Niña, La Pinta y La Santa María

Poco antes del avistamiento de América, en la proa de la carabela se observaba la constelación de Pegaso; en el cenit se divisaba Andrómeda, Acuario y Piscis; mientras que en la popa del buque no había estrellas brillantes. Un poco hacia babor se veía la constelación de la Ballena y, cerca de Poniente, Fomalhaut, la única estrella de primera magnitud visible en aquellos momentos para los vigías.

Orientación
Orientación

ORIENTACIÓN

Al desplazarnos de un sitio a otro necesitamos ser conscientes de dónde nos encontramos y hacia dónde queremos ir. Orientarse significa tomar como referencia el Oriente, el lugar por donde sale el sol, punto que muchas culturas antiguas tomaron como referencia. Sin embargo, con la introducción de la brújula por parte de los árabes – ya que es un instrumento cuya precisión radica en el magnetismo de los polos -, el Oriente fue sustituido por el Norte.

 

 

 

 

EL MUNDO PREHISPÁNICO

La navegación fue una práctica importante para las principales culturas mesoamericanas. Mayas, Mixtecos y Mexicas, en temporalidades y contextos distintos, desarrollaron su poderío utilizando a su favor los espacios acuáticos que circundaban sus territorios. Por esa vía transportaban mercancías, obtenían recursos y emprendían campañas de guerra.

Los señores Agua, Venado y Jaguar
Los señores Agua, Venado y Jaguar

En la lámina anterior, los señores Agua, Venado y Jaguar van ataviados con su indumentaria de guerra (escudos y lanzas) a bordo de tres embarcaciones, y atraviesan el mar con dirección a una isla.

Para los mexicas, los lagos, canales y acequias de la Gran Tenochtitlán conformaron rutas de abastecimiento, comercio, comunicación y poder en sus dominios. Los lagos de Xochimilco, Chalco, Texcoco, Zumpango y Xaltocan se convirtieron en vías de gran importancia para las canoas, medio de transporte idóneo por su capacidad de carga y su rapidez en caso de urgencia militar.

EL SITIO

Cuando Hernán Cortés planeó el sitio de Tenochtitlán, estableció fuerzas con los señoríos contrarios a los mexicas. Llegó al lago de Texcoco con mil canoas aliadas y trece bergantines armados en Tlaxcala, que por ello puede considerarse en primer astillero del país. El sitio inició el 10 de mayo de 1512 y se prolongó por 95 días. Los mexicas combatieron en canoas contra los tlaxcaltecas y los bergantines hispanos en quizás la primera batalla naval de México. Tras días inciertos, Cortés cambió su estrategia: dividió sus navíos en dos bandos que rodearon la isla. Los cañones de los bergantines abrieron paso en muros y atalayas, mientras que las canoas agilizaron el traslado de tropas en los canales. El imperio mexica cayó el 13 de agosto de 1521.

En 1573 la Corona estableció la ruta entre el lejano oriente y la Nueva España. Aunque los trayectos del “Galeón de Manila” o “Nao de China” eran arduos – duraban entre seis o siete meses -, las riquezas lo valían. DE allá llegaba seda, algodón hindú, alfombras persas, cofres y joyeros laqueados de Japón, porcelanas y especias; mientras que en Manila se recibía cochinilla para tintes, tabaco, chocolate y plata. En los casi 250 años que duró la Nao hubo naufragios, ataques piratas, e incluso en el siglo XVII se encontró a la deriva un barco tripulado por esqueletos.

En 1566, el experimentado Fray Andrés de Urdaneta y compañía zarparon desde las Filipinas con la misión de realizar el tornaviaje y llevar noticias de la flora y fauna, de las corrientes y vientos marinos, y para solicitar a la Real Audiencia de la Nueva España el envío de recursos con el fin de sostener las colonias. El viaje fue largo y difícil. Pero tras recorrer 1650 leguas de mar en cinco meses el barco arribó a Acapulco y dio noticias de la ruta para atravesar de forma segura el Océano Pacífico. Los habitantes de la Nueva España estaban tan orgullosos de su ruta, que creían que ellos estarían en el corazón del mundo.

Nombramiento de José María Afanador. 1804
Nombramiento de José María Afanador. 1804

El documento anterior corresponde al Nombramiento del presbítero José María Afanador como capellán de los buques de la armada del apostadero de San Blas, otorgado por el Virrey José de Iturrigaray el 19 de junio de 1804.

 

Agustín de Iturbide, Museo Nacional de Historia
Agustín de Iturbide, Museo Nacional de Historia

INDEPENDENCIA

El primer intento por crear una marina de guerra en México fue de José María Morelos y Pavón. Aunque los criollos no tenían formación naval ni embarcaciones para batallas en altamar, controlar puertos (San Blas, en Nayarit y el Fuerte de San Diego, en Acapulco) y opusieron puntos de resistencia en la costa de Veracruz. Como era necesario conseguir víveres, pertrechos e implementos para la causa, el Congreso Constituyente encabezado por Morelos decretó el permiso para las “patentes de corso” el 3 de julio de 1815. Así, tuvo contacto con corsarios y adeptos en Nueva Orleans, quienes lo apoyaron con armamento y la defensa de los puertos.

Agustín de Iturbide decretó la creación del Ministerio de Guerra y Marina el 4 de octubre de 1821. Antonio de Medina fue el ministro y organizó la institución en ocho secciones, una de ellas la de infantería. Mas al no contar con nada en materia naval y marítima, se adquirieron dos goletas y ocho balandras en Estado Unidos de Norteamérica. A Iturbide le preocupaba que Nueva España no aceptara la emancipación y que tuviera tropas en el castillo de San Juan de Ulúa, por ello quiso conformar una armada que tomara el fuerte y controlara Veracruz, el puerto comercial más importante.

 

 

 

Castillo de San Juan de Ulúa
Castillo de San Juan de Ulúa

En 1825, el último reducto español era la fortaleza de San Juan de Ulúa. El armamento disponible para la defensa de Veracruz era casi inservible y, aunque se trasladaran al puerto todos los cañones, morteros y obuses del país, se necesitaba de una escuadrilla de buques mayores para rendirla. Sin embargo, el 16 de agosto, el capitán de fragata Pedro Sainz de Baranda fue comisionado para continuar con el bloqueo a San Juan de Ulúa. Desde 1823 se impidió el paso de víveres al fuerte, por lo que en 1825 sus habitantes estaban debilitados y su última esperanza era la llegada desde cuba de tropas españolas para el relevo.

Pedro Sainz de Baranda organizó la escuadrilla mexicana para impedir el arribo de la ayuda española. El 6 de octubre de 1825 se aproximó una flota peninsular, no obstante, un fuerte temporal la obligó a retirarse mar adentro, El 11 de octubre se volvieron a encarar ambas escuadras y después de cuatro horas de tensa espera, la española regresó a la Habana, posiblemente por los daños de la tormenta. Sin refuerzos, los españoles entregaron la fortaleza el 23 de noviembre, día en que se consolido la Independencia Nacional y que en 1991, por decreto presidencial, se declararía como el día conmemorativo de la Armada de México.

 

LAS INTERVENCIONES

 

Consumada la independencia, la sociedad mexicana resultó dividida en dos bandos políticos: liberales y conservadores, los cuales se enfrentaron durante años para imponer su proyecto de nación. Además existía una cuantiosa deuda a la que se añadió otra generada para sortear las amenazas extranjeras. La debilidad del gobierno y la inestabilidad política dieron pie a los reclamos de algunas potencias europeas y de Estados Unidos, que terminaron en tres guerras de intervención en el siglo XIX – dos francesas una estadounidense – a las que la Marina de Guerra hizo frente.

 

GUERRA MÉXICO FRANCIA

Francia buscó ratificar un Tratado de Comercio, Amistad y Navegación con México, pero al no lograrlo, ambos países rompieron relaciones el 16 de abril de 1838. El 19 del mismo se impuso un bloqueo económico al puerto de Veracruz y, como no hubo acuerdo, siete meses después lo bombardearon. Blas Godínez, Capitán de Fragata de la Marina Mexicana, defendió heroicamente San Juan de Ulúa contra la flota del Contraalmirante Charles Baudín, acción en la cual perdió la mano y el pie izquierdos. Con la mediación británica el 9 de marzo de 1839 se acordó indemnizar a los franceses, aunque sin aprobar el Tratado de Comercio.

 

General Winfield Scott. 1835
General Winfield Scott. 1835

TERRITORIO PERDIDO

Estados Unidos, que ya había obtenido Texas, también anhelaba California y Nuevo México, por lo que el 11 de mayo de 1846, el gobierno de James Knox Polk declaró la guerra a México. Lanzó campañas militares con las que se apoderó de territorios y luego pactó el tratado que legitimó su compra – venta. Además, sus fuerzas controlaron ambos litorales, en especial el puerto de Veracruz, que sirvió de cuartel a las tropas del General Winfield Scott, y de donde partió la ofensiva que el 14 de septiembre de 1847 tomó la capital de México. El 2 de febrero de 1848 se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, que les otorgó el 55% del territorio mexicano.

 

 

 

 

Emperador Maximiliano de Habsburgo
Emperador Maximiliano de Habsburgo

EL NUEVO IMPERIO

En 1857 Inglaterra, Francia y España firmaron un convenio que exigía a México el pago de sus deudas. Para ejercer presión, en enero de 1862 sus buques de guerra llegaron a Veracruz. El gobierno juarista intentó negociar y aclaró que no permitiría el avance militar al interior del país. Españoles e ingleses aceptaron en acuerdo y se retiraron; pero los franceses lejos de estar satisfechos, aumentaron sus fuerzas navales, bloquearon puertos del país y ocuparon la capital en junio de 1863. El conflicto culminó el 10 de abril de 1864 con el Tratado Miramar, en el que Maximiliano de Habsburgo aceptaba el trono de México a nombre de Francia.

 

Certificado de la medalla otorgada al Ejército Francés por la Expedición a México. 1863
Certificado de la medalla otorgada al Ejército Francés por la Expedición a México. 1863

MAXIMILIANO Y LA MARINA

Durante el imperio de Maximiliano, la marina francesa se encargó de recorrer las costas del Golfo para comunicar los puertos, transportar tropas y combatir barcos sospechosos, ya que sabían del apoyo norteamericano a Benito Juárez. Poco a ´poco las expediciones y operaciones escasearon por la fatiga del Cuerpo Expedicionario Francés. Maximiliano, que fue marino de profesión, trató de organizar la Marina de Guerra y Mercante, formalizando varias leyes, decretos y reglamentos para su buen funcionamiento y optimización, sin que esto pudiera llevarse a cabo.

 

FUNDACIÓN DE LA ESCUELA NAVAL

Fachada de la Escuela Naval de Veracruz. 1880
Fachada de la Escuela Naval de Veracruz. 1880

Las escuelas náuticas de Campeche y Mazatlán, creadas en la década de 1880, preparaban elementos para la Marina Mercante y la navegación de altura. Y aunque la Armada Nacional no contaba con planteles formativos, creó asignaturas con temática naval que se impartían en el Colegio Militar. Para que los marinos realizaran sus prácticas, el gobierno de Díaz mandó construir en Francia la corbeta Zaragoza, en la que los jóvenes cadetes podrían poner a prueba sus condiciones físicas plenas y conocer a fondo las funciones de un barco.

 

INFRAESTRUCTURA DEL PORFIRIATO

Durante el gobierno del General Porfirio Díaz se continuó con la ampliación de las redes de ferrocarril que iniciara Sebastián Lerdo de Tejada, además, se creó una infraestructura importante en materia naval y portuaria. Compañías navieras nacionales y foráneas invirtieron en la intercomunicación entro los puertos mexicanos y los del extranjero. El Arsenal Nacional (Veracruz) fue ampliado, con lo que se convirtió en centro de operaciones navales.

Con el incremento del comercio marítimo, en Veracruz se conectó la vía del ferrocarril con los muelles; en los terrenos ganados al mar se construyeron edificios públicos como el de Correos, Telégrafos, la Dirección General de Faros, la Aduana Marítima, la Estación de Ferrocarriles y la Escuela Naval Militar.


PLANTA ALTA

 

REVOLUCIÓN

DESDE AQUELLOS MUROS

El 21 de abril de 1914, cadetes de la Escuela Naval Militar contribuyeron a la defensa del puesto con motivo de la invasión estadounidense. Desde el balcón de su dormitorio – mismo que aquí se recrea -, el cadete Virgilio Uribe, de 17 años, tomó su arma y disparó contra los extranjeros causando varias bajas; después sería herido de muerte. La sociedad civil jugó un papel vital ante las fuerzas enemigas rechazando los ataques con gran valentía.

Presidente Victoriano Huerta 1914
Presidente Victoriano Huerta 1914

EL DECLIVE HUERTISTA

Si bien la Decena Trágica había impuesto en la presidencia a Victoriano Huerta, Woodrow Wilson, nuevo presidente de los Estados Unidos, desconoció su mandato y en respuesta legitimó a las huestes revolucionarias. Así, las relaciones diplomáticas con el país vecino del norte entraron en crisis. Poco después el incidente de Tampico, y luego el caso Ipiranga, llevarían a la ocupación de Veracruz el 21 de abril de 1914.

 

INCIDENTE DE TAMPICO

En la zona petrolera de Tampico era común la presencia de barcos de guerra estadounidenses. Sin embargo, el 9 de abril de 1914 se arrestaron a nueve de sus marinos por navegar en una zona restringida. Tras ser liberados, en desagravio, el gobierno norteamericano exigió a las autoridades mexicanas rendir honores a su bandera, acto que éstas se negaron a realizar si no se rendían también a la bandera mexicana. Debido a esto, Wilson pidió permiso a su Congreso para efectuar una invasión armada en el área de conflicto.

 

Barco Alemán Ipiranga
Barco Alemán Ipiranga

EL CASO IPIRANGUA

Wilson esperaba la aprobación del congreso cuando se supo del arribo a Veracruz del buque Ipiranga con armas para el régimen huertista, por lo que decidió invadir el puerto de inmediato. Al saber Huerta de la llegada de los barcos estadounidenses, ordenó al Gral. Gustavo Maass retirar sus tropas. El Comodoro Manuel Azuela que procedía de la ciudad de México, oyó del desembarco enemigo y se dirigió a la Comandancia militar, pero al no encontrar a nadie fue a la Escuela Naval, donde preparó una defensa con los 90 cadetes.

 

 

Teniente José Azueta
Teniente José Azueta

HEROÍSMO EN LAS CALLES

Desde una esquina, el Teniente José Azueta disparaba una ametralladora protegido por un poste de luz. Tenía visibilidad limitada, así que se trasladó a media calle y combatió al descubierto, causando algunas bajas en el enemigo. Pronto recibió un impacto en una pierna, pero continuó hasta que fue herido en la otra. Mientras era rescatado, recibió una tercera bala. Tras la batalla, el Almirante Fletcher escuchó su hazaña y envió a su médico a cuidarlo, pero el Teniente lo rechazó. Murió el 10 de mayo de 1914.

 

 

 

Soldado Norteamericano junto a cadáveres de Cadetes
Soldado Norteamericano junto a cadáveres de Cadetes

LA BATALLA

La ofensiva de los cadetes de la Escuela Naval provocó el contraataque de los cañones de los buques, que dañaron el edificio. El Teniente José Azueta abrió fuego contra el enemigo desde la calle y poco después fue herido. Tras cinco horas de combate y ya sin municiones, el director del plantel ordenó que salieran por detrás de las instalaciones rumbo a Tejería para abordar el tren hacia la ciudad de México.

 

 

 

Marinos estadounidenses en el Puerto de Veracruz
Marinos estadounidenses en el Puerto de Veracruz

LA GUERRA QUE PUDO SER.

La intervención colocó a los dos países al borde de la guerra y dañó sus relaciones. Hubo manifestaciones antiestadounidenses como la de Venustiano Carranza, quien exigió la retirada de los marinos norteamericanos, mismos que ocuparon por siete meses el puerto de Veracruz. La derrota de Huerta y la victoria de los grupos revolucionarios quitaron sentido a la ocupación, y la única forma de distender las relaciones diplomáticas fue la retirada incondicional de sus tropas.

 

 

BATALLA DE TOPOLOBAMPO

El 15 de abril de 1914 el General Álvaro Obregón estaba en Topolobampo, Sinaloa, a bordo del cañonero Tampico, dirigido por el ya Capitán de Navío Hilario Rodríguez Malpica. Ignacio Arenas, comandante del transporte General Guerrero, notó la presencia de Obregón y atacó al Tampico. Pero entonces en el cielo apareció el biplano Sonora piloteado por el Capitán Gustavo Salinas, asistido por el maquinista naval Teodoro Madariaga, quienes arrojaron al barco federal bombas hechas con trozos de tubos, granadas de mano y cargas de dinamita, en lo que sería una de las primeras batallas aeronavales del mundo. El Guerrero, incapaz de rechazar el ataque, huyó para evitar su destrucción.

Vicealmirante Angel Ortiz Monasterio
Vicealmirante Angel Ortiz Monasterio

MARINOS EN LA DECENA TRÁGICA

A la renuncia de Díaz, los marinos mostraron su lealtad a Francisco I. Madero, sobre todo durante la Decena Trágica. Al comenzar el ataque al Palacio Nacional, el Presidente Madero se trasladó hacia el recinto desde Chapultepec junto con los cadetes del Colegio Militar en la llamada “Marcha de la Lealtad”. También iban el marino Hilario Rodríguez Malpica Segovia, Jefe del Estado Mayor Presidencial, el Vicepresidente José María Pino Suárez y otros miembros del gabinete. Malpica defendió a Madero ante los sublevados, sin embargo, poco después se consumó el golpe de Estado.

Otros marinos destacados durante la Decena Trágica fueron el Vicealmirante Ángel Ortiz Monasterio, quien defendió Palacio Nacional hasta que fue arraigado en su domicilio; y el Capitán de Fragata Adolfo Bassó, quien había hecho suyas las ideas antirreeleccionistas. Éste último desempeñaba el puesto de Intendente de Palacio Nacional durante el gobierno de Madero y al comenzar la insurrección huertista dio muerte al General Bernardo reyes. Bassó murió fusilado junto con Gustavo A. Madero, hermano del Presidente mostrando gran valor y entereza en la Ciudadela en febrero de 1913.

 

Primer Teniente Hilario Rodríguez Malpica
Primer Teniente Hilario Rodríguez Malpica

HILARIO RODRÍGUEZ MALPICA

Con el triunfo Huertista, desde abril de 1913 la Armada Nacional vigiló las costas de Sonora por ser una entidad opositora al gobierno y contar con un ejército revolucionario. Los cañoneros General Guerrero, Tampico y Morelos conformaron la escuadrilla en el Pacífico. En febrero de 1914, el Primer teniente Hilario Rodríguez Malpica decidió abrazar la causa constitucionalista y se puso al mando del cañonero Tampico.

 

 

 

 

NUESTROS DÍAS

Mural con la HIstoria de la Marina Armada de México
Mural con la HIstoria de la Marina Armada de México

Continué mi recorrido y me encontré con un mural donde se ve en un resumen la historia de La Marina Armada de México hasta la inauguración del Museo Naval México en el Puerto de Veracruz en el 2014.

Simulador de la cabina de control de un Carguero
Simulador de la cabina de control de un Carguero

En una de las salas se encuentra el simulador de una cabina de control de un carguero en la cual tú puedes interactuar y hacer las maniobras para llevar a buen puerto la nave.

Les comparto también algunas de las piezas de lo que es la Marina Armada de México en nuestros días.

Himno Nacional Mexicano dedicado al Presidente Venustiano Carranza
Himno Nacional Mexicano dedicado al Presidente Venustiano Carranza

Y para terminar, una reproducción del Himno Nacional Mexicano que fue dedicado al Digno Representante de la Nación C. Don Venustiano Carranza el 2 de junio de 1916. (Al seleccionar esta imagen puedes obtener una imagen de tamaño real).

Después de esto, ahora sí; unas cheves bien frías y un huachinango frito, crujiente, del que solo dejé el espinazo.


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2 Thoughts to “DOS LUGARES POCO COMUNES DE PUERTO VALLARTA. Autor: El Adobero.”

  1. Ing. Pío: Me encuentro en Puerto Vallarta terminando un libro sobre los efectos del cambio climático en un medio ambiente equilibrado como el de esta zona metropolitana, también se tratarán aspectos de la normatividad en la construcción. Un saludo y en cuanto se publique el libro te llevaré un ejemplar de regalo.

    1. adobero

      Muchas gracias Alfonso. Saludos y ¡Qué envidia!

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