ANGELITOS EN LA TIERRA. Síndrome de Down. Autor: Gabriel Núñez Ibarra

Angelitos en la Tierra

Un Angelito con síndrome de Down no tiene miedos al contrario tiene deseos de enfrentar y descubrir…


En este artículo Gabriel nos comparte la maravillosa bendición que es la convivencia con un angelito con Síndrome de Down.

Yo por mi parte les comparto que no hay amor más limpio y auténtico que el que nos da una persona con este Síndrome. Cada que tengamos la oportunidad de convivir con estos angelitos, demos gracias al Creador por su bendición.


Científicamente hablando el síndrome de Down es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21, en vez de los dos habituales, caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental y unos rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible, debe su nombre a John Langdon Haydon Down que fue el primero en describir esta alteración genética en 1866, aunque nunca llegó a descubrir las causas que la producían. En julio de 1958 un joven investigador llamado Jérôme Lejeune descubrió que el síndrome es una alteración en el mencionado par de cromosomas.

Trisomia 21
Trisomia 21

Se produce como ya se mencionó por la aparición de un cromosoma más en el par 21 original (tres cromosomas: “trisomía” del par 21) en las células del organismo. La nomenclatura científica para ese exceso cromosómico es 47, XX,+21 o 47, XY,+21; según se trate de una mujer o de un varón, respectivamente. La mayor parte de las personas con este síndrome (95%), deben el exceso cromosómico a un error durante la primera división meiótica (aquella por la que los gametos, óvulos o espermatozoides, pierden la mitad de sus cromosomas) llamándose a esta variante, “trisomía libre” o regular. El error se debe en este caso a una disyunción incompleta del material genético de uno de los progenitores.

No se conocen con exactitud las causas que provocan el exceso cromosómico, aunque se relaciona estadísticamente con una edad materna superior a los 35 años, como en otros procesos similares se han propuesto hipótesis multifactoriales (exposición ambiental, envejecimiento celular…) sin que se haya conseguido establecer ninguna relación directa entre ningún agente causante y la aparición de la trisomía. El único factor que presenta una asociación estadística estable con el síndrome es la edad materna, lo que parece apoyar las teorías que hacen hincapié en el deterioro del material genético con el paso del tiempo.

Tener una Vida Rica y Plena
Tener una Vida Rica y Plena

El presente y futuro de personas con síndrome de Down, ha cambiado y esto debido a que hace años había una idea errónea respecto a las personas con síndrome de Down, puesto que se creía que sus capacidades eran muy limitadas, cuando en realidad no se les daba la oportunidad de intentar hacer las cosas por sí mismos. Hoy sabemos que no es así y que si tienen la estimulación y la enseñanza adecuada, así como un entorno que les apoye, son capaces de desenvolverse con autonomía, tomar sus propias decisiones y tener una vida rica y plena.

Son capaces de independizarse. La mayoría de adultos con síndrome de Down pueden dejar su entorno familiar, si lo desean y si sus familias apoyan esta decisión. Como todos los adultos, las personas con síndrome de Down necesitan mantener relaciones afectivas. Algunos viven en pareja o se casan. Otros pueden vivir solos, pero para la mayoría será más sencillo hacerlo con ayuda.

Se ha demostrado con hechos y con vivencias que pueden estudiar y adquirir grados de escolaridad hasta de posgrados lo que demuestra que tienen la capacidad de desarrollarse en ambientes comunes y que esta característica que los diferencia no los aparta de cualquier acción que realiza cualquier ser humano.

Algunos adultos con síndrome de Down encuentran trabajo en el mercado laboral, sin más condicionante que contar con las aptitudes y formación que el puesto requiere y pasar el proceso de selección.

Oportunidad de Empleo
Oportunidad de Empleo

Otros encuentran trabajo gracias a los programas de empleo con apoyo, en los que un preparador laboral (generalmente de una asociación de síndrome de Down) establece el contacto con la empresa, ayuda en el proceso de incorporación del joven y se encarga de su seguimiento, ocupándose de solucionar las incidencias que puedan surgir.

Las personas con este síndrome viven de una forma feliz y plena cuando han tenido el apoyo, orientación, ayuda y guía correcta, pero la complicación real no son ellos, sino el entorno, que al desconocer actúa con temor y sobre protección hacia ellos limitando su capacidad de desarrollo e integración al entorno social.

Llega a sorprender el escuchar de personas de éxito con este síndrome gracias a que realmente no se les da la oportunidad a todos de alcanzar dichos logros.

Cuando se comparte la vida con estos Ángeles en la Tierra, uno cree que será difícil y es verdad, no hay duda de ello, uno también cree que se tiene que ser el ejemplo perfecto para ellos ya que replicaran nuestras acciones y pensamientos y de nuevo es verdad, sin duda, pero no pensamos lo que serán ellos para nosotros y hasta que lo vivimos nos damos cuenta que ellos son nuestro ejemplo y lo ideal es imitarlos en muchas cosas.

Un Angelito con síndrome de Down no tiene miedos al contrario tiene deseos de enfrentar y descubrir y corremos el riesgo de ser nosotros quienes les sembremos el miedo en lugar de ser quienes aprendamos a enfrentar y descubrir, ellos no conocen la maldad actúan sin buscar dañar al contrario desarrollan una entrega y amor incondicional, no se sienten menos solo se sienten diferentes y quien no es diferente, nadie es igual a nadie.

Ellos nacen amando aún sin conocerte
Ellos nacen amando aún sin conocerte

Si, efectivamente tardan más en hablar, en caminar, en aprender, en desarrollarse, pero ellos nacen amando aún sin conocerte, nacen deseando estar siempre ahí para ti sin importar nada, nacen siendo felices y si los acompañamos y apoyamos siempre lo serán y principalmente nacen queriendo hacer feliz a cualquiera que conviva con ellos, siempre te van a sonreír, abrazar, proteger y enseñar.

Cuesta trabajo a muchos entender cuando escuchan: “Es una bendición el tener un integrante en la familia con Síndrome de Down”, pero cuando tienen la oportunidad de vivirlo esto se aclara, efectivamente cambia tu vida pero para bien, estas bendiciones solo les llega a las personas fuertes y las que realmente pueden cambiar su vida y la de los demás.

María Pía Nuñez Ibarra
María Pía Nuñez Ibarra

Su misión: “Enseñarnos a amar y ser felices sin importar nada más en la vida”.


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