UNA PROVINCIANA EN LA CIUDAD DE MÉXICO. Autor: Blanca Lizette Alegría Morales

La Ciudad de México

Esta Ciudad me ha regalado cientos de bellas historias y hoy me duele en el alma lo que están viviendo…


Los acontecimientos de las últimas horas, me impulsaron a compartir esta experiencia. Hace dos meses lo escribí y lo dejé guardado porque consideraba que no era el momento de mostrarlo. Pero las últimas horas nos exigen a todos APOYO, SOLIDARIDAD Y FORTALEZA. Por eso me atrevo a abrir mi corazón y expresar desde mi experiencia personal la grandeza de la Ciudad de México.

Soy provinciana. Soy de San Juan del Río
Soy provinciana. Soy de San Juan del Río

Yo soy queretana, de hecho, para ser más específica, soy de un municipio llamado San Juan del Río. Nací en San Juan del Río, pero renací en el Distrito Federal. Cuando nací, traía un pequeño defecto de fábrica en el corazón, llegué a estar desahuciada. Pero un gran médico, Palacios Macedo, me opero y salvó mi vida. La cirugía se llevó a cabo en la Ciudad de México y mi pronta recuperación en el mismo lugar.

Creo que por lo acontecido en el primer año de mi vida, es que me siento bien CHILANGA. Amo, deseo, quiero, siento y echo de menos esa extraordinaria ciudad. A pesar de que nunca he vivido ahí. Pero este amor, como todos los amores que valen la pena; ha evolucionado. Recuerdo que cuando era niña tenía que acudir periódicamente a revisiones médicas, mi mamá vivía estresada cada que teníamos que ir al Distrito Federal. Era (o es) lo peor que le puede ocurrir. Todo lo ve feo, negativo, con pánico y desconfianza. De alguna manera me pasó parte de su percepción, pero afortunadamente estoy curada de ese terror.

 

 

Llegamos a la Terminal del Norte
Llegamos a la Terminal del Norte

Años más tarde una querida amiga tenía que visitar esta gran ciudad para presentar un examen de su trabajo. Me pidió que la acompañara y yo con todo y mis temores infantiles y provincianos accedí. Esta amiga, tiene una personalidad avasalladora, si el mundo no se abre paso a su andar, ella lo abre, es canija la mujer. Recuerdo perfectamente sus indicaciones cuando llegamos a la Terminal del Norte: “Mira Blanca, no sonrías, ni seas amable. No te comportes como provinciana, si no se van a dar cuenta que no somos de aquí.” Y yo, toda espantadita, le dije “Si, amiga”. Pero a los tres pasos ya estaba sonriéndole a la gente y disculpándome por golpearlos sin querer. Creo que soy un caso perdido.

“Lo que no has de querer lo has de tener”, pero como la vida es re canija, yo no le voy al América y mi pareja es un mega aficionado y es originario de esa extraordinaria ciudad. Con el tengo todo lo que desprecio. Algún día les platicaré lo que es convivir un “defeño” y una provinciana.

Gracias al capitalino de mi corazón, he podido conocer la Ciudad de México sin miedos y con grandes sorpresas en cada rincón de esa ciudad.

Chilangos. Gente increíble
Chilangos. Gente increíble

A los ojos de una provinciana, el Distrito Federal es otro mundo lleno de: historias, retos, placeres, gastronomía, cultura, entretenimiento, arte, contrastes y GENTE INCREÍBLE. Sinceramente, los defeños me parecen encantadores y únicos. Son bien abiertos, entrones, entregados, listos, echados pa´delante, hábiles, creativos, ingeniosos, etc.

Y sólo la gente con estas características, puede y tiene derecho a vivir en una metrópoli tan GRANDE, con este adjetivo me refiero a su personalidad, no a su tamaño. Porque lo que tiene de hermosa, lo tiene de canija. Esta ciudad no es para penosos, flojos y miedosos. Es una Ciudad que te da a manos llenas, si tú te entregas en cuerpo y alma a ella.

Pero es muy diferente vivir allí, que ir de vacaciones.

Quiero compartir mis primeras vacaciones, hace algunos ayeres en la Ciudad de México.

La primera vez que fui de vacaciones, me hospedé en un hotel cerca de la Catedral. Muy bonito el hotel y súper bien ubicado. Como el presupuesto era poco, y disminuyó considerablemente al alojarme en un hotel, pues tuve que atenerme a lo que quedaba.

Centro de la Ciudad de los Palacios
Centro de la Ciudad de los Palacios

¿Qué quedaba? El centro de la Ciudad de los Palacios, como la llamaba Humboldt. De verdad, recordar mi primera caminata en la ciudad me eriza la piel y me hace sonreír.

En esta ciudad es imposible no maravillarte y aburrirte. Hay placer para todos los presupuestos. El mío fue andarla por el centro con los ojos bien abiertos y la mente sedienta de respuestas. El simple hecho de caminar y descubrir su arquitectura hace que el viaje se pague solo. No me cabe en la cabeza ni en los ojos tanta hermosura.

Aquí solo se necesita buen gusto, calzado cómodo y pasión por la belleza.

 

 

Imposible no maravillarte y aburrirte
Imposible no maravillarte y aburrirte

En el centro te encuentras un edificio más bonito que otro. Puedes recorrerla todo el día y tomar las fotos más bellas. Cada edificación te cuenta una historia increíble. Ésta puede ser desde una leyenda hasta un hecho histórico que marco la vida de nuestro país.

Es que nos podemos encontrarnos cara a cara desde lo más famoso, como Bellas Artes, hasta los museos, edificios de gobierno, teatros, oficinas, tiendas. Hay miles de cosas de ver, con tan sólo ir al centro, resulta un viaje insólito e infinito.

Transitar a pie por sus calles, ver las construcciones, descubrir sus nuevos usos, toparte con la gente trabajadora, que siempre anda aprisa, es sensacional. Calles llenas de vida que le dan el sustento a tantos capitalinos trabajadores y valientes.

Observar la majestuosidad de estos inmuebles que fueron construidos en diversas épocas me lleva a tratar de imaginar la riqueza y poder económico que existe en este país. La abundancia que no nos hemos atrevido a defender y administrar. Esas obras exclaman descaradamente: ¡Mira cuánto dinero hay y cómo se les ha explotado! Son piezas invaluables, no solo por el valor histórico que encierran sino por el dineral que CUESTAN. A veces las cosas llegan a ser tan valiosas que ya no existe un precio real en el mercado.

Piensas en la explotación de los mexicas, luego los españoles, los gobiernos dictatoriales y sigue la mata dando
Piensas en la explotación de los mexicas, luego los españoles, los gobiernos dictatoriales y sigue la mata dando…

Clavarte en un solo edificio es automáticamente recorrer las diferentes etapas de la historia de este hermoso país. Piensas en la explotación de los mexicas, luego los españoles, los gobiernos dictatoriales y sigue la mata dando. Cada construcción encierra horas de trabajo, sudor, lágrimas y muerte. Por dramático que se lea. Pero bueno, algunos podrán decir, es el precio del arte de la majestuosidad.

Agradezco infinitamente vivir en este punto del siglo XXI dónde nuestras cámaras fotográficas ya no se limitan a 24 o 36 fotografías. Hoy podemos sacar miles de bellas o absurdas fotos y disfrutar para siempre de esos viajes a la hermosa e imponente Ciudad de México, la que siempre nos espera para ser devorados por su arquitectura.

Los provincianos nunca terminaremos de recorrer la Ciudad de México porque ésta está en constante evolución. Esta CIUDAD al igual que la historia de este bello país y sus habitantes puede ser todo, menos aburrida.

México. ¡Sí de Puede!
México… ¡Sí de Puede!

Esta Ciudad me ha regalado cientos de bellas historias y hoy me duele en el alma lo que están viviendo. Una parte de mi sufre porque mi segunda cuna está pasando por un momento trágico. Pero estoy segura de que nuestros hermanos capitalinos, con nuestro apoyo, y su espíritu inigualable, saldrán avantes de esta prueba.

#VivaMéxico
#TodosSomosMexico
#FuerzaMexico
#SiPodemos
#YoAmoCdMX


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One Thought to “UNA PROVINCIANA EN LA CIUDAD DE MÉXICO. Autor: Blanca Lizette Alegría Morales”

  1. Anónimo

    Me encanta El Adobero, sus historias, sus relatos, Blanca es genial escribiendo. Voy un poco atrasada en la lectura de las publicaciones, pero ahorita me di mi tiempo para enriquecerme. Saludos. gracias.

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