LA DANZA, UN SINÓNIMO DE LIBERTAD. Autor: Blanca Lizette Alegría Morales

Belly Dance y las personas extraordinarias

Esta es mi historia y la de muchas personas extraordinarias que no me han dejado caer. Una vez he visto como el éxito no es individual y obra de la casualidad.


“Cuando tu cuerpo quiere rendirse, la mente debe ganar.”

Ronaldo Luís Nazário de Lima
Ronaldo Luís Nazário de Lima

Recuerdo cuando era más joven y menos bella que veía los juegos del Real Madrid en la televisión, era la época de Figo, Ronaldo, Zidane, entre otros. En mi memoria se encuentran indelebles los goles de Ronaldo, pero no de Cristiano Ronaldo sino de Ronaldo Luís Nazário de Lima. Para su servidora eran unos goles fabulosos, parecían tan simples, sencillos, cero rebusques; simulaban cero esfuerzo. Entonces me ponía a pensar “Guau, ¿Cuánto entrenará este jugador para que las cosas le salgan perfectas y que sus goles parezcan sencillos?”

Pasaron los años y descubrí a mi alrededor que en todas las actividades realizadas por seres humanos comprometidos hay un toque de Ronaldo. Si, así es. Existen seres humanos disciplinados, apasionados parece que las cosas les salen bien a la primera; con un movimiento, en una frase o un gesto te asombran y resuelven la vida. Eso queridos amigos, tiene nombre y apellido: perseverancia y experiencia.

¿Pero qué tiene que ver la danza y el futbol? Tal vez no mucho, sólo me viene a la mente la pareja de Shakira y Piqué. Allí nace está loca historia. Sabemos que el señor Gerard Piqué juega en el Barcelona, así que no le vamos a dedicar muchas líneas en esta historia. Yo no soy aficionada del Barcelona.

 

Shakira
Shakira

Pero su señora esposa por ahí de finales de los noventa comenzó a mover las caderas de una forma llamativa. Su segundo álbum “¿Dónde están los ladrones?” nos forzó a recordar que teníamos cadera y muchas nos queríamos mover así. Esa canción de “Ojos así” provoco un furor indescriptible y es que entre los movimientos y la letra, no le costó nada de trabajo colocarse durante mucho tiempo en los primeros lugares de popularidad de la música pop.

Shakira sembró en una joven tímida, huraña y miedosa una poderosa semilla. Las semillas no germinan a la primera. Hay ciertos frutos que tardan décadas en aparecer. Y así le paso a esta chica.

La historia que les voy a narrar, la observé desde la primera fila, he sido testigo de cómo una chica, ahora una mujer hecha y derecha. O mejor dicho una mujer hecha que se reinventa en cada paso, ha cumplido uno de sus sueños. Pero eso sueño no ha sido fácil. Así de complicado como todas las cosas que valen la pena, así de complejo como los goles de Ronaldo. Todavía le faltan años luz a esta mujer para alcanzar la grandeza de Ronaldo o la gracia de Shakira.

Esta mujer es una treintañera, con dos pies izquierdos que odiaba bailar pero amaba ver bailar al mundo, no bailaba ni la “Macarena” estaba negada al baile.

Belly Dance
Belly Dance

Una mañana de enero del 2017 mientras en su cama revisaba sus redes sociales apareció un anuncio sobre una escuela de Belly dance (danza del vientre). Ese anuncio por increíble que parezca, comunicaba que al siguiente día (sábado), iniciaría el curso semestral. El horario estaba a “todo dar” sólo tendría que asistir cada quince días tres horas y a un precio de ensueño. No bueno, ni mandado a hacer. La mujer salto de felicidad y de inmediato le escribió a la maestra de danza explicándole su complejo cuadro de inmovilidad. La maestra la alentó y ella se debatía entre ir y probar o quedarse cada sábado a disfrutar de su camita y comodidades.

A la mañana siguiente decidió dar un paso al frente. Llegó tardísimo a su primera clase y ahí se encontró a sus nuevas compañeras haciendo shimmies. En el pequeñísimo receso, de diez minutos, se acercó a la maestra y le pago la inscripción y mensualidad. Ya no había paso atrás. Ahora si la cosa iba en serio.

Pero recordemos que lo suyo no era bailar. Le costaba trabajo coordinarse, seguir el ritmo de todas sus bellas compañeras bailarinas. Las miraba y no daba crédito de la belleza de la que era testigo. Todas se movían como unas verdaderas odaliscas. Cada una poseía su propia gracia, su pasión, su porte. Cada una con su cuerpo único e irrepetible hacía de esta danza del vientre un homenaje al cuerpo humano, para ser más exactos al cuerpo de la mujer.

Cada una con un don especial
Cada una con un don especial

Se topó con mujeres de todas las edades, complexiones, estados civiles, personalidades, bellezas, historias, antecedentes, ocupaciones etc. Mujeres hermosas, alegres, constantes, llenas de vida y entusiasmo. Mujeres que en cada movimiento entregaban algo ¿Pero qué? ¿Qué rayos hacen haciendo eso? Cada una de sus nuevas compañeras poseía un don muy especial. En sus rostros podía observar la alegría, libertad el triunfo de estar y ser ellas mismas por un momento. Ese instante en el que dejas afuera del salón las broncas, la familia, los complejos, los problemas del trabajo, etc. Sólo están ellas, celebrando su libertad, su cuerpo, su vida.

A mi pobre y triste amiga no le fue mal, le fue RE-MAL, “de la patada” estaba en el hoyo. No podía moverse como ellas, no tenía la gracia, no alcanza la velocidad, sus movimientos eran torpes, absurdos, lentos, HORRIBLES. Pero no decía “NO PUEDO”, de sus labios jamás salió la más terrible maldición para cualquier ser humano. No pronunciaba esa terrible y poderosa frase porque la maestra les había advertido que cada vez que decían “NO PUEDO”, tenían que depositar cierta cantidad de dinero en una cajita como sanción. Así que la chica lloraba en silencio, se traumaba discretamente, en su cabeza resonaba NO PUEDO, pero no lo decía. Se quejaba, blasfemaba se autocriticaba y pensaba mil cosas terribles. Pero nunca hubo un “NO PUEDO”.

Cuando no le salían las cosas pensaba mil FRASES patéticas: “¿Qué hago aquí? ¿Por qué vine? ¿Qué afán de hacer siempre lo que no me gusta? ¿Por qué me castigo viniendo aquí? ¿Por qué me permito perder mi tiempo y dinero en un “pasatiempo” que aborrezco? Bailo horrible, me veo gorda, estoy encorvada…” y así una lista interminable de quejas y vejaciones en su contra. Ella era su más perfecta enemiga.

El pueblo que no quería crecer
El pueblo que no quería crecer

Una noche mientras leía “El pueblo que no quería crecer” de Ikram Antaki (1948-2000), le entró el gusanito de investigar en internet la biografía de esta escritora siria. Entre sus líneas encontró que a la escritora no le gustaba bailar. Entonces pensó: “de aquí soy.” Había descubierto oro molido, la revelación del siglo: no a todos les gusta bailar, ella nació para leer y probablemente escribir; pero JAMÁS para bailar. Ella no estaba hecha para mover las caderas, hacer shimmies, círculos de pecho y batidas. Estaba decidido, el sábado le avisaría la maestra que ella dejaba las filas del Belly dance.

Pero ella es una mujer con una fuerte consciencia del deber, le pesaba mucho descubrir que se rendiría. Así que en su camino apareció un mensajero. Así como una especie de “padrino mágico” pero él se dedica al karate. El padrino mágico subía frases motivantes para sus alumnos de karate. Pero esas reflexiones de seguir adelante, no rendirse, de constancia, de no renunciar cuando las cosas estaban más negras; toda esa información chocaba con su decisión. Pero bueno, que importa lo que diga el padrino mágico. El chiste es estar a gusto en la vida y convivir para siempre con ese fracaso. Ahora sólo tenía que autojustificar su autoboicot.

El sábado a primera hora llegó a clase y le dijo a su maestra. “Miss, necesito hablar con usted.Yo creo que esta es mi última clase. El próximo mes ya no vengo. Yo no nací para bailar. Amo ver bailar a la gente, de verdad verlos me llenan los ojos el alma; me encanta el ambiente de esta escuela y me la paso súper bien. Pero no sirvo para bailar, no me gusta, no nací para esto. Estoy sufriendo…”

Su maestra la escuchaba mientras preparaba todo para iniciar la clase. Cuando la escuincla termino de quejarse le dijo muy seria mientras continuaba con su trabajo: “Está bien, no te puedo impedir que te vayas. Si no te gusta y no estás a gusto, pues adelante… Pero llevas muy poco tiempo para ver resultados. Si tu vieras los videos de como bailaba cuando comencé no lo creerías. Nadie lo hace bien a la primera, te toma mínimo un año o año y medio. Ahorita llevas poco tiempo. Si te quieres ir adelante, pero un día… vas a regresar, sino es a esta academia será a otra. Pero ya traes ahí el gusanito. Todas las que estamos aquí es por algo, tenemos algo en común y eso no se quita… Mira piénsalo bien y decides. Pero esto no se da de la noche a la mañana.”

Ese día la maestra montó una nueva coreografía. A la chamaca rajona le importo un cacahuate y no puso atención. Total ya se iba, esa era su última clase. Bailo peor que nunca. Pero el karma le cayó y cañón. Ese día grabaron la clase. ¡Jaaaaa! Sorpresita. Al finalizar la clase se despidió y bueno ya no tenía de que preocuparse. En quince días abandonaría el grupo de Facebook y nada paso.

Platicando con la almohada
Platicando con la almohada

Esa plática fue peor, le propagó más dudas. Durante los siguientes quince días platico con su almohada, con su hermana, con su papá, con su novio, pero ni una palabra a su padrino mágico y estuvo a nada de consultar a Charly Charly. No sabía qué hacer con su vida. Su padre, que es un amor de hombre, muy comprensivo le dijo con compasión: “No te estreses yo no sé bailar y no pasa nada. No hagas cosas que te hagan sufrir.” Punto para abandonar el Belly dance. Luego le planteo a su hermana el problema, lo mismo; su sabia hermana le dijo: “Pues no se trata de que sufras, sino de que lo disfrutes. Pero si vas a dejar esta actividad, busca algo que hacer fuera de casa, no te encierres. ¿Vas a poder vivir con esta renuncia?” Empate 1-1. Siguió adelante en su vida…

De pronto, descubrió una película, “Bailarina,” es una película animada (pleonasmo puro) y en ella se cuenta la historia de una niña huérfana que sueña con estudiar en la mejor academia de ballet de Francia y convertirse en una gran bailarina. Entonces comenzó a captar el secreto de ese éxito: PRÁCTICA.

El viernes por la noche, esa oscuridad que antecedía al sábado decisivo, se la paso dando vueltas en la cama. Y finalmente… decidió regresar.

Práctica y perseverancia
Práctica y perseverancia

A la mañana siguiente llegó a la academia de baile y se topó con un hada madrina, una de sus compañeras. Cuando la vio su compañera, mi amiga descubrió en sus ojos cierto gusto de que la haya visto regresar. Platicaron un rato y entre los dones que le dio su hada madrina fue confirmar que sin PRÁCTICA y PERSEVERANCIA no se llega a nada. Tres horas al día cada quince días no te lleva a ningún lugar.

“Eso es todo, pura práctica.”

Las palabras que intercambio con el hada, las lleva en el corazón ya que no sólo le daban el secreto para hacerlo bien sino que le cambio la vida de alguna manera. A partir del lunes practicaría cada que tuviera oportunidad.

Cuando llegó la maestra, pues se puso contenta de verla de vuelta.

Desde ese lunes, la chica practica cada que puede. En clase pone atención y le pregunta a otra hada hermosa, a la que a veces le hacen mal de ojo, ¿cómo hacer ciertos movimientos?

Los viajes en esta vida son largos y en ese andar se encontró a otra hada madrina. Esta hada pertenece a su familia, una prima. Su prima y ella se encontraron, intercambiaron anécdotas sobre lo que habían hecho en los últimos años y su prima le revelo un secreto: En su familia había una maldición. En la familia estaba prohibido expresarse con libertad.

Bailar es una manifestación de libertad
Bailar es una manifestación de libertad

Bailar es una manifestación de la libertad, es expresar nuestros sentimientos y en su familia no se pueden expresar los sentimientos. Eso no sirve, no ayuda en nada, no genera ingresos. Puedes estudiar, trabajar, intercambiar experiencias y conocimiento. Pero JAMÁS EXPRESES lo que hay en tu corazón porque es ridículo, absurdo e inútil.

Nadie en la familia baila porque está de alguna forma prohibido. Pueden ir a clases de baile, pero no son libres para expresarse. Todo es mecánico, calculado fríamente.

– Ir a clase de baile…- le dijo su hada prima – es un acto de rebeldía, estás rompiendo con siglos de silencio y prohibición. Te estás rebelando contra la familia y la orden de no expresarte. No somos libres de expresarnos –

Esa noche continúo su metamorfosis. Por azares del destino encontró un maravilloso artículo que hablaba sobre “Nietzsche y Sócrates, dos amantes de la danza”. El universo le había intelectualizado de alguna manera porqué debería de bailar. Entonces pensó: – ya la hice –

 

 

 

 

Danza frente al espejo
Danza frente al espejo

Ese sábado cuando se vio frente al espejo de la academia de baile, sonrío para sí retando a todos sus ancestros, a toda su familia. Siempre ha sido una rebelde con o sin causa. Pero su rebeldía y necedad está vez las iba a utilizar a su favor y en cada movimiento se iba a burlar de la prohibición, del miedo, de la esclavitud, de la represión, y del demonio de la perfección. Cada paso era un grito de altanería, felicidad, libertad y expresión del alma.

La chica que se quería dar por vencida a finales de marzo, el pasado 26 de agosto bailo por primera vez Belly dance frente al público y les tengo noticias. Va por más.

Esta es mi historia y la de muchas personas extraordinarias que no me han dejado caer. Una vez he visto como el éxito no es individual y obra de la casualidad. Atrás de éste hay mucho trabajo, intentos fallidos y gente que te apoya de mil formas diferentes.

El Belly dance me ha dado mil cosas bellas. Se me hace un nudo en la garganta cuándo pienso en cada una de ellas.

Una muy inocente: creer que va ir a clases de Belly dance a aprender a mover la cadera.

¡Pero noooo! Esta vez descubrí algo fascinante.

Tocas una puerta para adquirir un conocimiento, te abren, entras y guauuu. Descubres muchas cosas nuevas.

El reto de la superación no ha sido sólo en la cuestión de mover las caderas. No, en estos meses he aprendido a dejar de decir NO PUEDO, trabajar en equipo, gozar de sororidad, liberarme, coser mi vestuario y pagar para que me echen la mano, aceptar y pedir ayuda, aplaudir los logros de mis compañeras, compartir, disfrutar de otra música, otra cultura, aprender un poco de física, de mate y hasta química, anatomía, biología, negocios, gastronomía, historia, etc.

Aprendiendo algo nuevo
Aprendiendo algo nuevo

Tratar de aprender algo nuevo y romper tus prejuicios personales, te vuelve más sensible, más libre, incrementa tu confianza y te sientes un poco más feliz.

El aventurarse a aprender una cosa, conlleva un paquete de conocimientos y experiencias enriquecedoras que nos vuelven seres humanos más fuertes y seguros.

Yo soy abogada de profesión y maestra de inglés por vocación. El ser aprendiz de Belly dance me ha dado un nuevo panorama por completo. Por un lado estoy segurísima de que NUNCA ES TARDE PARA APRENDER ALGO NUEVO y por el otro me ha dado mayor paciencia y tacto con mis alumnos, sobre todo con aquellos a los que les cuesta más trabajo entenderle al inglés.

Hoy entiendo que todos tenemos diferentes habilidades, capacidades. Pero que todo es cuestión de voluntad y mucho trabajo. Ahora soy más exigente con ellos pero al mismo tiempo flexible. Y siempre les digo si yo puedo bailar ustedes pueden hablar en inglés. A su manera, a su ritmo.

Y es que esa es la vida, Yo jamás bailaré como Shakira o Sadie Marquardt ¿Por qué? Porque no soy ninguna de ellas. A veces pasamos la vida imitando, queriendo ser como otros u otras y negamos nuestra esencia, no aceptamos ni trabajamos nuestros potenciales.

Cada uno está bailando su canción, cada uno tiene su ritmo, su tiempo y su tempo. Hay que descubrirlo, aceptarlo, mejorarlo y sobre todo disfrutarlo. Porque nadie va a bailar, vivir y morir en nuestro lugar.

Llevo siete meses en el Belly dance y cada quince días me llevo mil cosas a mi casa pero sobre todo son experiencias bellísimas que viven en mi corazón.

Mi maestra es una mujer súper exigente y explotadora. No nos deja ni a luz ni sombra. Pero al final saca lo mejor de cada una. Tiene el don de enseñar, de inspirarte, de inyectarte confianza. Respeta tu ritmo, tus tiempos y hasta ignora tus deformidades. Ella te deja ser, pero te hacer brillar.

Podría hacer una larga lista sobre las virtudes de cada una de mis compañeras y mis dos hadas madrina, pero nunca terminaría. Lo que si me atrevo a decir de todo corazón, es que en ese salón se respira sororidad. Todas son tan bellas, alegres, únicas y alocadas. Las miras a los ojos y descubres vida, sueños, libertad y auto superación.

En estos meses he aprendido a valorar y amar mi cuerpo. He aprendido a agradecer cada uno de sus movimientos y hasta sus dolores. Me he sorprendido más de una vez al descubrir los movimientos que es capaz de hacer y la resistencia que tiene. Hay partes de éste que ni conocía y que jamás había movido, por lo tanto, ahora me duelen bastante porque llevaban décadas en reposo.

Que una compañera que baila divino y con la que jamás cruzas palabra te lleve unos tacos. Te hincha el corazón de alegría y te obliga a sacudirte el orgullo y la timidez.

Trabajo en equipo
Trabajo en equipo

Es la primera vez en toda mi vida que trabajo en equipo. Por primera vez busco un fin común a lado de mis compañeras. Yo puedo hacer el ridículo, verme mal, echar mi dinero a la basura. Pero no me puedo dar el lujo de arruinar el trabajo de todas esas bellas bailarinas que me han cambiado la vida. Somos un equipo, cuando bailamos somos un alma buscando la belleza y la perfección. No puedo, no quiero, ni me voy a permitir romper esa bella armonía.

Todas son bellas y lo saben, todas son perfectas y lo asumen. Todas somos bailarinas y nunca lo dejaremos de ser.

El secreto para anotar con la simplicidad de Ronaldo o la gracia de Shakira es TRANSPIRAR PASIÓN.

 

 

“El genio se compone de 2% de talento y 98% de perseverante aplicación”
Bethoveen

 

“Si quieres ser el mejor, tienes que hacer cosas que otras personas no están dispuestas a hacer”

Michael Fred Phelps II


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2 Thoughts to “LA DANZA, UN SINÓNIMO DE LIBERTAD. Autor: Blanca Lizette Alegría Morales”

  1. Julia torres

    Excelente Blanca, tu narrativa. Muy inspiradora.

  2. Anónimo

    Emotivo el tema LA DANZA, UN SINÓNIMO DE LIBERTAD. Gracias Blanca. Un abrazo.

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