QUERÉTARO BARROCO. CASA DE ECALA. Autor: El Adobero

Casa de Ecala a finales del siglo XIX

La Casa de Ecala en la tradicional Plaza de Armas es otro claro baluarte del barroco del siglo XVIII…


Esta casona está ubicada en la acera poniente del el entorno de la Plaza Mayor, con domicilio en Pasteur No 6.

Nos dice Jaime Font: “La Casa de Ecala, casi al centro del Portal de Dolores es un bello ejemplo de la arquitectura habitacional barroca del siglo XVIII. Toda la fachada es de cantera. Destaca la calidad en su labrado, así como el forjado de la herrería de sus balcones, hoy día es la sede del DIF estatal. Otras casonas se integran a la composición de los cuatro lados de la plaza con espléndidos patios interiores, que en algunos casos se alternan con los portales y el espacio público”

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En la parte superior central del plano de la ciudad del año de 1796, se aprecia la ubicación de la Casa de Ecala al centro del conjunto de fachadas de la zona oriente de la Plaza Mayor.

HISTORIA:

La residencia original no nació con los Ecala, se desconoce el propietario anterior y por ende el constructor de este fastuoso edificio. Seguramente cercana a la fecha de la fundación del naciente poblado, posteriormente a cuando se determinó la ubicación de la Plaza Mayor, pudo haberse construido la primera fase de esta casa, a finales del siglo XVI o principios del XVII.

La familia formada por don Tomás López de Ecala con Josefina Bibiana Capellán y Villaseñor, por el año de 1776 residían en la calle Hospital Real (hoy calle Madero) y posteriormente adquirieron el inmueble ubicado en la Plaza Mayor frente a la fuente pública

Don Tomás López de Ecala comenzó a reconstruirla en el año de 1780 y terminó dicha remodelación en el año de 1785, desde ese entonces se convirtió en una de las más bellas de la ciudad.

Esta casona forma parte del Portal de Dolores, el cual fue construido entre los años 1780 a 1785, fechas que coinciden con las fechas de los trabajos de remodelación que ordenó don Manuel López de Ecala después de adquirir la propiedad.

La familia de don Manuel López de Ecala vivió en este inmueble por lo menos durante dos generaciones. En el año de 1791 aquí vivían sus cuatro hijos, su hermano Antonio, un cajero y un ayudante de cámara.

Desfasamiento del Alineamiento de la Fachada de la Casa de Ecala
Desfasamiento del Alineamiento de la Fachada de la Casa de Ecala

La historia de la construcción de la fachada nace de una leyenda que describe los señores Domingo Hernández de Iglesias (propietario de la Casa Septién) y don Tomás López de Ecala (propietario de la Casa de Ecala), durante la construcción del portal de Dolores, acordaron enderezar el alineamiento de sus casa vecinas y se dispusieron a hacerlo.

Sin embargo, don Tomás, se puso “gandaya” (como dicen los muchachos de ahora) y se le ocurrió correr un poco su frente hacia la Plaza de Arriba, lo que ocasionó un gran enojo de don Domingo, quien para no dejarse hizo lo mismo. Sin que don Tomás se diera por vencido, repitió la operación y don Domingo la volvió a repetir.

Tuvo que intervenir la autoridad para ponerlos en orden, ya que de continuar con este pleito hubieran invadido la plaza, por lo que puso fin a la contienda arquitectónica, dando la razón a don Manuel, quien para hacer más grande su triunfo ordenó que su fachada fuera los más hermoso, noble y señorial que se hubiese visto en Querétaro.

 

DESCRIPCIÓN

Casa de Ecala. Croquis del Catalogo de Monumentos
Casa de Ecala. Croquis del Catalogo de Monumentos

De acuerdo con el Catálogo de Monumentos Históricos del INAH, la superficie construida es de 1,362 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, sobre una superficie de terreno de 800 metros cuadrados.

Portón de la Fachada Original de la Casa de Ecala
Portón de la Fachada Original de la Casa de Ecala

Detrás del portal se encuentra la antigua fachada original, seguramente de principios del siglo XVII. Igualmente que en otras casonas de esta plaza, la fachada de la planta alta también corresponde a la fachada original ya que para la construcción del portal y la actual fachada principal solamente perforaron los muros originales para el empotramiento de las vigas del entrepiso y del techo del actual salón principal de la planta alta.

El tercer piso, seguramente fue construido en la misma remodelación y construcción del portal que se hizo por la orden de don Tomás López de Ecala ya que las habitaciones de este nivel, son todas de lujo y su enladrillado está decorado con sombreados a mano.

Jaime Font nos describe así ésta construcción:

“La Casa de Ecala en la tradicional Plaza de Armas es otro claro baluarte del barroco del siglo XVIII. Sobre todo su fachada principal, en donde destaca el excelente trabajo en el tallado de la piedra gris.

La original ventanita con el cortinaje labrado en el costado izquierdo de la fachada, no obstante su sencillez y tamaño, es el foco de atención de las miradas. Arcos, vanos, columnas y cornisas sumamente moldurados contrastan con el azulejo blanquiazul del friso, mismo que le da vida a la composición. Nos recuerda al churrigueresco de la ciudad de México, pero aquí estilizado y más sobrio.

Interior con los tres niveles de la Casa de Ecala. Sarbelio Moreno
Interior con los tres niveles de la Casa de Ecala. Sarbelio Moreno

Los interiores -en particular el patio principal- son el resultado de diferentes etapas constructivas donde el barroco hace su aparición en elementos estratégicos, tratando de unificarse con la fachada principal. Tal es el caso del arco conopial de la escalera y las ventanas de arcos lobulados del piso superior. En el exterior, el controvertido portal que, junto con la fachada principal sobrepuesta a una anterior, ganó para su propietario Tomás López de Ecala y Baquedano la famosa media vara (42 centímetros aprox.) al vecino colindante. El portal inferior y los contrafuertes que flanquean la fachada, así como el relieve de jambas, molduras y cornisas logran darle el claroscuro de aquel legendario tenebrismo del barroco italiano que juega con la luz y las sombras. Los balcones le dan escala y proporción a la fachada, cuyos barandales forjados en hierro por Juan Ignacio Vielma en 1784 le dan el toque mágico y final a la composición”.

 

HISTORIA CONTEMPORÁNEA

Entre los años de 1914 se instaló ahí la oficina de correos.

Entre 1916 y 1917 fue sede de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes

Posteriormente, en el año de 1923, fue vendida a la Compañía Hidroeléctrica Queretana

En 1962 perteneció a Industrial Eléctrica Mexicana

Casa de Ecala. Fachada Actual
Casa de Ecala. Fachada Actual

En el año de 1965, siendo gobernador del estado el Ing. Manuel González de Cosío y gracias a su gestión, el Ayuntamiento de Querétaro restauró en su totalidad el inmueble y lo destinó a Casa Municipal de la Cultura y Biblioteca Pública. Así mismo, en su planta alta la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, la cual fue iniciada en México por un queretano.

En el año de 1969 fue propiedad de la Comisión Federal de Electricidad.

En el año de 1983 fue adquirida por el Gobierno del Estado durante la administración de Rafael Camacho Guzmán y adecuada para ser las oficinas del DIF estatal. Uso que tiene hasta esta fecha.

 

LEYENDA

Igual que muchas otras casonas de esta ciudad, de esta se tiene una leyenda muy interesante que nos ha enriquecido el Dr. Jaime Zúñiga Burgos a cerca de un tesoro que aquí fue encontrado, de la cual este Adobero les presenta una síntesis:

“A mediados del siglo pasado, este monumento era utilizado como bodega de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, algo que hoy sería considerado como un atentado al patrimonio de la humanidad.

Toda la planta baja almacenaba diferente material eléctrico, postes, transformadores, rollos de alambre y las lámparas que se iban a utilizar para alumbrar las calles queretanas.

En la parte superior vivía el Sr. Luis Vázquez, gerente de la empresa eléctrica, con quien vivían sus sobrinas, una de ellas de nombre María, técnica en Rayos X, quien trabajaba en el IMSS, al igual que Rosa Elena, su sobrina y sobrina nieta de Don Luis, y resultando mucho espacio para cuatro personas que ocupaban sólo parte de la muy extensa Casa de Ecala, la que fue construida pensando en los gustos y necesidades de un marqués y su servidumbre, contando con todos los servicios, incluso sus caballerizas en la parte posterior.

Como resultado de las irresponsables maniobras de los trabajadores de la Compañía de Luz, la cantera del piso del portal se fue dañando pero también en la parte interior, en la parte interior y en particular la escalera a la que le rompieron los escalones Interiores, ocasionando que se dificultara el subir con seguridad cuando los habitantes, ya oscuro, regresaban a sus habitaciones.

Dirigiéndose Mary Vázquez al jardín de Santa Clara, consiguió un albañil al que consideró como más serio y formal al que indicó que quitara las losas rotas primero por la facilidad de conseguirlas ya hechas, pero que en el caso de la escalera, midiera bien los escalones para mandarlos hacer en “La Cañada”, con cantera del lugar, de la más fuerte para que durara más tiempo y siguiendo las indicaciones el albañil se puso a trabajar.

En pocos días las losas del patio fueron cambiadas y emboquilladas y las de la escalera, por incumplimiento del cantero de “La Cañada” (como hasta la fecha), tuvieron que esperar, por lo que se construyeron unos escalones provisionales de concreto.

Y así lo dejaron trabajando dos días, lento, muy cuidadoso. Al día siguiente el albañil no se presentó a la hora acostumbrada. Tal vez llegaría más tarde y regresando la Srita. Vázquez a la planta alta le indicó a la sirvienta que estuviera al pendiente para abrirle al albañil, pero éste no llegó ni al día siguiente, ni llegaría nunca.

Escalinata donde debajo se encontró el tesoro. Sarbelio Moreno
Escalinata donde debajo se encontró el tesoro. Sarbelio Moreno

Extrañada Mary de la ausencia del albañil, fue a buscarlo al lugar en que lo había visto cuando se arreglaron, pero no lo encontró y nadie le supo informar de él. Pero estando el trabajo pendiente, ya con los escalones de cantera listos le pidió a otro albañil, aprovechando que ya estaba ahí, que continuara con el trabajo.

Entre comentarios de la informalidad del albañil la Srita. Vázquez le explicó al nuevo trabajador en qué consistía la reparación de la escalera y cómo quería que se colocaran los escalones, procediendo muy solícito el albañil de relevo, quien ya se encontraba enterado de todo lo acontecido, procediendo a retirar el escalón sobrepuesto, observando dentro un gran hueco, se agachó, escavó la tierra al ver algo raro, sacó tierra y un puñado de monedas de plata, las que al mostradas a Mary le dijo: “por esto se le fue el maestro”.

Restos de cántaros de barro muy grueso y resistente, empotrados con mezcla de cal y arena, habían sido rotos para extraer lo que dentro contenían.

Con plena seguridad el albañil lo supo cuando menos un día antes, y los tapó nuevamente con el escalón para así poder sacado con toda calma y seguridad cuando nadie estuviese en la casa. Pero no logró sacar todo. No tuvo el suficiente cuidado para poder retirar todas las monedas: quedaron cerca de 200 monedas de plata, revueltas entre la tierra y padecería de cantera y barro. Además, en la parte inferior de la escalera se encontró una construcción abovedada con humedad muy aparente, la que al verla el Ing. Vázquez, afirmó que se trataba de un túnel o de una acequia.

Como testimonio de este hallazgo quedaron los trozos de los cántaros, revueltos con la tierra y también quedaron las monedas de plata, de las cuales se tiene una como testimonio y recuerdo de quien relata el suceso y entregó la moneda: La Srita. Mary Vázquez”

 

Ventana con el Cortinaje Labrado. Estampas Queretanas GEQ 2014
Ventana con el Cortinaje Labrado. Estampas Queretanas GEQ 2014

 

 

Una casona más del Querétaro Barroco


¡Hasta el próximo adobe!

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