220 AÑOS DE HISTORIA DE LA ALAMEDA DE QUERÉTARO. Autor: El Adobero.

Alameda Hidalgo. Imagen Actual

Para vislumbrar qué es lo más conveniente para una ciudad, creo necesario que conozcamos un poco de su historia y de las causas que dieron pausa a la creación de los espacios que la conforman y los porqués de sus adecuaciones históricas.


INTRODUCCIÓN

La Alameda de Querétaro (ahora Alameda Hidalgo) es uno de los, elementos claves sobre los que se ha basado el desarrollo urbano de la ciudad de Santiago de Querétaro.

Así como la Plaza de San Francisco sirvió de base para planear y ordenar el desarrollo del naciente poblado en el siglo XVI, la alameda fue el elemento sobre el que se desarrolló el esquema urbano de la ciudad a partir del siglo XIX, sobre todo en la zona sur de la ciudad.

La alameda sigue siendo un tema de gran impacto en la ciudadanía aún en este siglo XXI. Se plantean nuevos retos para adecuar este espacio a los nuevos tiempos y criterios urbanos de la ciudad.

En esta publicación, más que pretender proponer nuevas soluciones urbanas, persigo que en un resumen muy breve de su historia, podamos conocer la forma en que este espacio se ha ido adecuando a una ciudad y cómo sus ciudadanos la hemos usado y muchas veces degradado con una gran falta de respeto a su historia.

SIGLO XVIII

Alameda 1790
Alameda 1790

Por allá del año de 1790, ante la necesidad de espacios de recreo en los tiempos libres de los queretanos, nació la inquietud de construir una alameda, donde el recreo se realizara en forma decente y ordenada, ya que algunos queretanos acudían a gozar de la frondosidad de las huertas de la otra banda, del otro lado del río, y en forma desordenada se caía en muchos excesos ante la presencia de personas de ambos sexos.

Se buscó un terreno plano que tuviera las dimensiones adecuadas, al sur de la ciudad, el cual fue donado por Don José García Rebollo y Don Juan Fernández Domínguez, de la hacienda de Callejas, en forma voluntaria y se comprometieron también a construir la fuente, sin otro interés que la merced de agua de las muchas que sobraban en la ciudad. El terreno que se donó, fue un terreno plano y sensiblemente inundable, como se aprecia en el plano de la ciudad del año de 1790.

Se estimó en ese tiempo que la obra, incluyendo el terraplén, el plantío de árboles y demás, cuando mucho llegaría a los cuatro mil pesos para lo cual se ofrecieron a colaborar varios vecinos.

En agosto de 1796 el virrey autorizó la construcción de lo que se llamaría Paseo y Alameda y el cabildo de la ciudad comisionó a Manuel de la Bárcena Llata para llevarla a efecto. (Es por esta autorización que me parece debe tomarse la fecha de 1796 como la fecha de inicio de la Alameda).

Se pretendía que la obra fuera financiada por los particulares y con las ganancias de varias corridas de toros que se celebraron durante cuatro semanas, entre enero y febrero del año de 1797, en la Plaza San Francisco. Esto permitió iniciar las obras en septiembre de ese mismo año, con base en un primer proyecto.

Sin embargo, en el año de 1798, el agrimensor queretano José María Oriñuela elaboró un proyecto que nunca fue concluido por tener un costo de 20,284 pesos mucho mayor a los cuatro mil que el corregidora había estimado. (Desde entonces no se le atinaba al costo de las obras), además de que el mismo Oriñuela pretendía cobrar la cantidad de 500 pesos por el proyecto y 1,500 por dirigir la obra.

SIGLO XIX

Alameda 1802
Alameda 1802

En el año de 1802 se señalaba por Zelaá que la obra estaba tan solo comenzada y que cuando se llegar a concluir sería un “delicioso paseo”.

La Alameda se empezó a utilizar paulatinamente conforme fue avanzando la obra con lo mínimo necesario, áreas jardineadas y mobiliario urbano.

En el año de 1808, ya formó parte de los festejos conmemorativos de la jura de Fernando Séptimo.

En el año de 1867, durante el sitio de Querétaro, fue guarnición importante de las tropas de Maximiliano, desde donde iniciaron muchas operaciones principalmente un vistoso desfile celebrado el 24 de marzo y presenciado por Maximiliano.

Monumento al Marqués en la Alameda
Monumento al Marqués en la Alameda

Durante el sitio de la ciudad fue destruido el monumento en honor del Marqués de la Villa del Villar del Águila que se encontraba en la Plaza Mayor, por lo que la estatua al marqués fue trasladada a la fuente central de la Alameda.

La Alameda prácticamente quedó destruida después del sitio y desde entonces ha tenido diferentes etapas de remodelación hasta nuestros días.

Estación del Ferrocarril Central al Sur de la Alameda
Estación del Ferrocarril Central al Sur de la Alameda

El 14 de febrero de 1882, durante el régimen de Porfirio Díaz en la presidencia de la república, llegó a Querétaro el Ferrocarril Central, cuya terminal en Querétaro se situó al sur de la ciudad al sur poniente de la Alameda. Esta infraestructura propició el crecimiento urbano futuro de la ciudad en la zona sur.

Monumento a Colón al Poniente de la Alameda
Monumento a Colón al Poniente de la Alameda

Para unir la ciudad con la estación del ferrocarril se construyó la Calzada Colón que viene siendo la prolongación de la actual calle Juárez hasta la terminal del ferrocarril. En la parte de la continuación de esta calzada con el eje oriente poniente de la Alameda se erigió el monumento a Colón como conmemoración al cuarto centenario del descubrimiento de América, sin embargo fue inaugurado hasta el 16 de septiembre de 1894.

Desde el 2 de agosto de 1897 por iniciativa del Gobernador del Estado, el porfirista ingeniero Don Francisco González de Cosío, esta Alameda lleva el nombre del Padre de la Patria y además se erigió un monumento a Miguel Hidalgo y Costilla en el centro de la Alameda, el cual fue inaugurado el 16 de septiembre del mismo año.

Plaza de Toros Colón
Plaza de Toros Colón

En el entorno de la Alameda hacia el poniente se construyó la nueva plaza de toros Colón, la cual fue inaugurada el 27 de noviembre de 1898

 

 

 

 

 

 

 

PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Calzada Benito Juárez (hoy Avenida Zaaragoza)
Calzada Benito Juárez (hoy Avenida Zaaragoza)

A principios del siglo XX la avenida paralela al norte de la Alameda fue ampliada y modernizada y se denominó Avenida Benito Juárez. En el eje de esta avenida con el eje norte sur de la Alameda se levantó un monumento al Benemérito de las Américas Don Benito Juárez, el cual fue inaugurado el 21 de marzo de 1906, en celebración del centenario de su natalicio.

El gobernador Francisco González de Cosío tomó acciones importantes para el embellecimiento de este lugar, reniveló el total de la Alameda dado que se encontraba muy por debajo de los niveles de las calles adyacentes, pavimentó con empedrado sus calles y calzadas, arregló sus prados y reforestó lo poco que quedaba de su arbolado y construyó un nuevo el kiosco en la zona central del parque.

Además, por “iniciativa” de su esposa Doña Trinidad Septién de González Cosío, se construyó el primer parque infantil dotado de juegos mecánicos en uno de los parados de la Alameda.

Francisco I. Madero y su Esposa. La Sra. Sara Perea. Originaria de San Juan del Río
Francisco I. Madero y su Esposa. La Sra. Sara Perea. Originaria de San Juan del Río

En diciembre de 1909, iniciada la lucha contra el porfirismo, Don Francisco I. Madero llevó a cabo un gran mitin en la esquina norte oriente de la Alameda para formar el Club Antireeleccionsta en esta ciudad.

En el año de 1906 los paseos tradicionales de la ciudad eran el Jardín Zenea, el Jardín de la Corregidora, La Plaza de Armas y la Alameda.

Carretera Panamericana 1930
Carretera Panamericana 1930

La Carretera Panamericana, que pasaba por la ciudad al sur de la Alameda (en la actual Avenida Constituyentes), se puso en servicio en el año de 1930. Esta carretera vino a detonar gran parte de la zona sur de la ciudad, desde el Pueblito, Corregidora hasta la Cuesta China Vieja.

En el año de 1939 se inauguró el Estadio Municipal, infraestructura que hasta le fecha sigue funcionando sin contar con la infraestructura de accesibilidad y servicios para una instalación de este tipo en el centro de la ciudad.

Cuenta Jaime Zúñiga Burgos que en los años cuarenta del siglo XX: “La Alameda era regada por arroyos que la recorrían de extremo a extremo, siendo los más grandes, los de la periferia, que en forma de un cuadrado humedecían los viejos y grandes árboles, muy bien “abonados” porque se regaban con aguas negras, esto significaba un serio peligro de infección para los que sufrieran un accidente cayendo con todo y la bicicleta en ellos, además de que en su casa no los dejaban entrar por mal olientes”

Dice también que la Alameda era un: “lugar arbolado, el más extenso y cercano, que los domingos congregaba a muchas personas, que desde muy temprano arribaban para ganar buen lugar, bajo la sombra de un añoso fresno y que además tuviera algo de pasto, un prado para poder sentarse o recostarse, haciendo grata la estancia de varias horas, durante las cuales los chicos corrían en búsqueda de aventuras, mientras otros pateaban una pelota”

“En el interior de la Alameda, el piso era de tierra suelta y contados prados estaban regularmente cuidados, las bancas estaban hechas con concreto teñido de color café, artísticamente simulando troncos y en las noches de verano abundaban las luciérnagas, las que se podían ver desde toda la periferia del lugar; porque por las noches la Alameda “parecía boca de lobo” al contar con unos cuantos focos caseros en algunos de los postes”

“La calle más ancha era donde estaba el monumento al don Benito Juárez en la hoy avenida Zaragoza, esquina con Vergara, esta calle tenía una parte empedrada y en ambos lados existían camellones arbolados, la mayor parte era de tierra suelta y cuando la calle perimetral de la Alameda fue asfaltada, la ficción por las bicicletas promovida por las dos agencias que ya existían en el rumbo, alentaron las competencias de velocidad los domingos, en lo que vino a agregarse a la diversión de las familias, que con una paleta de limón o un agua fresca compradas en el “popo” alentaban a los competidores que arriesgaban el físico en las cerradas curvas de la improvisada pista”

Nos narra también que ese tiempo: “la Alameda era considerada muy peligrosa; por estar fuera de la ciudad y no se nos dejaba ir solos, porque en ella andaba “un mariguano” que por entonces significaba un grave riesgo y eso que en esa época nada más era uno pero daba miedo”.

(Hasta aquí la narración de Jaime Zúñiga Burgos)

Alameda 1950
Alameda 1950

Es importante ubicarnos en el año 1950 e imaginarnos como era el entorno de la Alameda:

Primeramente estaba ubicada en la zona limítrofe al sur de la ciudad, sus calles no contaban con la urbanización suficiente por lo que no era un lugar de fácil acceso y atractivo en la vida cotidiana de los queretanos.

Se iniciaba las urbanizaciones hacia el sur de la ciudad, en esta zona se iniciaba la primera sección de la Colonia Cimatario.

Hacia el oriente de la Alameda se ubica la antigua colonia San Francisquito con sus tradicionales vecinos aguerridos y defensores de su barrio, con frecuentes encuentros entre los jóvenes de este barrio y el barrio de La Cruz, muchas veces estos encuentros se hacían en la Alameda.

Hacia el sur oriente estaba la zona industrial de San José de la Montaña, una de las primeras de la ciudad.

Al sur de la Alameda se encontraba el estadio municipal y el lienzo charro, despegando los desarrollos hacia el sur.

Al poniente una de los primeros desarrolla residenciales de la ciudad: la colonia Cimatario.

 

 

SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

En el mes de febrero de 1951 se cambió de ubicación el monumento a Colón, agregando ocho columnas, a la acera sur de la Alameda a la que se le hicieron también algunas adecuaciones.

Apertura y Urbanización de la Calle Corregidora hacia el Sur
Apertura y Urbanización de la Calle Corregidora hacia el Sur

Otra obra importante para la ciudad, a pesar de los daños históricos irreparables ya que se demolieron las construcciones históricas de la zona, fue la apertura de la calle Corregidora, hacia el norte y hacia el sur en el año de 1962, durante el gobierno del Ing. Manuel González de Cosío. Con esta obra se logró conectar a la Alameda con la ciudad y definirla en el polígono que actualmente tiene, conectándola hasta la carretera panamericana.

Central de Autobuses
Central de Autobuses

En ese mismo año, 1962, inicia sus operaciones la Central de Autobuses, al sur de la Alameda, en el costado sur de la Carretera Panamericana. Esta infraestructura, al paso de los años, vino a convertirse en un espacio gris y degradado de la zona urbana, lo que afectó grandemente a la Alameda, ya que por su vecindad y la falta de vigilancia y seguridad de la misma, se convirtió en un espacio propicio para las operaciones de malvivientes y suripantas que hicieron de este espacio un ambiente propicio para sus actividades.

En el año de 1973, durante la administración del Gobernador del Estado Antonio Calzada Urquiza, se transformó la carretera panamericana en su cruce por la zona urbana de Querétaro, después de iniciar operaciones la Autopista México – Querétaro en el año de 1969, en la Avenida Constituyentes. Esto vino a dignificar en parte la zona de la Alameda.

Por el año de 1977, durante la presidencia municipal del Lic. Mariano Palacios Alcocer, se intentó darle mayor vida y servicio a la Alameda y se improvisó en algunos de sus prados un incipiente zoológico con algunos animales viejos y en malas condiciones. Sin embargo, esto ya fue un indicador de la preocupación del Lic. Palacios tendía por la Alameda.

En el año de 1978 se construyó el puente peatonal que conectaba la terminal de autobuses con la Alameda, sobre la Avenida Constituyentes.

Al iniciar el Lic. Mariano Palacios Alcocer su mandato como Gobernador del Estado en el año de 1985 manifestó su preocupación de dignificar la Alameda y en coordinación con el Lic. Manuel Ceballos Urueta se dieron a la tarea de realizar las obras de mayor importancia que se han hecho en la Alameda en toda la historia.

Alameda Hidalgo 1988
Alameda Hidalgo 1988

Esta intervención incluyó las obras perimetrales de construcción de amplias banquetas, la dignificación del camellón de la calle Pasteur Sur en la parte oriente de la Alameda, el enrejado perimetral con criterios acordes a la imagen de una zona histórica, las columnas de concreto recubiertas de cantera, los pórticos norte y sur, cuyo diseño se inspiró en el proyecto original de Mariano Uriñuela, la pista de patinaje, nuevos juegos infantiles, las fuentes ornamentales, la rehabilitación de las áreas verde, las puertas laterales, las plazas en los accesos norte y sur, el alumbrado interior, el pavimento de las calzadas y andadores interiores, con adoquín e barro extruido fabricado por la empresa queretana del Ing. Álvaro Campos, y la pista perimetral para acondicionamiento físico. El proyectista y constructor de estas obras fue mi amigo el Arq. Luis Alfonso Fernández Siurob.

Posteriormente, en el año de 1992, durante la administración gubernamental del Lic. Enrique Burgos García, y como parte de las obras de infraestructura pluvial que requerían la ciudad, se encomendó a la Constructora del Estado, dirigida por mi amigo el Ing. Rubén Galicia Median, la construcción del cárcamo de rebombeo de aguas pluviales en la zona norte de la Alameda, donde se ubicaba una calle lateral a la Avenida Zaragoza. Cabe mencionar que esta obra se complementó con la construcción del Dren Zaragoza que conduce estas aguas hasta el Río Querétaro.

A finales del año de 1994 se inician las operaciones de la nueva Terminal de Autobuses de Querétaro, una de las obras más importantes de ordenamiento del transporte en la ciudad, gestionada con los empresarios transportistas por el gobernador Lic. Enrique Burgos Garcia. Esto vino a detonar el rescate de la Alameda como un espacio digno de la ciudad.

Comercio Formalizado en la Alameda. 1999
Comercio Formalizado en la Alameda. 1999

Una de las acciones más importantes en materia de ordenamiento del comercio informal (ambulantaje) se dio durante la administración como Presidente Municipal Lic. Francisco Garrido Patrón, el cual, por el año e 1999, reubicó a grupos de comerciantes hacia el espacio al frente de la Alameda por la Av. Zaragoza, sobre el cárcamo de bombeo. Esta acción fue de gran beneficio para la ciudad, sobre todo para el centro histórico, pero a través de los años, de un gran impacto negativo para la Alameda.

 

 

PRIMERA MITAD DEL SIGLO XXI

Centro Cultural Manuel Gómez Morín
Centro Cultural Manuel Gómez Morín

En año 2002, siendo Gobernador del Estado el Ing. Ignacio Loyola Vera, inició operaciones el Centro Cultural Manuel Gómez Morín, en el espacio que anteriormente ocupaba la Central de Autobuses. Esta infraestructura cultural, totalmente compatible con el espacio de la Alameda, vino a iniciar la modernización de este espacio urbano a las nuevas necesidades de la ciudad en el siglo XXI:

Fuente Central de la Alameda y Monumento a Hidalgo. 2015
Fuente Central de la Alameda y Monumento a Hidalgo. 2015

Posteriormente, en el año 2015, siendo Presidente Municipal el Lic. Roberto Loyola Vera, se hizo la última intervención a la Alameda Hidalgo. Se construyeron nuevos espacios como la zona de meditación, cascadas, alumbrado y un nuevo espacio para juegos infantiles. Se demolió el puente peatonal sobre la Avenida Constituyentes y se dio accesibilidad universal a nivel sobre la Avenida Zaragoza y la Avenida Constituyentes.

Rescate del Acceso Norte de la Alameda en el año 2015
Rescate del Acceso Norte de la Alameda en el año 2015

Una de las acciones más importantes fue la realizada en este año 2016, por el actual Presidente Municipal, el Lic. Marcos Aguilar Vega, fue el revertir el uso de la plataforma que cubre el cárcamo de rebombeo para el comercio informal, y desalojar este espacio, el cual está en proceso de obra para el rescate urbano del mismo.

No cuento con información del proyecto que se tiene planeado realizar en este espacio, sin embargo, deberá ser digno y adecuado a las necesidades actuales de la ciudad.

 

 

 

CONCLUSIONES

La Alameda Hidalgo es un espacio que forma parte del centro histórico de la ciudad de Santiago de Querétaro y por lo tanto cualquier acción que se realice en materia de obra deberá cumplir con la normatividad del Instituto Nacional de Antropología e Historia y de la normatividad en materia de Desarrollo Urbano vigente.

Los proyectos de adecuaciones que se pretendan realizar deberán concertarse con los vecinos y diferentes grupos sociales con el objeto de que las obras sean irreversibles al ser propiedad de todos los ciudadanos.

Para establer criterios de nuevas acciones, como el retiro de la reja perimetral, deberán revisarse si las condiciones que llevaron a su construcción ya no están vigentes, como la inseguridad, la falta de vigilancia, la falta de alumbrado, el ambiente social degradado en el entorno, etc.


GALERÍA DE PLANOS HISTÓRICOS DE LA ALAMEDA


Autores consultados:
Dr. Arq. Carlos Arvizu García
Lic. J. Guadalupe Ramírez Álvarez
Dr. Jaime Zúñiga Burgos
Dr. Andrés Garrido del Toral
Ing. José Pío X Salgado Tovar

Espero que esta información sea amena y útil para todos ustedes y sirva de base para que conozcamos la historia de otro de los espacios históricos más importantes de la ciudad.


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¡Hasta el próximo adobe!

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3 Thoughts to “220 AÑOS DE HISTORIA DE LA ALAMEDA DE QUERÉTARO. Autor: El Adobero.”

  1. RICARDO PANIAGUA PALACIOS

    EXCELENTE RELATORÍA VIEJITO, MUY ACERTADO COMO SIEMPRE, MI RESPETO Y ADMIRACIÓN AMIGO.

  2. María Fernández de la Vega Frisbie

    Me pareció una información muy interesante, excelente artículo. Gracias por compartirlo

  3. Joaquín Antuna

    Muchas gracias Adobero por compartir y darnos a conocer la historia de este bello lugar del cual tengo gratos recuerdos; mis hijos ahí aprendieron ha andar en bicicleta y yo me inicie en el running.
    Saludos

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