MI PROCESO CREATIVO. Autora: Gabriela Muñoz

Gabriela

Otro Artículo más de COOL-TURA…

Soy Arquitecta de profesión, pero desde que recuerdo, el 2do o 3er grado de preescolar, me recuerdo dibujando, llenando mis manos, la ropa, los muebles y en ocasiones, el papel de pintura, por eso ahora entiendo que soy más Artista que Arquitecta.

Finalmente creo que nunca serán conceptos separados, pero honestamente, la carrera de Arquitectura la terminé gracias a que me mantuve cerca de las personas adecuadas y aprendí que el diseño de los espacios siempre los concibo con la intervención en las paredes e imaginándomelas con elementos superpuestos elaborados con mis manos desde mi concepto de aportación creativa.
Por eso, para hablar de mi proceso creativo, haré referencia al blog de http://culturacolectiva.com/el-proceso-creativo-en-la-obra-de-arte/ en el texto de Mariana Rey, el cual transcribo:


EL PROCESO CREATIVO EN LA OBRA DE ARTE

melencolia-durero

En toda obra de arte, el proceso creativo es quizás el acto más importante, este trabajo interno implica una carga emocional muy fuerte en la que se involucran recuerdos de la educación recibida, la familiar, lugares, olores, imágenes encontradas en algún momento de la vida, la música etc.

Todos estos recuerdos se encuentran en nuestro interior de manera jerarquizada en función al impacto de la experiencia que generó en el inconsciente, y conforme pasa el tiempo se asocian con objetos para dar forma a nuevas imágenes.

A lo largo de la historia, algunos artistas describieron su proceso creativo desde emociones distintas; la primera y tal vez la más común es desde la depresión, otras desde la percepción del orden, otras bajo sensaciones compulsivas y esquizofrénicas, algunas bajo efecto de drogas y alcohol o desde la exploración del sexo cargado de curiosidad y erotismo.
Sea cual sea la emoción con la que se produce, lo cierto es que con la reflexión y unión entre recuerdos y las asociaciones visuales, el artista puede entender su obra y a sí mismo, dotando a ésta de fuerza y originalidad.

Quizá por eso las disciplinas que se entienden como arte sean las expresiones predilectas del hombre, pues sus cualidades permiten libertad, seguridad, pasión, concentración, amor, etc., sentimientos que todo hombre busca satisfacer a lo largo de su vida.

Los siguientes párrafos describen la idea de algunos teóricos y artistas sobre el proceso creativo:

Plaget: La creatividad constituye la forma final del juego simbólico de los niños cuando éste es asimilado en su pensamiento.
Freud: La creatividad se origina en un conflicto inconsciente. La energía creativa es vista como una derivación sexual, infantil, sublimada; la expresión creativa resulta de la reducción de esta tensión.
From: La creatividad no es una cualidad con la que están dotados particularmente de los artistas y otros individuos, sino una actitud que puede poseer cada persona.
Alberto Dallal sobre del proceso creativo de Mahler: …canaliza y da salida a sus afectos y deseos reprimidos a través de la sublimación como un mecanismo de defensa que libera la energía de los instintos sexuales agresivos, recupera el objeto perdido y obtiene la posibilidad de trascender con la obra y superar el miedo a la muerte.
Goethe;…si éste da cuerpo a las ideas de las que nace el Arte, la Historia tiene una gran importancia en el artista joven, que no sólo debería descubrir en ella, de forma turbia y apasionada, modelos de los que apoderarse, sino, alegóricamente, así mismo en el lugar que le corresponde.
Mozart: Cuando estoy solo conmigo mismo, mis ideas fluyen mejor y con más abundancia, suponiendo que nada me distraiga del tema; ensanchando, ordenando y definiendo en mi mente hasta que puedo verlo como un fino retrato o una bella estatua de un golpe (termina texto)


MI PROCESO CREATIVO

las-musas
Las Musas

Ahora bien, todo esto es tan cierto como cierto es que lo estoy escribiendo, pero ahora me pregunto: ¿esto es cierto siempre para todos?, ¿Esto es siempre cierto para mI?… Pues no, muy probablemente no, porque ha sido ésto y mucho más. Siempre diferente para cada uno de nosotros, como personas diferentes existimos.

Y como de lo único que puedo hablar es de mi experiencia, quiero compartir que el proceso creativo en mi caso, siempre ha sido vivificante, emocionante y altamente gratificante. Y esto aplica a cualquier cosa en mi vida cotidiana: arreglar un cajón en la cocina, ordenar un estante, resolver una descompostura, por supuesto pintar un cuadro, reciclar un mueble en desuso para convertirlo en una mesa, reutilizar lo que alguna vez se iba a la basura para hacerlo maceta. Resolver, reusar, reutilizar, reciclar, renovar, recrear, transformar… son conceptos que convierten mi aburrimiento, desasosiego, principios de pensamientos depresivos, tristezas, sinsentido, enojos, fastidios, transmutarlos en otra cosa. No siempre positivo, pero al menos, lograron sacar a mis pensamientos y emociones de patinar en el lodo como llanta atascada.

Otra cosa que he experimentado y que a lo mejor alguno podrá identificarse: el día, o el momento en que no tengo algo que hacer, se detona en mi mente una sustancia que la identifico como tristeza, y de la tristeza podría pasar a una depresión leve si no me invento algo que hacer en ese momento. He llegado a pensar que padezco alguna especie de hiperactividad inocua (locura cotidiana). Y por el contrario: un proyecto nuevo, un reto, una idea que materializar, puede darme la energía de un expreso doble mezclado con cualquier estimulante, eliminar dolores de cabeza, hambre, frío…

Es evidente, que nuestro cerebro tiene la sabiduría divina de generar estas sustancias de frenesí creativo y auto gratificante, solo es cuestión de encontrar cual es esa actividad que lo detona (actividad que nos apasiona y que hasta el sueño quita, que juramos por un segundo, querer seguir haciendo eso el resto de nuestras vidas, o que podríamos hacerlo sin recibir un sueldo a cambio)
Todo esto lo he aprendido únicamente a través de la prueba error, del empezar una y otra y otra y otra vez. Éste aprendizaje autodidacta que me ha llevado por diferentes técnicas aprendidas y experimentadas. Desde hace 15 años, cuando todo lo hacía en altos y bajos relieves con yeso y arcillas y los colores solo eran ocres, sienas y tierras. Después me mudé a las líneas, los colores puros y los materiales más sintéticos. El abrupto cambio se debió a que empecé a escuchar un tipo de música de un tipo japonés-alemán y que marcó la pauta de un nuevo estilo al pintar. Para luego llegar al hartazgo de pintar así y entrar a la locura de trabajar 2 turnos, hacerme cargo de 2 hijas en la modalidad de madre soltera entre semana y solo poder pintar 40 minutos de mi única hora libre al día, porque 10 minutos antes y 10 minutos después tenía que limpiar para empezar y limpiar al final para dejar aseado el espacio que solo era prestado un rato para trabajar. Para luego, verme obligada por las circunstancias de vida y pausar a absolutamente todo porque tuve que ocuparme de mi compañero de vida quien tuvo un accidente severo, para entender que nada hay tan valioso como el tiempo y emplear el tiempo en todo lo que no tenga que ver con tener prisa, así llegué a los puntos continuos para trabajar en el fondo y solo así, dar a conocer la forma.

Durante todos estos años, estuve montando mi taller en cualquier espacio propio o ajeno: el patio de servicio, la cocina, el comedor, una cochera fría y sin luz, el patio de alguien más, la planta alta de otra casa ajena, una bodega, otra azotea, siempre quitando algo para poner lo otro, alternando todos los días entre los botes de pintura, las frutas y las verduras, las tareas y el vino tinto que me presentaron; las invitaciones a exponer en algunas galerías, plazas o en otros países, habiendo vendido, bien vendido o mal pagado, canjeado por muebles o servicios dentales o regalado en cumpleaños y aniversarios. Siempre abriendo puertas y ganando relaciones, siempre deseando aportar belleza a los espacios y sí, en el fondo, queriendo trascender.

A hoy día he perdido la cuenta de cuantos cuadros o artefactos he elaborado. Me quedé en 85. Al final, incluyo algunas fotos de lo más representativo de lo que he hecho. Desde el inicio cuando decidí pintar para mostrar mi trabajo y en algunas ocasiones, vender.

Quiero terminar invitando a

  • que cualquiera de ustedes, que la próxima vez que un pensamiento, por mínimo que sea, tenga una nota de tristeza o fastidio, te levantes de donde estés y mires a tu alrededor a ver que se puede modificar, limpiar, mover, tirar, reusar, reciclar, renovar, reutilizar. Lo que sea….
  • conocer ese espacio que por años anhelé, y que ahora me encantará compartir con quien quiera ir. Un taller-galería-café en una casona del Centro Histórico, donde cada cosa ha sido elaborada con esta filosofía de vida.

Donde tendré el placer de recibirlos para compartir un café y la vida.

Galería de Casa Morsa. Madero 53, planta alta.

Lugar hermoso que nos permite compartir y estar con gente extraordinaria y creativa. Además de disfrutar de un excelente café.

El lugar está en Madero 53, Centro histórico, ahí donde la calle se vuelve andador. También a visitar la página de Facebook de Casa Morsa Qro, o la de mi persona: Gabriela Muñoz Alvarado.
Tel Cel: 442 1074489

artelieves@gmail.com


Comparto un poco sobre la trayectoria de mi proceso creativo, como cada obra es reflejo de un momento de mi historia. Al verlos, es como recordar exactamente cada pensamiento, situación emocional y muchas veces, financiera por las que pasaba. También son la relación con los colores y las texturas que iba experimentando de manera autodidacta y como cada una de ellas, siempre me llevaba al siguiente proceso, de muy diferente manera.

2004, empecé con las arcillas de barro, y las colocaba sobre superficies rígidas pintadas y texturizadas con acrílico

Algunas de estas piezas se fabricaron en serie con artesanos de Cadereyta.

Un tiempo después, comencé con todos los símbolos, glifos, petroglifos, jeroglíficos de culturas antiguas. Hacía las placas en yeso, esperaba a que fraguaran y después las tallaba con herramientas hechizas. Era muy entretenido, pero el polvo del yeso empezó a ocasionarme algunas alergias.

El acabado era base acrílico y patinado en óleo.

Con algunas de estas piezas logré mi primera exposición en el Museo de la Ciudad, en el 2003. Yo, apunto de parir.

Un par de años despúes, comencé una etapa muy figurativa, donde todo era en ocres, sienas, dorados, colores tierras.

Todos en tallas de yeso, con texturas con arena y hasta azúcar. El mismo acabado, base acrílico y patinado en óleo. Y muchas de éstas, tienen referencia de fachadas de ciudades del medio oriente o del norte de África. También hacía mucha referencia a la formación histórica que tuve en la carrera de Arquitectura

Y empecé con los cuadros de cartografía antigua ya más en serio.

El segundo de ellos, me llevó 1 año terminarlo y fue el cuadro más sufrido y angustiado que viví. Sin embargo, fue el referente y plataforma para muchas cosas buenas que llegaron y siguen llegando hasta hoy día.

A partir del 2009, todo cambió a partir de la música, cuando la música electrónica ambiental, llegó a mí y mi situación ya no era lánguida ni sufrida. Dejé de tener miedos y empecé a experimentar con los colores puros. A este inicio lo llamé Naoki, que es el nombre del músico que influenció para este nuevo estilo (Naoki Kenji)

Procesión
Procesión

Procesión (éste cuadro fue otra manera de “tirar líneas”, elaborado con un peine de diente extra largo. Y una duya, herramientas que hasta ahora son utilizadas frecuentemente)

Estos cuadros, fueron la pauta para definir que los cuadros de gran formato, eran la mejor plataforma de experimentar nuevas técnicas y texturas.

Siempre tenían que ser decididos desde el inicio, porque que no se trazaban líneas base, ni bocetos.

Ciudad Blanca
Ciudad Blanca

Ciudad blanca. Ha sido, hasta la fecha, el cuadro más grande que he elaborado (1.30 x 5.80) era enorme. Tuve que desemsamblarlo para poder transportarlo.

Cuando me encargaban cosas como esta, mi alma descansaba un poco de la locura. Aunque reconozco que nunca representaron un reto, Y solo se trataba de repetir la fórmula

Niña Azul
Niña Azul

Niña azul. (este lo hizo mi hija a los 7 años, y se vendió en Alemania en el 2013 en 100 euros)

En el 2013, me invitaron a participar en un Simposium, junto con otros artistas. Y la locura por las líneas llegó a su momento más álgido. Hasta el hartazgo. En esta época, tenía un trabajo de oficina de 2 turnos, preparaba todo para el viaje y atendía a 2 hijas en modalidad madre soltera. Era una locura!

Este cuadro empezó simple. Se volvió loco por voluntad propia, pero me divirtió más. Se llama “La Danza”

Peregrinación
Peregrinación

Peregrinación. Este es uno de los cuadros que también se quedó en Alemania, con el Srio. de Seguridad de ese país.

Y luego, en el 2015, y una vez que me “terminaron” en el lugar donde trabajaba, y después de librar una de las situaciones más impactantes en mi vida, tuve al fin…. Tiempo…. Tiempo para tomarme las cosas con calma. Tiempo para tardarme todo lo que quisiera para hacer casi todo lo que quisiera. Así surgió la obsesión por los puntos.

Este fue el cuadro que marcó la transición entre la prisa y lo que era verdaderamente importante referenciar en mi vida: la paz.

Rojo y Punto 2
Rojo y Punto 2

Uno de mis favoritos.


Anímate a participar. Envía tus artículos a:

adobero21@gmail.com

¡Hasta el próximo adobe!

Related posts

Deja un comentario