UN ESPACIO, UNA MUJER, UNA TUMBA Y UN MONUMENTO. Autor: El Adobero

Imagen de una fotografía original de María Josefa Crescencia Ortiz Téllez Girón. GEQ

Querétaro es una amalgama de experiencias vividas a través de los siglos. Por un lado, la ciudad ha generado espacios que se han ido trasformando al paso de los años y de los siglos, y por el otro el Querétaro formado por sus ciudadanos que han actuado en diferentes etapas de la historia, algunas veces del lado de los héroes y otras del lado de los personajes que han quedado en el margen malo de lo escrito.


En este artículo, aprovechando las fechas de las fiestas patrias, presento a ustedes, cómo los lugares y la mujer, han coincidió en el personaje más importante de la historia queretana…


EL ESPACIO. (CONVENTO DE SAN ANTONIO)

Me remonto a la época de la fundación de nuestra ciudad, cuando el incipiente poblado fue generando espacios que hoy tienen dentro de sí escrita la historia. Iniciamos con la historia de la Plaza de San Antonio (ahora Jardín de la Corregidora).

Posteriormente a la fundación del poblado de Querétaro el 25 de Julio de 1531, se procedió a dar destino a los solares del valle. El principal, el destinado al convento de los franciscanos, el cual en el año de 1548 ya contaba con los cimientos del primer conjunto conventual.

En el círculo, el huerto del templo de San Antonio
En el círculo, el huerto del templo de San Antonio

Con base en esa ubicación y la de la Plaza de San Francisco se desarrolló el poblado y por el año de 1613 se inició la construcción del templo de San Antonio, el cual fue terminado hasta el año de 1678, obra ejecutado por Fray Pedro de San Antonio.

En la plaza de San Francisco se desarrollaban las principales actividades sociales del poblado, y en lo que ahora es el Jardín Zenea, anteriormente la Plaza del Recreo se desarrollaba la venta de mercancías en un incipiente mercado, equivalente a los tianguis actuales al aire libre, con la venta de frutas, verduras y carnes, frescas del mismo día de la venta.

En ese lugar existía una fuente para el suministro de agua limpia, la cual tenía en una columna un Neptuno de bronce, obra de Don Juan Izguerra.

Por el año de 1796 y con el objeto de recolectar fondos para la construcción de La Alameda, se llevaron a cabo varias corridas de toros en la Plaza de San Francisco, por lo que se tuvo que limpiar la plaza y quitar la fuente de agua limpia.
Fuente de Neptuno integrada a la barda del huerto de San Antonio

 

 

 

Fuente de Neptuno integrada a la barda del huerto de San Antonio
Fuente de Neptuno integrada a la barda del huerto de San Antonio

En el año de 1797, se trasladó la fuente junto con la estatua de Neptuno a la esquina del huerto del convento de San Antonio, donde se integró a la barda del huerto, con un diseño del arquitecto Eduardo Tresguerras que consistió, tan solo, en el arco, la pileta y los soportales. La fuente era la misma de la fuente de la Plaza del Recreo.

En el año de 1846 el gobernador Francisco de Paula Meza adquirió de los frailes de San Antonio el predio del huerto del convento para la construcción de un mercado, al que fueron reubicados los comerciantes de la Plaza del Recreo.
Mercado de San Antonio con el remate de la fuente de Neptuno

 

 

 

Mercado de San Antonio con el remate de la fuente de Neptuno
Mercado de San Antonio con el remate de la fuente de Neptuno

Para la construcción de este mercado se tuvieron que retirar las bardas del huerto, dejando solamente como ornato la fuente del Neptuno con el arco, la pileta y los soportales.

UNA MUJER. (María Josefa Crescencia Ortiz Téllez Girón)

Una mujer que desde mi adolescencia me causó admiración, no tanto por la importancia histórica del personaje sino por la belleza registrada en su monumento, que en alguna ocasión, junto con mis amigos y compañeros de la universidad en una noche bohemia, le llevamos una serenata llena de canciones románticas desde el pie de su monumento.

Ahora que el tiempo me ha facilitado el conocer su historia una poco más a fondo, es aún más admirable como una mujer, de apasionada adolescencia, la cual fue muy bien aprovechada por Don Moguel Domínguez, que ya viudo, la sedujo embarazándola de dos hijas antes de contraer nupcias con la joven. Y posteriormente ya en su vida madura como una mujer valiente que se entregó a la organización y lucha de una nación por su independencia.

Una mujer que en el papel de señora de la casa, atendía a los “Apatistas”, conspiradores de la causa de México, con sus artes culinarias y su inteligencia en las discusiones libertarias.

Esa mujer; nuestra Corregidora de Querétaro…

Doña Josefa Ortiz de Domínguez
Doña Josefa Ortiz de Domínguez

Nació en la Ciudad de México el 19 de Abril de 1773, (aunque hay versiones de que nació en Nueva Valladolid), de padre españoles: José Ortiz Vázquez y Manuela Téllez Girón.

Se quedó huérfana a muy temprana edad, a los cuatro años de su madre y a los once años de su padre. Estudió en el colegio de las Vizcaínas donde aprendió a leer, mas no a escribir, que era hasta donde estaba permitido instruir a las mujeres en esa época.

 

 

 

 

 

 

Don Miguel Domínguez Trujillo
Don Miguel Domínguez Trujillo

Ahí conoció al Lic. Miguel Domínguez Trujillo, que entonces era Oficial Mayor del gobierno del Virreinato, el cual era viudo con dos hijas adolescentes.

Con las influencias del Lic. Domínguez, se le permitía a la joven María Josefa gozar de salidas que no eran normales para las demás internas del colegio.

En esos andares, en el año de 1791, María Josefa quedó embarazada de su primera hija, que nació en enero de 1792. Con su escandalosa condición, la expulsaron del colegio. En ese entonces, María Josefa tenía 18 años de edad y el Lic. Domínguez 36.

Los enamorados, ya con su pequeña hija que casi cumplía un año, contrajeron nupcias el 24 de enero de 1793, en secreto, ya que María Josefa tenía ya ocho meses de embarazo de su segunda hija.

El matrimonio de María Josefa y Miguel procrearon 14 hijos, la última en el año de 1812, cuando María Josefa ya había cumplido los 38 años.

En el año de 1801, la familia cambia su residencia a Querétaro, cuando el virrey de la Nueva España nombra a Don Miguel Domínguez como Corregidor de Letras de Querétaro.

Ya estando en funciones el corregidor Domínguez y su esposa, conocieron de cerca las condiciones de miseria, explotación e injusticia que imperaban entre la población y la falta de oportunidades para los criollos y mestizos.

Los criollos, hijos de españoles nacidos en la Nueva España, con buena educación y riquezas, inconformes, por creerse capaces de mejores destinos, pero ahogados en sus pretensiones porque los buenos puestos eran para los españoles nacidos en la península.

Los mestizos, nacidos de la unión entre nativos de la Nueva España y españoles peninsulares, hombres que eran poco aceptados tanto por indios como por españoles, formaban la clase de los agricultores de escasos recursos, empleados de los hacendados, ayudantes de los artistas y artesanos, anhelaban la independencia para mejorar sus condiciones de vida.

Los indios nunca habían perdido sus ansias de libertad y añoranza de la antigua grandeza, por lo que estaban prestos a secundar cualquier esfuerzo encaminado a cambiar las condiciones de libertad.

Conspiradores
Conspiradores

Desde su llegada a Querétaro Don Miguel Domínguez había organizado tertulias semanales en su residencia, en donde participaban los personajes más importantes de todas las tendencias, con el objeto de establecer un nexo permanente buen entendimiento entre ellos.

Iniciaron estas tertulias con un ambiente artístico, literario, bohemo y social, sin dejar de paso las buenas costumbres de la época.

Primeramente se rezaba el rosario y de ahí se pasaba a la mesa, donde Doña Josefa (o “La Corregidora” que es el apodo con el que todos la reconocemos, sin embargo solo como apodo ya que el puesto de Corregidora no existía) servía delicias de su cocina como: chocolate caliente, galletas espolvoreadas de azúcar y canela, buñuelos fritos en mantequilla, dulces de camote y muchos antojos más.

Doña Josefa en su papel de primera dama de Querétaro, hacía los honores y participaba con sus invitados. El trato constante en estos ambientes había afinado su carácter y eliminado los resentimientos de una niñez y adolescencia difíciles.

Poco a poco, estas tertulias no pudieron sustraerse al ambiente y pasión libertaria. Entre los concurrentes se hallaban el capitán Ignacio Allende, Mariano Abasolo y Juan Aldama, el capitán Joaquín Arias e incluso el corregidor Miguel Domínguez.

 

La Casa de los Apatistas
La Casa de los Apatistas

Además de los participantes queretanos: Juan N. Mier Altamirano, el licenciado Mariano Lazo de la Vega, el presbítero oratoriano Manuel Mariano Iturriaga y Alzaga, los hermanos Epigmenio y Emeterio González, Francisco Arnujo, Antonio Téllez, Ignacio Gutiérrez, fray José Lozano, Ignacio Pérez el alcaide de la cárcel, José Ignacio Villaseñor y Cervantes, Mariano Lozada, Francisco Lojero, propietario de una cerería, Mariano Galván, el capitán Francisco Lanzagorta, el doctor Mariano Hidalgo y el boticario Estrada. Estos grupos se denominaron “La Sociedad de los Apatistas” y se reunían en la casa ubicada en la Plaza Mayor (actualmente el domicilio de Pasteur Sur 10).

El cura Miguel Hidalgo no participó desde el principio en estas tertulias, pero una vez que fue invitado se convirtió en cerebro de la conspiración y Doña Josefa en el alma de la misma.

En estas reuniones se había planeado que la revolución iniciaría el 1 de octubre de 1810.

Las juntas se llevaron con tanta apertura e inquietud libertaria que faltando a la discreción propia de los objetivos de la misma, fueron denunciados por mucha gente, incluso por participantes en las mismas tertulias.

El 13 de septiembre, un enemigo de los conspiradores pero amigo del corregidor le avisó a éste de los sucesos y le dijo que se le señalaba como el principal encubridor de los conjurados. Don Miguel Domínguez decide actuar con su papel de corregidor, dio aviso de esto a su esposa Doña Josefa, pero conociendo su carácter recio y pasión por la lucha libertaria y decidió encerrarla en su recámara.

Casa de Epigmenio y Emeterio González
Casa de Epigmenio y Emeterio González

En la media noche del 14 de septiembre para amanecer el 15, procedió con el cateo de la residencia de los hermanos Epigmenio y Emeterio González en el vecindario de la Plaza de San Francisco (donde actualmente se ubica la esquina de Juárez y 16 de septiembre, actualmente sucursal del Banco de México), donde encontraron pólvora, armas, cartuchos y lanzas que estos hermanos habían fabricado con sus propios recursos, lo que determinó la detención de los dueños de la casa.

Doña Josefa, presa en sus habitaciones, dio las señales acordadas previamente con el alcaide Ignacio Pérez y le ordenó, a través de la cerradura de su puerta que fuera inmediatamente San Miguel el Grande a dar aviso al capitán Allende de que había sido descubierta la conspiración.

 

 

 

Monumento a Ignacio Pérez
Monumento a Ignacio Pérez

Ignacio Pérez salió a galope a San Miguel y como no se encontraba Allende, acompañado de Juan Aldama se dirigieron a Dolores donde le comunicaron el mensaje de Doña Josefa. Allende inmediatamente dio aviso al cura Hidalgo, quien dio el grito de independencia el 16 de septiembre a las seis de la mañana.

La noche del 15 de septiembre de 1810, el alcalde Juan Ochoa acompañado de cien soldados aprehende al corregidor Miguel Domínguez y a su esposa Doña Josefa la que en el momento exclama: “¿tantos hombres armados para aprehender a una pobre mujer?”

Don Miguel Domínguez fue detenido en el convento de la Cruz hasta el 24 de septiembre de 1810 y restituido en el cargo de corregidor.

Doña Josefa que se le ubicaba como mayormente comprometida con el movimiento libertario que su esposo, fue detenida en el convento de Santa Clara hasta el 22 de octubre de 1810.

El Corregidor se sometió a las autoridades del virreinato en tanto que Doña Josefa continuó simpatizando con el movimiento insurgente por lo que el virrey Vanegas y Saavedra ordenó al corregidor Domínguez que en lo sucesivo su mujer debía conducirse con prudencia ya que, en caso contrario sería nuevamente recluida.

Doña Josefa murió en el año de 1829 y Don Miguel en el año de 1830.

UNA TUMBA. (El Mausoleo)

La zona del mirador de la Cruz. Lugar donde en muchas ocaciones rematamos las andanzas nocturnas, llenas de aventuras y ya en el sosiego de la madrugada admirábamos el acueducto y las noches estrelladas en el limpio cielo queretano.

No teníamos ni la menor idea que en el espacio a nuestras espaldas, en lo que llamaban el Panteón de los Queretanos Ilustres, se encontraban depositados los restos de nuestra admirada “Corregidora”

Eh aquí su hisoria…

Mausoleo de Doña Josefa Ortiz de Domínguez
Mausoleo de Doña Josefa Ortiz de Domínguez

Fray Mariano Aguilera, padre Guardián del Convento de la Cruz, en el año de 1847 construyó un panteón en una porción del inmenso huerto del convento, para entierro de los humildes.

En 1863 pasa a poder del ayuntamiento abriéndose a toda clase de difuntos, especialmente para los acomodados.

Fue escenario de grandes acontecimientos en el Sitio de la ciudad en el año de 1867, donde fue uno de los puntos claves en la toma de Querétaro pos las fuerzas republicanas el 15 de mayo de 1867.

El 23 de febrero de 1894, después de lograrse la entrega a Querétaro de los restos de Doña Josefa, fue escogido este lugar para que guardara sus últimos despojos.

En la preparación de la celebración del centenario de la independencia, de procedió a restaurar el sitio donde se encontraban los restos y se recompuso toda la estructura del lugar.

El 14 de septiembre de 1960 se le dedicó el mausoleo donde también reposan los restos de su esposo Don Miguel Domínguez

UN MONUMENTO. (La Corregidora)

Monumento a la Corregidora, año 2015
Monumento a la Corregidora, año 2015

No hay queretano, por nacimiento o por decisión, y no queretano, que visita nuestra ciudad, que no haya estado desde su base admirando el monumento a La Corregidora de Querétaro, con su conjunto escultórico de notable armonía y belleza así como la apertura de la perspectiva del lugar y la arquitectura del conjunto de cantera de Arroyo Hondo.

Y además, en nuestros pensamientos, no hayamos dejado vagar la mente recordando a la mujer que por su tenacidad y valentía dio la voz de arranque a la lucha libertaria de la Independencia de México.

En diciembre de 1907, la Comisión Central del Centenario de la Independencia, anuncia al Gobernador Ing. Francisco González de Cosío, que para celebrar dignamente del centenario de la Independencia en el estado de Querétaro, “…se erigirá un monumento nacional e la heroína de la Independencia Señora Doña Josefa Ortiz de Domínguez, en esta ciudad donde habitó la ilustre dama…”

Además se le sugiere al gobernador que apoye la idea y se la exponga al “…Excelentísimo Señor Presidente de la República Señor General de División Don Porfirio Díaz, para que nuestro proyecto sea aceptado por él y se digne prestarnos su poderosa cooperación para que el gobierno general y los de los estados de la república nos den la ayuda pecuniaria para llevar a feliz término nuestro patriótico proyecto.”

En esta iniciativa inicial se planteaba la ubicación en la glorieta central del Jardín Zenea, en el lugar donde actualmente está la fuente de la Diosa Hebe reubicándolas con otra a construir a las glorietas laterales.

El 22 de abril de 1908 se publica la convocatoria para concursar el proyecto del monumento a La Corregidora, presentando las bases y los criterios de proyecto, las especificaciones de los materiales para su construcción y la fecha y forma de presentación de los proyectos.
Bosquejo del Proyecto Original del Monumento

Bosquejo del Proyecto Original del Monumento
Bosquejo del Proyecto Original del Monumento

En el fallo inicial de jurado para esta licitación resultó como primer lugar el concursante “Lux”, del Arq. Eulogio Ferráez Barrera, y el segundo el Ing. Carlos Noriega, a quien se le asignó finalmente el proyecto y la construcción del monumento con la justificación de que el proyecto del primer lugar tenía costos tan elevados que anulaban la posibilidad de la construcción del monumento.

El 28 de enero de 1909 la Comisión Central del Centenario determina que el sitio definitivo para la construcción del monumento será en la plazuela de San Antonio, comprometiéndose el Ing. Noriega a dirigir el traslado de la fuente de Neptuno al lugar que se le asignara.

El 18 de febrero del mismo año, se aprueba la construcción del monumento en la plazuela de San Antonio y se acuerda el traslado de los comerciantes, algunos a la plazuela de La Cruz y otros al mercado Escobedo que se había edificado en el año de 1888 en la parte sur de lo que era el huerto de San Francisco, y el traslado de la fuente a la plaza del templo de Santa Clara.

El 14 de septiembre de 1909 se colocó la primera piedra del monumento en la plaza de San Antonio por el C. Gobernador Interino del Estado, Lic. José Vázquez Marroquín

El 11 de septiembre de 1910 El Congreso de la Unión publica el decreto dirigido al
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos Porfirio Díaz, y a los habitantes, donde exime de los derechos de introducción que causen las estatuas, fabricadas en Alemania, destinadas al Monumento de La Corregidora.
Inauguración del Monumento a Doña Josefa Ortiz de Domínguez

Inauguración del Monumento a Doña Josefa Ortiz de Domínguez
Inauguración del Monumento a Doña Josefa Ortiz de Domínguez

El 13 de septiembre de 1910 fue inaugurado el monumento por el Gobernador del Estado el Señor Ingeniero Don Francisco González de Cosío.

En las fiestas conmemorativas del Centenario de la Independencia de México, se celebraron corridas de toros, kermese popular, y un programa artístico musical en el Teatro Iturbide (actual Teatro de la República).
Estatua de la Corregidora, año 2016

En el año 2014 se realizaron obras de conservación restauración del monumento, dirigidas por el Arq. Jaime Font Fransi y en la parte escultórica por Don Juan Velazco Perdomo, ambos entrañables amigos de quien escribe.

Tenemos otros espacios que han sido dedicados a este maravilloso personaje: El estadio “La Corregidora” y el auditorio “Josefa Ortiz de Domínguez”, construidos en durante la gubernatura de Don Rafael Camacho Guzmán, e inaugurados en el año de 1985
Monumento a la Corregidora, Parque Bicentenario, Santa Rosa Jáuregui

 

 

 

Monumento a la Corregidora, Parque Bicentenario, Santa Rosa Jáuregui
Monumento a la Corregidora, Parque Bicentenario, Santa Rosa Jáuregui

 

Un monumento dedicado a Doña Josefa Ortiz de Domínguez colocado en el Parque Bicentenario, en Santa Rosa Jáuregui, donde las obras escultóricas del conjunto histórico fueron de la autoría de mi amigo Don Juan Velazco Perdomo, durante la administración municipal de Manuel González Valle.

Cabe la anécdota que en el caso de la escultura de “La Corregidora”, el maestro Velazco plasmó, con el estricto criterio de los testimonios, la imagen de Doña Josefa ya en la edad madura, no con la belleza que su servidor tenía registrada en su mente del monumento del Jardín de la Corregidora, por lo que tuvimos varias discusiones acerca de la veracidad de su escultura, las que terminaron obviamente a favor de Don Juan, cuando se permitió mostrarme las referencias de imágenes en las que se fundamentó para creación de esa estatua.

Un cariñoso saludo a Don Juan Velazco hasta el cielo… ¡Por allá nos vemos Juan!


¡Hasta el próximo adobe!

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